La vegetación que se observa en la travesía de Granizo a Ocoa cambia de manera notable, pasando del bosque más frondoso y tupido a otro menos poblado, donde las palmas son reinas y señoras. Vivimos una inolvidable experiencia que considera el turismo outdoor, mucho contacto con la naturaleza, junto a alta hotelería y sublime gastronomía.
Por Maureen Berger H. / Fotografías Vernon Villanueva B., Maureen Berger H. y gentileza empresas.
El cerro La Campana posee una singular característica que lo hace aún más atractivo para turistas y deportistas; por el lado de Granizo su vegetación es muy tupida y por el sector de Ocoa, se vuelve más seca y predominan las palmas. Lo comprobamos en este Recorriendo, donde tuvimos la maravillosa oportunidad de hacer trekking por este cerro, cabalgar por una reserva y vivero paradisiaco, probar exquisitas recetas locales y descansar en un hotel de lujo en Quillota.
A las 10:00 llegamos a Open Hotel, recientemente inaugurado, que cuenta con restaurante, bar, centro de eventos y convenciones, abiertos a la comunidad, y que se encuentra ubicado en el acceso norte de la ciudad (Av. Ariztía 527, a minutos de la ruta 60 CH y del centro de Quillota). Nos reciben cordiales e invitan a conocer la modalidad de habitaciones conectadas y especiales para un grupo familiar. Además, cada suite, con cama King Size, es amplísima. Está separada en dos ambientes, con un living, escritorio de trabajo y en el baño, algo ideal: una tina de hidromasaje, entre otras comodidades. “En Open Centro de Convenciones, las empresas encuentran el lugar perfecto para sus reuniones y eventos y nuestros salones poseen la más moderna tecnología”, nos explica Paola Pardo, una de las socias directora del hotel.
Muy puntual arriba Marcos Liberona, dueño de la empresa Andestrek, con gran experiencia en travesías outdoor. En su equipada camioneta nos lleva hasta el Parque Nacional La Campana. Llegamos muy pronto a uno de los ingresos del recinto, donde Marcos nos indica: “este parque tiene una reconocida importancia histórica, turística, y biológica, en la región y a nivel nacional, tanto como internacionalmente. Forma parte de la Reserva de la Biósfera La Campana Peñuelas y representa el límite norte del corredor biológico que se forma entre estas dos áreas protegidas, el Parque Nacional La Campana y la Reserva Nacional Lago Peñuelas. Aspectos que claramente se aprecian en su flora y fauna”.
La vegetación que se observa en la travesía de Granizo a Ocoa, que dura cinco horas con descansos incluidos, es un verdadero canto a la biodiversidad. Se trata de caminar de norte a sur por laderas sombrías para luego llenarnos de sol en nuestra bajada a Ocoa. En el sector de Granizo, las especies más notables se encuentran en el bosque higrófilo, que requiere mucha agua para su desarrollo y que habitan en el fondo de quebrada (patagua, canelo, lingue, belloto, etc.). En la medida que ascendemos para llegar al portezuelo de Ocoa, ubicado a unos mil metros de altitud (portezuelo, que significa paso natural que comunica el valle de Granizo con el valle de Ocoa), observamos que el frondoso bosque ha quedado atrás y ahora destaca, por sobre los mil cien metros de altitud hasta los mil quinientos metros, el Bosque de Roble (Nothofagus macrocarpa). “Sin lugar a dudas que el bosque esclerófilo (hoja dura) también es parte importante de este recorrido. Este bosque se compone de boldos, peumos, litre, molle, principalmente. Llegar al portezuelo es una verdadera ventana que se abre a la vista, ya que desde este punto se observa la cordillera de los andes en todo su esplendor y se transforma en un verdadero regalo”, menciona Marcos Liberona.
Descendiendo hacia Ocoa, la temperatura aumenta drásticamente en verano y bajar por esta zona es un viaje al pasado. “Esta área semeja una zona Jurásica, en donde uno imagina que repentinamente aparecerán diversos tipos de dinosaurios”, comenta Marcos, entre risas. Se nota la importante presencia de la palma chilena (Jubaea Chilensis) que se caracteriza por ser una especie endémica propia del país. “Como ven, es notable su aspecto con su figura altiva y tronco desnudo, pero, lamentablemente, fue sobre explotado. Por fortuna, en esta zona se la protege y hoy puede vivir a resguardo. Su gran pecado es que por su interior corre savia de la cual se obtiene la famosa miel de palma. Para que ello ocurra había que matarlo derribándolo y, de hecho, se hizo de manera grotesca”, enfatiza el dueño de Andestrek.
LA PALMA NO ES UN ÁRBOL
Mientras disfrutamos jugos naturales, barritas de cereal y otros snacks revitalizantes en pleno cerro y en medio de la travesía, Marcos puntualiza que se han censado más de ochenta palmas por hectáreas en la zona de mayor densidad. La palma, en sí, no es un árbol, es un pasto grande, no tiene en su interior los anillos de crecimiento con los cuales se pueda calcular su edad. “Su interior se compone por una serie de raíces bajo una dura corteza que era capaz de resistir grandes fogatas que los lugareños realizaban para acelerar su crecimiento y maduración. Su finalidad era obtener su tan preciada savia y los cotizados coquitos para la repostería. Estos ejemplares alcanzan una altura de cinco metros y su maduración recién comienza pasado los treinta años”.
