*Tras experimentar en la cocina de casa, catar muchos productos y aprender de algunos expertos en Santiago, el chef Javier Elberg y la ingeniera Tiare Rubio, decidieron montar su propia fábrica, en Quilpué, para producir una distinguida cerveza premium, elaborada de forma artesanal en pequeñas cantidades y con una cuidadosa selección de sus maltas, lúpulos y levaduras.
Por Maureen Berger H. / Fotografías Vernon Villanueva V.
Javier Elberg (35) y Tiare Rubio (28) forman una linda pareja y pese a su juventud están viendo crecer su propia empresa en El Belloto, Quilpué, que destaca por la calidad de sus productos —en cuatro variedades Ale—, por ostentar el título de ser la primera cervecería de garaje en Chile y ya haber ganado medallas en nuestro país y en el extranjero.
Él estudió gastronomía en Le Cordon Bleu (México) y ella ingeniería civil industrial, en la Universidad de Valparaíso. Se conocieron mientras practicaban deporte en el mismo gimnasio y no se separaron más. “Siempre fuimos cerveceros de corazón y debido a una decepción en un proyecto en el que trabajábamos juntos, en el 2010 se nos ocurrió empezar a hacer cerveza. Partimos con batch pequeños de veinte litros, en la cocina de la casa en Villa Alemana. Nos informamos y catamos todo lo que pudimos, compramos los ingredientes y comenzó nuestro camino. Fue un principio complicado, ya que teníamos que producir con equipos que no eran los correctos, siempre ingeniándoselas como buenos chilenos. Eran noches eternas, durmiendo entre procesos para obtener nuestras primeras cervezas”, recuerda Javier.
Tal como lo describen, todo partió de manera bien autodidacta, “a pesar que después de producir unos cuantos batch de cerveza decidimos hacer un curso en Santiago que nos sirvió para despejar algunas dudas”, comentó Tiare, quien puntualizó que, en el 2011, ya estaban montando la fábrica definitiva en Quilpué.
¿Qué significa ser la primera cervecería de garaje?
Tiare: Nos consideramos la primera cervecería de garaje en Chile, este es un término muy utilizado en el área vitivinícola, que significa que innovamos reviviendo estilos olvidados, con el toque del maestro cervecero. Toda nuestra pasión y entusiasmo se ve reflejada en el cuidado de los detalles, trabajando a mano para elaborar lotes pequeños. En cada producción buscamos lograr el mosto perfecto.
¿Qué característica tienen sus productos que los diferencias de otros?
Javier: Nuestras cervezas, a pesar de tener un estilo definido según la BJCP
(Beer Judgement Certification Program), se diferencian del resto, porque otorgamos las características organolépticas que, a nuestro juicio, mejoran nuestras cervezas, haciéndolas más amargas, con más aroma y con un color más intenso.
¿Con qué ingredientes trabajan y dónde los obtienen?
Javier: Trabajamos con maltas, lúpulos y levaduras importadas que se pueden encontrar en los principales importadores de Santiago.
UNIÓN DE APELLIDOS
“Rüberg es la unión de nuestros apellidos, es como nuestro hijo, tiene una parte de cada
uno”, explica Tiare, en torno a la marca que los identifica. “Producimos cuatro estilos de cerveza, todas de la familia de las Ale (de fermentación alta). Estas son Pale Ale 5,6°: Es una cerveza de color ámbar profundo, refrescante, frutal y lupulada. Se aconseja consumirla entre 14°-16°C. Scotch Ale 6,8°: Cerveza de color marrón oscuro con espuma bronceada, sedosa y robusta en cuanto a alcohol. Se aconseja su consumo entre 12°-14°C. Oatmeal Stout 5,6°: Una Ale muy oscura, de cuerpo pleno, espuma densa, sabor tostado y con toques de avena. Se aconseja consumirla entre 12°-14°C. Imperial Stout 9°: Cerveza de color negro profundo, voluminosa, tostada, amarga y con una notoria presencia de alcohol. Se aconseja su consumo entre 8°-12°C”, acota Javier.
¿Qué maridaje recomiendan con cada una?
