Tell Magazine

Espacio Inmobiliario » Entrevista Espacios

EDICIÓN | Diciembre 2012

Cosmopolita en el diseño

Mirella Melo
Cosmopolita en el diseño

Con veintisiete años y tres hijas a cuestas decidió arriesgarse y dejar Chile para estudiar diseño de interiores en Estados Unidos. Y no se arrepiente. Hoy complementa su exitoso trabajo de interiorismo con su gusto por el paisaje exterior.

Por Carolina Vodanovic / fotografía Andrea Barceló

Nunca se imaginó que al decidir radicarse en Estados Unidos su vida daría un giro tan inesperado. Con veintisiete años, una separación y tres hijas de cuatro, tres y dos años, decidió partir de cero. Sin pensarlo mucho, se fue a estudiar diseño de interiores en el Technical College de Lanier, en Atlanta. Y la apuesta dio sus frutos, ya que desde entonces no ha parado de cultivar éxitos.

Graduada con distinción máxima y con varios ofrecimientos de trabajo desde su primera práctica profesional, rápidamente supo que había optado por lo correcto y que, si de vocación se trata, más vale tarde que nunca. “En la universidad me topé con gente mucho más joven que yo, pero uno con la madurez sabe lo que quiere y fui súper feliz desde un comienzo”, dice.

Desde niña vio a su madre, Mirella Cannobbio, dedicarse al paisajismo y a la decoración. El buen gusto lo traía en la sangre.

Actualmente, trabaja de forma independiente, aunque ha desarrollado varios proyectos junto a Consuelo Lavín en Chicureo. Tiene, también, la representación de la firma de Maya Romannoff, con más de seiscientos revestimientos trabajados con relieves, fundidos con madera y cobre, incrustaciones variadas, además de muros con efectos 3D, con trabajos de pátinas y enchapes de madera.

Curiosa, abierta a diferentes tendencias y siempre preocupada de lo que quieren sus clientes, enfatiza que no tiene un estilo definido, dado que para ella en el diseño no hay límites. Confiesa que su gran desafío es que las personas lleguen a su hogar y se trasladen con la mente a su lugar favorito. “Me interesa que, cuando alguien llegue a su casa, sienta que está de vacaciones. Por eso les pido a mis clientes que traten de pensar en un sitio que les encante, en algún viaje que hicieron, que se sientan cómodos. Y de acuerdo con eso, voy diseñando”, explica.

Para lograrlo, la empatía y la investigación son fundamentales. “Voy indagando para saber qué estilos, tendencias y colores les acomodan más, enseñándoles lo que se puede lograr". Aunque trabajó por más de diez años como tripulante de cabina y tuvo la oportunidad de recorrer el mundo entero, solo cuando se instaló en Estados Unidos logró liberarse de todos sus prejuicios y aceptar el arte y la decoración en toda su magnitud y diversidad de expresiones. “Me fui de Chile con un gusto bien cerrado, limitado a lo que se veía acá. Pero me tocó ir a ferias en Estados Unidos y Europa, donde tuve que abrir mi mente a todas las tendencias y gustos”, dice.

Su trabajo en Estados Unidos fue tan diverso como los estilos que tuvo que decorar. Diseñó la casa de un famoso basquetbolista de la NBA, trabajó en proyectos de áreas comunes de universidades, decoró algunos hoteles para las firmas Westin y Doubletree y, en el área del paisajismo, desarrolló varias piscinas al estilo Laguna Azul, con piedras naturales y grandes resbalines.


DOS CARAS DE UNA MISMA MONEDA

Tras impregnarse de la cultura americana, se dio cuenta de que la manera de trabajar era completamente diferente en Chile. Allá los decoradores se entrevistan con el cliente, investigan qué es lo que quiere y luego hacen una propuesta concreta en cuanto a materialidad, colores y texturas. “En Chile es más común que el decorador ponga su estilo propio; yo creo que debiera ser al revés, uno debe acomodarse a cada cliente, para entregarles un espacio funcional y acogedor con el cual se sientan identificados y cómodos. Me considero una diseñadora con un espectro muy amplio. Me gusta la diversidad de estilos", dice.

-Pero tiene que haber algo que te guste más…
-He decorado estilos súper variados, pero todos lindos. Siempre pasa que me terminan gustando aunque a priori hubiera pensado que no. Hay que rescatar lo que la gente quiere y muchas veces es difícil porque ni ellos lo saben. Pero ahí es donde entro yo a ayudarlos con materialidad, a concretar sus gustos con fotos o presentaciones de cómo el lugar podría verse al final.

