Desde que asumió su cargo, ha puesto todas sus energías en fortalecer y levantar el turismo en la región del Maule. Una periodista que ha implementado nuevos proyectos en el sector, y que se ha preocupado especialmente de fortalecer y aumentar la difusión de la actividad turística de la zona.
Por María Paz Macaya O / fotografía Francisco Cárcamo P.
Julieta es una mujer segura, perseverante y que sabe lo que quiere. Eso explica el por qué fue elegida para el cargo de directora regional de Sernatur, porque se necesitaba una persona con convicciones y la fuerza necesaria para lograr potenciar el turismo en una de las regiones más afectadas por el 27F.
Esta periodista llegó a Talca el 2000. Tres años después comenzó a trabajar en el asesorando comunicacionalmente al Colegio Médico de Talca. Aquí estuvo casi seis años. Luego cambió totalmente de rubro y se hizo cargo de la Ruta del Vino del Maule, realizando labores de coordinación de eventos, difusión y ventas. Durante ese tiempo organizó dos “Noches del Carménère”, una de las principales actividades anuales que realiza la agrupación de viñas del Maule.
Dirigió variadas acciones de promoción y de desarrollo enológico para la ruta. “Uno de mis importantes logros fue haber llevado a diez empresarios viñateros a un showroom en Nueva York, a través de un proyecto de Prochile, con el fin de promocionar el carménère y las viñas del Maule en el espacio de Puro Chile, que además estaba recién inaugurado en Manhattan”.
En octubre del 2010, la intendencia le pidió a Julieta hacerse cargo de la dirección regional del Servicio Nacional de Turismo. Justo cuando la infraestructura de los servicios turísticos de la zona estaba gravemente dañada y la costa era la principal afectada por el terremoto y tsunami. En esta difícil coyuntura Julieta tuvo que ingeniárselas y comenzar a implementar nuevos proyectos de reconstrucción que otorgaran fuentes de trabajo para todas esas localidades. “Ampliarme a este cargo fue un gran desafío, sobre todo porque comenzamos de cero, en una zona muy dañada, en proceso de reconstrucción, y todo eso era una dificultad mayor. Pero me gustó mucho, por eso postulé en junio oficialmente, porque antes estaba como subrogante, y ahora asumí como titular por alta dirección pública, que me otorga el cargo por tres años, terminando en septiembre del 2014”.
¿Con qué realidad te encontraste al asumir?
Con una región que estaba saliendo de la catástrofe y a su vez, con una zona con mucho potencial pero muy desconocido, sobre todo para la misma población. Además la gente estaba muy asustada de seguir trabajando en servicios turísticos, especialmente en las localidades costeras. Pero el gobierno ha sido súper proactivo y eficiente, y se ha podido reconstruir todo y en mejores condiciones. Mi labor fue lograr la credibilidad de los turistas, de los empresarios, darle seguridad a la población y por supuesto, motivar.
¿Cuál es la imagen regional que tenía Sernatur antes de tu gestión?
Yo siento que Sernatur regional estaba con muy poca credibilidad en el sector público y privado. Los empresarios apenas conocían a los directores, había poca difusión y visitas a terreno, lo que dificulta involucrarse con las necesidades de casa zona, y si no se conoce qué está pasando en cada localidad es difícil ofrecer la ayuda y red de apoyo necesaria. También sentí que los dueños de estos servicios estaban desvinculados de nuestro organismo, con poca costumbre de revisar los correos y sin motivación para acudir a solicitar información a Sernatur. Pero, gracias a las visitas que hemos hecho junto a las autoridades, la gente está motivada y se atreve a pedir más iniciativas.
¿Cuál ha sido tú estrategia para mejorar y cambiar esta realidad?
Creo que mi estrategia considera como primordial el trabajo en terreno. Eso es lo básico, pero después hay otra instancia que es saber escuchar, recibir las inquietudes para poder canalizarlas debidamente, ofrecer instrumentos, decirles los que hay, lo que a ellos les sirve. O sea, es muy importante asesorar correctamente. También creo que nuestros logros se deben a un trabajoen equipo. En la parte técnica tengo a un excelente grupo de profesionales que trabaja en distintas áreas, muy cohesionado, expertos en turismo y eso es fundamental. Pero definitivamente al empresario turístico le gusta que uno vaya a tocarle la puerta y decirle mire, esto es lo que hay.
LAS CUATRO ZONAS
Cuando Julieta comenzó a coordinar la dirección de turismo regional, quiso ordenar y hacer un programa de trabajo dividido por sectores. “Una brecha que encontramos es que era todo muy disperso, entonces hubo que reorganizar, convocar a que los empresarios se asociaran por zona y así surgieron cuatro destinos en la región, a partir de los atractivos que cada uno tiene”.
Esta nueva estructuración de la administración de Julieta Romero hizo que los programas, el apoyo y los proyectos que se han implementado por el Sernatur sean más eficientes y efectivos, ya que cada territorio tiene necesidades muy distintas.
¿Cuáles son esos destinos?