Javier: La Pale Ale se recomienda acompañar con pescados livianos, camarones, platos picantes. En cuanto a quesos, es ideal con cheddar, gorgonzola y queso azul. La Scotch Ale, se aconseja maridar con carnes asadas, cordero o carnes de caza. También puede ir acompañada con salmón ahumado, queso de cabra y postres de chocolate. La Oatmeal Stout, es excelente con frutos del mar como langosta y ostras. Puede maridarse con carnes rojas, embutidos, quesos maduros y chocolate amargo. Y la Imperial Stout, realza la mayoría de los platos y se complementa muy bien con foie gras y aves de caza. Queda perfecta con quesos maduros y postres de chocolate amargo.
¿Este año o pronto crearán más productos?
Tiare: Por el momento, estamos felices con nuestros cuatro estilos actuales: Pale Ale, Scotch Ale, Oatmeal Stout y la recién llegada Russian Imperial Stout, pero siempre estamos experimentando en búsqueda de nuevos sabores y nuevas técnicas.
¿Harán cervezas sin alcohol?
Javier: No, creemos que una cerveza sin alcohol es como una persona sin alma (ríe). La cerveza sin alcohol es una moda y como tal no duran mucho en el tiempo. Creemos que una cerveza se tiene que disfrutar en su conjunto de características (color, aroma, sabor y alcohol), no es lo mismo si falta una parte importante de ella.
PASO A PASO
“El primer paso es la maceración, donde se mezcla el agua caliente con los granos previamente molidos y se extraen los azúcares vitales para la fermentación. Esta mezcla debe mantenerse en la olla hasta que todos los azucares hayan sido extraídos.
Luego se filtra el mosto hacia la olla de cocción, donde debe hervir una hora. En este paso se le agregan el lúpulo, destinado a brindar aroma, sabor y el toque amargo que caracteriza a la cerveza, en distintos períodos, según la necesidad de la receta. Gracias a esto el producto se esteriliza, evitando la proliferación de bacterias”, explica Javier, y Tiare dice: “en el siguiente paso se debe enfriar la cerveza que se encuentra a 100°C hasta los 25°C lo más rápido posible. Se agrega la levadura, la cual tiene que estar hidratada previa a su incorporación. Viene el proceso de fermentación donde los azúcares del mosto se transforman en alcohol y gas. La mezcla se deja una semana en un lugar fresco y oscuro, para disminuir su densidad. Luego se debe clarificar en otro fermentador por una nueva semana. Tras siete días, la cerveza está en condiciones de ser embotellada, donde terminará su maduración”.
¿Cuánto tardan en hacer los productos?
Javier: Desde la molienda de los granos hasta que la cerveza está embotellada y lista para consumir demoramos un mes. Esto incluye producción, fermentación, clarificado, envasado y maduración y gasificación en botella.
¿Qué restaurantes o puntos de venta las expenden?
Tiare: Nuestras cervezas se encuentran en Valparaíso, principalmente en los cerros
Concepción, Alegre y Bellavista, en restaurantes como Hostería Espíritu Santo,
Malandrino, Amaya, Dimalow, Le Filou de Montpellier, La Brusquetta, Monte Alegre y Abtao. En bares como Absenta y El Irlandés, entre otros. También están en Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana y Santiago, o se pueden comprar en forma directa a través de www.cervezasruberg.cl o en Facebook como Cerveza Ruberg.
¿Han participado de ferias, eventos y exposiciones con su producto?
Tiare: Fuimos por primera vez a Cervexpo 2012, una exposición de
coleccionistas de cervezas y afines, y para el 2013 ya estamos embarcados en la
Valpo Bierfest, que se realizará el 18, 19 y 20 de enero.
Sé que ya han ganado premios…
Javier: Sí, el 2011 participamos en la Copa Cervezas de América (Santiago) y obtuvimos Medalla de Bronce con nuestra cerveza Oatmeal Stout. El 2012 nos arriesgamos y competimos con nuestras cervezas en la Australian International Beer Awards y obtuvimos dos Medallas de Bronce en las categorías Oatmeal Stout y Russian Imperial Stout. Para nuestra sorpresa, fuimos la única cervecería PYME chilena en ganar en Australia, ya que los demás vencedores nacionales fueron Kross, Szot y Antillanca.
¿A qué aspiran este año?
Javier: Básicamente nuestros objetivos generales son tres hasta ahora. Ofrecer a nuestro público cervezas de excelente calidad, mantener y mejorar la calidad de nuestras cervezas receta tras receta y convertirnos en una de las cervecerías líderes en el mercado de las artesanales a nivel regional.
“Creemos que una cerveza se tiene que disfrutar en su conjunto de características (color, aroma, sabor y alcohol), no es lo mismo si falta una parte importante de ella”.