Compite junto a sus hijas en el circuito nacional y goza de las bondades de una actividad deportiva que, aunque muy exigente, es muy social y entretenida.
Por Carolina Vodanovic/ fotos Juan Francisco Cárcamo
Kilómetros y kilómetros de costa y olas que, según los expertos, no tienen nada que envidiarle a las mejores playas del mundo, son algunos de los atractivos que hacen que los llamados “deportes con tabla” se reinventen cada día para ganar más adeptos en el país.
Una de las palabras que ha comenzado a sonar fuerte últimamente entre los amantes del mar es el Stand Up Paddle, también conocido como SUP. Junto con el surf y el windsurf, desde hace un par de años en las playas y lagos de Chile se ha comenzado a practicar este nuevo deporte que busca el deslizamiento de pie en una gran tabla de surf ayudado por un remo. En Hawai, de donde proviene, el Ku Hoe He'e NALU, quiere decir, ponerse de pie, remar y navegar una ola.
Arnaud Frennet, campeón nacional de Stand Up Paddle Race, llegó a nuestro país a los veintiún años, persiguiendo olas y grandes sueños. Surfista de toda la vida, dejó Bélgica y, a poco andar, en Chile conoció a su mujer, Vania; se casó y hoy, a los treinta y ocho años, vive con su familia en Punta de Lobos, Pichilemu. Sus dos hijas, Lanais, de doce, y Danahe, de diez, son también grandes deportistas y, actualmente, ostentan el primer y tercer lugar nacional en SUP categoría junior.
¿Cómo te iniciaste en este deporte?
Cuando tenía diez años, mi padre me invitó a trotar con él. Yo estaba con unos amigos y los dejé botados para acompañarlo. Ese día corrimos diez kilómetros. De allí en adelante no he parado de hacer deporte. Pasé muchísimo tiempo enfocado en el windsurf, especialmente su práctica en olas, lo que naturalmente me llevó a surfear. El windsurf y el surf son deportes muy complementarios. Después, cuando apareció el Stand Up Paddle, me pareció irresistible probarlo, ya que venía a cubrir cierto abanico de condiciones de mar que no se podía ni con el surf ni con el windsurf. Y así fue como de deporte complementario pasó a ser el principal, precisamente por su simpleza y versatilidad.
Gerente comercial de una importante viña ubicada en San Fernando, Arnaud viaja mucho durante el año. Sin embargo se confiesa afortunado, pues el resto del tiempo trabaja desde su casa y puede dedicar su tiempo libre a la práctica del deporte que tanto le apasiona.
“Entre mi trabajo, mi familia y el deporte no me queda tiempo para nada más, ¡vivo al ciento por ciento! Cuando estoy en casa, trato de meterme al agua siempre. Incluso cuando tengo mucha pega, me organizo… es algo que necesito”.
LOS INICIOS
Arnaud empezó a practicar Stand Up Paddle a fines de 2007 y fue pionero en la zona central de nuestro país. “El SUP demoró en prender y recién este año veo que hay un gran crecimiento. Tiendas que siempre han sido un referente en windsurf, hoy en día venden más tablas de SUP”, dice.
Para este belga, el Stand Up Paddle tiene un fuerte potencial, dado que, en condiciones de aguas tranquilas, es muy fácil iniciarse y en pocos minutos uno empieza a divertirse. “¡Es mucho más fácil que la bicicleta y le abre la dimensión acuática a todo el mundo!", asegura con entusiasmo.
Dada su geografía y sus más de cuatro mil kilómetros de costa, Chile ofrece excelentes condiciones para su práctica. La elección entre el SUP surf en olas, en carreras o el SUP aventurero, dependerá de la condición física de cada cual porque, como bien bromea Arnaud, para iniciarse “solo hay que saber caminar y mover los brazos. Con la tabla adecuada y en aguas tranquilas es impresionante lo fácil que se aprende. He visto personas con pésimo equilibrio demorarse solo quince minutos. Se suben y se van, no cuesta nada”.
¿Hay buenos exponentes de este deporte en nuestro país?
Sí, claro. En Arica hay un gran referente del Stand Up Paddle aventurero: David Dvorquez. En lo que a práctica en olas se refiere, en esa misma ciudad hay un montón de jóvenes con enorme potencial. Yo te diría que solamente en el SUP de carrera el nivel de Chile está por debajo del internacional.
