Cathy O’Dowd, la primera mujer del mundo en escalar el Everest por las caras norte y sur, en una de las expediciones más desafiantes y peligrosas del mundo.
Una tremenda experiencia que marca su vida de forma meridional. Cada paso, cada expedición, cada cima le pertenece y con ello el coraje, disciplina y determinación ganado.
“En medio de la expedición me dije… todo lo que tengo soy yo y otros veinte centímetros, y ya sabes, veinte centímetros no hacen ninguna diferencia en la absoluta inmensidad salvaje, excepto si lo sumamos a otro paso, y otro paso y si este se suma a un par de cientos y de miles y luego millones y millones de pasos, ¡así puedes llegar a lugares extraordinarios!”, comparte con seguridad Cathy.
No es nuevo saber que para llegar donde queremos ir necesitamos sumar muchos pasos y que se requiere de una gran porción de esfuerzo y tiempo. Sin embargo, nos enfrentamos a esta paradoja en un mundo que nos facilita la vida en muchos aspectos y dimensiones, invitándonos a obtener todo de manera casi automática.
Creo que en ocasiones caemos en el engaño de que lo esencial se logra fácil, instalando en nuestra mente la creencia de que lo importante es rápido de obtener. Hemos cometido el error de trasladar la promesa de lo instantáneo a aquellos aspectos fundamentales de nuestras vidas. Pero en el fondo de nosotras, sabemos que esto no es posible, que no puede ser así.
“Puedes partir desde donde te encuentras y terminar en un lugar completamente diferente, porque unes un paso a otro. Un paso es pequeño y no impresiona, pero cuando los sumas, puedes llegar a la cima del Everest, ¡puedes cruzar el mundo si así lo deseas! Igualmente puedes llevarte a ti misma desde donde estas al lugar que quieres estar. Todo se trata de sumar pequeños pasos”, señala Cathy O’Dowd con tanta claridad.
No nos engañemos.
No hay atajos, no hay vías rápidas para aprender lo que tenemos que aprender.
No podemos saltarnos el camino para llegar a la cima de nuestra montaña y cuando la subamos y el desánimo, cansancio y la duda nos embarguen, recordemos lo que Cathy nos comparte… “cada paso es importante, cada paso cuenta para aquello que más vale”.