A comienzos del siglo XVI, la población originaria comprendida entre los ríos Mapocho y Maule ascendía a alrededor de cien mil habitantes, lo cual incluía también a población no oriunda, mitimaes, principalmente diaguitas trasladados desde la zona del norte chico de Chile por parte de los inkas.
Así, durante el período de la conquista española, el territorio maulino se encontraba poblado por varios y dispersos asentamientos indígenas, de origen diverso y comportamiento común frente al conquistador europeo, y que de acuerdo al Abate Juan Ignacio Molina correspondían a indios cauques, curis y promaucaes, y que a partir de la conquista hispana se agruparon en diferentes “pueblos de indios”.
A mediados del siglo XVI, la zona comprendida entre los ríos Maipo y Maule fue escenario de una cruenta lucha librada entre la hueste de Valdivia y los indios picunches y promaucaes. Estos últimos resistieron mediante la retirada hacia pucarás, la inasistencia a las labores agrícolas, la muerte por inanición y el desplazamiento hacia el Río Biobío, donde establecieron una alianza con las tribus araucanas, cuyo mayor exponente fue Lautaro. La conquista hispana provocó la disminución de la población indígena comprendida entre los ríos Choapa y Maule, de ciento treinta mil personas a mediados del siglo XVI, a veinte mil habitantes a fines de la misma centuria.
Desde el siglo XVII, los guerreros indígenas abandonaron el antiguo sistema de guerra fortificada, que había sido utilizado, por ejemplo, por Lautaro en Peteroa, adoptando nuevas tácticas de confrontación. La Guerra de Arauco comenzó a declinar, lo que no significa que desapareciera el conflicto hispano-indígena, sino que adquirió un nuevo cariz al transformarse en la guerra del malón, guerreros montados en caballos, cubierto de coseletes y armados de lanzas y cuchillos, quienes asolaban las haciendas y villas del valle central de Chile y las tierras trasandinas.
La conquista del valle central se realizó con grandes dificultades debido a la resistencia de picunches y promaucaes. Tradicionalmente fueron descritos como indios pacíficos, dedicados a la agricultura, que vivían en pequeños poblados, que aceptaron la dominación incaica y de los españoles, y que en ese proceso se mezclaron con ambos pueblos, desapareciendo en el tiempo. Sin embargo, las últimas investigaciones han sostenido que: “Si los picunches y promaucaes desaparecieron sin dejar mayores rastros, fue precisamente porque en sus tierras se libraron las batallas decisivas que decidieron el control inca o español del cono sur; una vez sometidos, los naturales tuvieron que generar los excedentes económicos que permitieron la expansión europea hacia la Araucanía. Los brutales efectos de la guerra y el sometimiento provocaron el rápido exterminio de las dos tribus”.
Proyecto “Thalcamo: Tierras y Pueblos de Indios del Maule”. Financiado por el Gobierno Regional del Maule.