Pero el panorama está cambiando y eso se pudo observar en el circuito de SUP 2012 que incluyó cuatro fechas. Se compitió en dos disciplinas: el SUP surf, muy parecido a la competencia de surf tradicional, y el SUP race, que son carreras, algunas de larga distancia, otras de corta y técnicas. “Son prácticamente dos deportes distintos y son pocos los jugadores que corren ambas disciplinas. Las tablas son disímiles y cada una te exige habilidades diferentes”, explica.
Para este deportista, “es clave la preparación física y tomarse en serio lo que se está haciendo. Entre la primera y la última carrera del año todo había cambiado y el nivel se está poniendo mucho más competitivo”, asegura.
¿Dirías que se trata de un deporte individual o de grupo?
Desde el punto de vista competitivo, se trata de un deporte muy individual. El concepto de equipo no es tan fuerte como para salir a entrenar juntos. Personalmente, entreno con mis amigos más cercanos, independiente de que tengamos o no los mismos auspiciadores. Ahora, desde el punto de vista recreativo, puede ser un deporte muy familiar y colectivo. Hago regularmente paseos con mis hijas y sus amigos, grupos de diez o más SUPistas en paisajes maravillosos. Los niños lo disfrutan muchísimo.
LAS PROYECCIONES
Arnaud forma parte del team Naish, líder mundial en tablas de SUP y, actualmente, es el único integrante del equipo que vive en Sudamérica. De su grupo destaca el triple campeón mundial, el hawaiano Kai Lenny. Cuenta también con el apoyo de Nautisport, los trajes Stoked, Dreamstyle y no hace mucho es embajador de la marca Lippi, que se interesa mucho por el lado aventurero del SUP.
¿Qué se viene a nivel deportivo este año?
Aún no tengo claro si voy a correr el circuito nacional 2013. No es prioridad para mí en este momento. Mis objetivos son participar,por lo menos, en una prueba internacional y realizar algunas aventuras de larga distancia en SUP. Esta dimensión del Stand Up Paddle me encanta y estamos trabajando en algunos proyectos muy entretenidos.
¿Qué le recomendarías a alguien que quiera iniciarse en el Stand Up Paddle?
Hay varias escuelas de surf que ahora ofrecen SUP, pero yo recomiendo empezar en aguas tranquilas, por ejemplo, en lagos. En Pichilemu, la escuela Manzana 54 lleva a sus alumnos a la laguna Cahuil, que es una excelente alternativa para aprender.
AL OTRO LADO DEL CHARCO
EL SUP no solo está agarrando vuelo aquí en Chile, sino también en el resto del mundo. “En Europa está en plena explosión y se practica, principalmente, en aguas planas, lagos, ríos o zonas de mar sin oleaje”, cuenta Arnaud.
Testigo de esto es Carolina Peña y Lillo, iquiqueña, que se trasladó junto a su marido hace más de un año a Nueva Zelanda y descubrió las bondades del deporte mientras corría por la playa. “Trato de trotar todos los días y empecé a ver mucha gente en estas tablitas. Parecía que lo pasaban muy bien. Mi familia es súper deportista y mis hermanos practican surf desde hace más de quince años, pero esto se veía más relajado, para alguien que quiere disfrutar de un buen rato sin verse expuesto a los riesgos y adrenalina”, dice.
Fue así como se animó y dos veces por semana, como mínimo, se junta con un grupo de amigas y practica SUP. Asegura que en Auckland, ciudad donde vive, hay por lo menos ciento cincuenta personas que lo practican con frecuencia.
“Somos treinta personas que nos reunimos todos los jueves en Mission Bay, que es una de las playas donde más se está practicando este deporte y se genera una onda social muy entretenida. Además de todo el trabajo físico, en que se fortalecen mucho los brazos, el abdomen y las piernas, se está dando una nueva tendencia que consiste en hacer yoga en las tablas, una rama más enfocada a la mujer”, explica.
“Desde el punto de vista recreativo, puede ser un deporte muy familiar y colectivo. Hago regularmente paseos con mis hijas y sus amigos, grupos de diez o más SUPistas en paisajes maravillosos. Los niños lo disfrutan muchísimo”.