The Nightmare Before Christmas o El extraño mundo de Jack (1993), llamó la atención por ser una animación creada totalmente por la técnica del stop motion, un trabajo de tres años que destaca por la minuciosidad de sus detalles y movimientos de sus personajes.
Si bien su versión original era mucho más oscura, basada en las creaciones artísticas de Tim Burton, es una linda historia desde el mundo de los monstruos para conocer la Navidad.
Dirigida por Henry Selick y con la magnífica musicalización de Danny Elfman (quien también es la voz cantada del personaje principal), es un musical animado que cuenta cómo Jack Skellington, el rey calabaza, cada año realiza la misma rutina para el 31 de octubre, en una ciudad dedicada exclusivamente a la fiesta de Halloween. Por eso Jack está desmotivado, ya no lo inquietan los sustos, las brujas, los murciélagos, las telarañas o los hombres lobo.
Un día decide salir a explorar junto a Zero, su perro fantasma, y por accidente cae en la puerta de la ciudad de Navidad, donde encontrará un mundo lleno de color, villancicos, alegría y regalos, algo totalmente nuevo y desconocido del lugar de donde proviene. Así comenzará a investigar de qué se trata esta fiesta y decidirá personificar al mismo Santa Claus o Santa Atroz, como le llaman en la ciudad de Halloween. El problema es que aunque Jack quiere celebrar la Navidad que tanto admira, accidentalmente terminará casi destruyéndola.
Además, deberá enfrentar al temido Oogie Boogie (un monstruo de saco lleno de insectos), el verdadero villano de la historia, quien tiene secuestrado a Santa Claus. Entonces Sally, una muñeca de trapo pelirroja (una especie de Frankenstein), quien está enamorada de Jack, tratará de convencerlo de desistir su plan y ayudarlo a salvar ambas festividades.