Minimalismo es la denominación para una corriente artística contemporánea, que utiliza la geometría elemental de las formas, en una estrecha relación con el espacio en que se inserta la obra, pues considera que "todo es parte de todo". El minimalismo se fija solo en el objeto y aleja toda connotación posible, evita cualquier reflejo de la interioridad del artista y se caracteriza por la extrema simplicidad de sus formas.
Los orígenes de esta corriente están en Europa y se encuentran en el manifiesto titulado ¿Menos es más? del arquitecto alemán Ludwig Mies Van Der Rohe, uno de los más importantes de este siglo. Debido a la Segunda Guerra Mundial, Van Der Rohe emigró a Estados Unidos para más tarde nacionalizarse estadounidense.
A fines de los años treinta, Van Der Rohe ejerció la dirección de la Escuela de Arte y Diseño de la Bauhaus, en Alemania, en donde se materializaron sus primeas ideas respecto a la pureza de las formas y al uso del concepto artístico para dotar al diseño industrial de personalidad.
Los preceptos básicos del minimalismo son: utilizar colores puros, asignarle importancia al todo sobre las partes, utilizar formas simples y geométricas realizadas con precisión mecánica, trabajar con materiales industriales de la manera más neutral posible y diseñar sobre superficies inmaculadas. El resultado que define este estilo en un concepto es la palabra limpieza.
Con el tiempo, el minimalismo nacido a finales de los sesenta alcanzó su madurez en los años ochenta, a tal punto que ejerció influencia no solo en la arquitectura y el diseño, sino también en la pintura, la moda y la música.