-¿Y a nivel de materiales, por cuáles te inclinas?
-Me encantan las fusiones de materialidades bien logradas. Lo que más me identifica, sin embargo, son los revestimientos y elementos como la piedra, tanto dentro como afuera de la casa. En Estados Unidos, la materialidad da gusto, tienes de todo tipo para complementar muy bien cualquier estilo, con lo que logras enriquecer el diseño.

- ¿Cómo definirías nuestra cultura en cuanto al diseño y decoración?
-La cultura en Chile es más clásica, tradicional. Se vende lo que se ve más y cuesta un tiempo que cosas nuevas entren al mercado. Cuando un decorador trae algo novedoso, pasa un tiempo en que la gente lo mira, lo vuelve a mirar, y recién ahí lo asumen como la tendencia que llegó y lo aceptan.

LO QUE SE VIENE

Tal como quedó demostrado en la última versión de CasaCor Chile, los revestimientos tendrán un rol fundamental en las nuevas propuestas de diseño y decoración. Se están interviniendo los espacios a nivel de muros y techos; la idea es lograr distintos puntos focales interviniendo los techos, ya sea con toques de arquitectura e iluminación o algún revestimiento acorde, para que la persona eleve la vista y se logre una mayor amplitud.

Tonalidades como los grises y tierra entregan calidez. Los colores fuertes hay que dejarlos para muros puntuales, para la pieza de los niños, por ejemplo, y los blancos, solo en contados rincones y estilos específicos.

A nivel de materiales, se viene la fusión de lo natural con lo moderno: vidrios y maderas con acero. La idea es lograr un look moderno, pero que rescate la parte rústica de la madera, tan abundante en nuestro país. “Se está volviendo mucho a la madera de barraca, con sus imperfecciones y sus clavos. Esta tendencia viene de Nueva York, una onda loft, que se complementa con sillones deshilachados y un aire descuidado”.

-¿Y en jardines y terrazas?
-Los desniveles y los patios tipo “laberinto”, es decir, con distintos espacios dentro del espacio, y que incorporan grandes piedras en medio de las terrazas para que se vuelvan más naturales. Se usa tener el quincho y la chimenea en distintos espacios, aunque conectados de alguna forma. Las piscinas de hoy llevan piedras, cascadas de agua, resbalines ocultos forrados y sistemas de audio escondidos con lindos parlantes en forma de rocas que se mimetizan con el entorno.

Mirella también invita a usar cojines con todas las texturas, colores o materialidades que han faltado dentro de un espacio. “Puedes ir cambiándolos dependiendo de la época del año y así varías un poquito. Vives en el mismo lugar, pero con un par de cojines nuevos cambias su aspecto completamente”, asegura.

UN NEGOCIO PARA DESARROLLAR

Hace algunos años, Mirella conoció en Estados Unidos un negocio que cada día atrae más clientes y que en nuestro país todavía está en pañales: el Staging.

La idea es embellecer una casa, departamento u oficina para su posterior arriendo o venta, para lo cual se contrata a un decorador que, con solo un par de cambios, muchas veces insignificantes a nivel de presupuesto, logra hermosear el lugar y agilizar la venta. “Con cosas súper simples logramos que un cliente se proyecte en una vivienda y quiera comprarla. A veces basta cambiar un mueble, enchapar un muro, modificar la luminosidad, despejar ciertas áreas, colocar flores, hacer que la casa huela bien y le parezca atractiva a la persona que la visita”, cuenta.

En Norteamérica, el Staging toma cada día más fuerza y hoy las personas se capacitan para su posterior acreditación en esta disciplina. En nuestro país algunas empresas ya están dando estos servicios y Mirella no descarta trabajar en el tema, aunque por ahora ocupa su tiempo en proyectos en sectores de La Dehesa y Chicureo, además de trabajar junto a su madre un concepto único en la Marina Golf de Rapel: la idea es habilitar una playa con un bar a la intemperie, un outdoor kitchen, donde permanentemente se harán asados y se instalarán kazeebos para hacerse masajes muy cerca del agua. La idea es crear un espacio para que las embarcaciones se detengan en un bar dispuesto al final del muelle. Ideas novedosas que muy pronto no solo se podrán encontrar fuera de Chile.

“En Chile es más común que el decorador ponga su estilo propio; yo creo que debiera ser al revés, uno debe acomodarse a cada cliente”.

 

Otros ESPACIO INMOBILIARIO

Capítulo 07, Roma
Perspectiva Urbana
Del puerto de Valparaíso a Oslo Arquitectura habitacional en Chile y Noruega
Espacios Arquitectura
Espacios Nobles
Espacio Inmobiliario
» Ver todas los espacio Inmobiliario


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación9+9+8   =