Almorzamos en Jubaea (nombre científico que recibe la Palma Chilensis), ubicado en Calle Principal 16, Maitenes Ocoa Hijuelas (F: 09/7012963), atendido por carismáticas damas quienes, junto a la dueña, María Alejandra Durán, nos reciben con deliciosas preparaciones caseras. Probamos el pan amasado con pebre, recién sacado del horno de barro, la plateada al jugo con arroz y el pastel de zapallitos con papas salteadas. También hay cazuela, costillar al horno, charquicán y ensaladas. De postre, leche asada, tiramisú, crema catalana, mote con huesillos, y plátanos con miel de palma, obviamente.
La tarde es ideal para descansar en las cómodas habitaciones del hotel, que muy pronto inaugurará una piscina exterior. De noche nos espera Patricio Pardo, otro de los hermanos que son parte del directorio y dueños de esta empresa familiar, con quien cenamos en Open Restaurant. Un chirimoya sour bien helado da la bienvenida idónea para esta velada, agasajada con platos muy gourmet. De entrada, trilogía de ceviches, risotto de setas y salmón del pacífico; de fondo, lomo saltado con arroz y papas fritas, agnolotti de alcachofas con salsa cuatro quesos y ensalada de roast beef, todo maridado con excelentes vinos.
“La propuesta de Open Restaurant, a cargo del chef ejecutivo Marco Valenzuela, es provocar gratas experiencias mediante sabores, aromas y texturas, con una cocina contemporánea, rescatando productos propios de nuestra zona. Este restaurante, además del desayuno, por la tarde invita a deleitarse con onces en donde destaca la fina y excelente pastelería. El grato ambiente y variedad de tragos y tapas, hacen que muchos residentes de la zona (no solo huéspedes del hotel) estén viniendo a disfrutar de este restaurante en todo horario”, explica Patricio, mientras cerramos la cena con el postre, suspiro limeño, toblerone de chocolate, cheesecake y crème brulée de chirimoya (maravilloso).
OASIS DE LA CAMPANA
Después de dormir cómodos y en silencio, a las 9:30 ya estamos desayunando en el buffet, con frutas frescas, jugo de frutas, yogur, cereales variados, repostería y otras delicias. También muy puntual llega Rodrigo González, gerente de marketing de la Reserva Ecológica Oasis de la Campana, quien nos lleva a conocer este especial lugar, también cercano al hotel.
“Oasis de la Campana está ubicado en el valle de Ocoa, a sesenta minutos de Santiago y cuarenta y cinco de Viña del Mar. Comprende un área de dos mil quinientas hectáreas, ofreciendo parcelas eco residenciales de cinco mil metros cuadrados, rodeadas de bosque nativo y palmas chilenas de más de ochocientos años de edad. Además, cuenta con un restaurante de comida chilena, canchas de tenis, piscinas, caballos, un tranque de cuatro hectáreas navegable y muchos kilómetros de senderos para recorrer”, resume Rodrigo.
Iniciamos una cabalgata por las inmediaciones de este recinto privado, impresionados por lo bien conservado y las innumerables especies que habitan en el sector. “Somos un proyecto con vocación ecológica, donde desarrollamos negocios comprometidos con el medio ambiente”, enfatiza nuestro anfitrión.
Nos bajamos a conocer el vivero, que existe desde 1996, focalizado en la palma chilena (Jubaea Chilensis). “Hoy el vivero cuenta con más de cuatrocientas mil plantas y una capacidad de producción de doscientas mil plantas anuales. Hay más de cincuenta especies distintas que incluyen no solamente plantas nativas chilenas, sino también árboles foráneos, cycas, cactus, plantas exóticas, palmeras y mucho más. Esto está pensado ya sea para quien quiere poner plantas en su casa, hacer grandes reforestaciones, regalos corporativos o, simplemente, cumplir el sueño de plantar un árbol”, agrega Rodrigo González. Seguimos avanzando a caballo y llegamos al hermoso tranque, un paisaje realmente onírico. En este punto nos explican que, en Oasis de la Campana, además de cabalgatas, se pueden realizar actividades como trekking, kayak, bird watching y pesca deportiva.
La jornada termina, estamos cansados, pero felices de haber llenado nuestros pulmones de aire ciento por ciento puro, ese aire que solo encontramos en estos parajes maravillosos de la Quinta Región.
“La vegetación que se observa en la travesía de Granizo a Ocoa, es un verdadero canto a la biodiversidad. Se trata de caminar de norte a sur por laderas sombrías para luego llenarnos de sol en nuestra bajada a Ocoa”.
NUESTRO DATO:
ANDESTREK
Marcos Liberona
F: (32) 2697926 - 09/3276593
mliberona@andestrek.cl
www.andestrekadventure.com
OPEN HOTEL
Av. Rafael Ariztía 527, Quillota
F:(33) 297800
contacto@openhotel.cl
www.openhotel.cl
RESERVA ECOLÓGICA OASIS DE LA CAMPANA
Fundo El Bosque s/n, Ocoa Hijuelas
(2) 2473 7700
comercial@reserva.cl, marketing@reserva.cl
www.reserva.cl