Costa Maule (de Vichuquén a Pelluhue), pasando por Licantén, Curepto, Constitución y Chanco. Otro destino es Curicó valle y cordillera, que contempla la naturaleza del río Teno, Los Queñes, Paso Vergara, Siete Tasas en la comuna de Molina, Los Niches en la cordillera de Curicó y Potrero Grande. El otro es Talca (valle del río Maule, ruta del vino y Ramal), que nace en la Laguna del Maule, Vilches, todo lo que va a ser la ruta internacional con el paso Pehuenche. En esto hay un tremendo potencial que desarrollar. En el valle las viñas en Talca y además el atractivo patrimonial y cultural del Ramal de Talca a Constitución. Y la cuarta zona es Linares natural y termal, con las Termas de Colbún, Panimávida y Quinamávida, Catillo en Parral, la naturaleza de los cajones de Ancoa y Achigueno, nevados de Longaví y en lo cultural la artesanía del crin.
¿Cómo es la difusión a nivel regional y nacional?
En base a estas cuatro zona estamos promocionando el Maule. Esta oferta turística de la región la presentamos en la feria “Chile es tuyo”, que se realizó en noviembre, en Santiago, y donde cada una de las personas que participa tiene que identificarse con el lugar en el cual trabaja. Para nosotros la promoción es fundamental y permanente en medios de comunicación masivos, participación en ferias y revistas especializadas –—nacionales y extranjeras—, folletería, paletas publicitarias, apoyo a eventos emblemáticos —Noche del Carménère, fiesta de las viñas en Vichuquén, fiesta de la vendimia, la fiesta del queso en Chanco— y a todo tipo de fiestas costumbristas y eventos relacionados con el turismo.
¿Cuáles son tus desafíos?
El principal desafío es posicionar al Maule como un destino turístico reconocido en la región metropolitana, no solo en temporada de verano, sino durante todo el año. La cercanía con la capital permite escaparse un fin de semana y desconectarse. Mostrar las tradiciones del campo, los rodeos, la feria costumbrista de Huilquilemu, muchas actividades y naturaleza a sólo tres horas de Santiago.
¿Qué falta por potenciar?
Creo que el valle de Talca es el destino más débil, las viñas no están abiertas al turismo enológico, falta un compromiso de las bodegas. Salvo Balduzzi y Gillmore, el resto de las viñas están cerradas para los turistas que vienen por el fin de semana. En general, es escasa la oferta de recorridos y visitas. También estamos débiles, regionalmente, en el compromiso de los empresarios por la calidad, entendida no como un lugar de lujo sino que el turista encuentre un lugar agradable, acogedor, limpio, con rica comida y el cuidado al medio ambiente. La sustentabilidad ambiental es uno de los pilares de Sernatur, y claramente esta región no tiene cultura ecológica.
PASO PEHUENCHE Y RAMAL
Para Julieta nada es suficiente sino hay apoyo de los empresarios turísticos. “Necesitamos que los empresarios se empoderen de su función, nosotros podemos hacer muchas cosas para apoyarlos, pero si ellos no se comprometen y no se dan cuenta que el servicio es lo primordial para enganchar al turista, no podremos mejorar”.
¿Qué proyectos nuevos estás gestionando?
El ramal es un proyecto que hemos trabajado con el financiamiento de Innova Corfo para potenciarlo como patrimonio. Antes el ramal estaba dirigido a la gente que vive en los poblados que recorre el tren. Ahora se va a ofrecer un servicio especial para turistas, el sábado a las once de la mañana. También estamos preparando la Noche del Carménère, que se realizará en Huilquilemu, porque es un lugar que tiene una mística especial, ideal para mostrar la riqueza enológica que tenemos, ya que más del cincuenta por ciento de la producción nacional es del Maule, por eso es un ícono del turismo regional.
¿Algún proyecto emblemático?
Nuestro icono es el ramal, mantenerlo funcionando, que sea seguro, se demore menos tiempo y ofrezca un servicio turístico permanente. Esto no depende sólo de nosotros,es intersectorial (EFE, obras públicas, transportes, privados). Y en la medida que sea un producto turístico sustentable ayudará a que las comunidades aledañas se desarrollen.
¿Qué proyectos hay para el Paso Pehuenche?
Se abrió en diciembre y significa una tremenda conexión para el turismo, pero tenemos que saber aprovecharla. Existe un potencial de turistas argentinos que llegaran y no tienen que pasar de largo, tenemos que cautivarlos. Por lo mismo hay un proyecto de un centro de esquí en la Laguna del Maule que se está evaluando. En noviembre, hicimos una promoción en Buenos Aires, en la feria FIT, y hay que tener presente que los argentinos lo que más quieren es costa. En cambio, el turista brasilero lo que más busca es vino. Eso significa que tenemos que engancharlos y mostrarles todo nuestros atractivos turísticos.
“Me encontré con una región que estaba saliendo de la catástrofe, con una región con mucho potencial pero muy desconocido, sobre todo para la misma población”.