Ubicado en Los Vilos, a menos de tres horas de Santiago y Viña del Mar, este paradisíaco resort naturista enclavado en los acantilados del Océano Pacífico es obra de Gustavo Ponce, fundador de la escuela Yogashala. El lugar está pensado para desconectarse del mundanal ruido, asombrarse con espectaculares paisajes y jardines, disfrutar las piscinas de agua dulce y salada y probar su exquisita y saludable gastronomía.
Por Maureen Berger H. / Fotografías Vernon Villanueva B.
Cuando uno busca escapar y desconectarse de lo cotidiano, suele tomar un avión y partir al extranjero. Sin embargo, en Los Vilos, más cerca de lo que se imagina, existe un lugar paradisiaco, donde la vegetación, las rocas y la playa se mezclan de manera casi mágica con la hotelería y spa que ofrece el resort Canal Om.
Su creador es Gustavo Ponce, quien vivió más de treinta años en Japón —donde fue un conocido humorista televisivo y llegó a ser embajador de Chile—, y que al volver fundó la escuela Yogashala en Santiago, con sede en Curitiba Brasil. Canal Om Wellnes Retreat and Spa by the Sea, se ubica en la costa de la Región de Coquimbo, a menos de tres horas de Santiago y de Viña del Mar.
Al llegar, nos encontramos con un portón tallado, de madera, de cinco metros de alto, e iluminado por antorchas; a medida que vamos avanzando por los senderos, sorprende la abundante vegetación representada por palmeras, pinos, cactus y docas que contrastan con las rocas, que dominan los acantilados del lugar. Cada rincón está decorado de manera especial, con toques de India, Japón y de otros parajes del lejano oriente, que han sido visitados por Gustavo Ponce.
Nos esperan nuestras habitaciones, con vista al mar, una espectacular terraza (con hamaca), climatizadas (loza radiante), baño con jacuzzi y todas las comodidades de un hotel cinco estrellas. En total, existen diecinueve habitaciones (todas muy diferentes y con vista a los jardines o al mar), para hospedar a un total de treinta personas y como la idea es desconectarse, obvio, no tienen tv, radio, conexión a internet ni teléfono. Cabe mencionar que no está permitido entrar a las piezas con zapatos, para eso existen pantuflas especiales, la idea es dejar las malas vibras fuera del lugar de descanso.
CONCEPTO WELLNESS
Caminamos por los senderos para conocer los distintos ambientes y llegamos al sector de spa. Allí, Gustavo Ponce nos explica “el concepto de wellness está de moda, es una tendencia mundial. Desestresarse y estar bien con uno mismo es una idea que debe difundirse más en Chile. No obstante, yo apunto a que las personas primero busquen sanarse por dentro, espiritualmente, y luego el cuerpo exterior”. Comenta que la idea de crear este lugar nació cuando él era un niño de solo diez años. “Estaba enfermo de hepatitis y tuve una visión en la que vi este centro construido sobre una costa rocosa”. Años más tarde, arrendó una avioneta y sobrevoló el litoral nortino hasta encontrar el lugar que vio en sueños en su infancia. Consiguió adquirir las tierras y comenzó a prepararlas para levantar Canal Om. Paralelamente, siguió viviendo en Japón y desde allá avanzaba en las obras que tardaron décadas, hasta el 2005, cuando empezó a funcionar a plenitud. Cada elemento que decora interior y exteriormente este resort, ha sido traído por su dueño de sus residencias o viajes a Japón o la India.
El almuerzo se sirve en el comedor llamado la Casa de Bambú; acá el menú es principalmente naturista y vegetariano, aunque han incorporado algunas carnes blancas o pescado, para los comensales más tradicionales. Siempre hay ensaladas, crema de verduras, tortillas con sabrosos acompañamientos, lasaña de verduras, pastas y otros, preparados con productos orgánicos de la propia huerta. De postre, predominan la fruta y delicias caseras. Este espacio, también acogedor, tiene libros y revistas para hojear después, con un café o té de hierbas naturales.
Este centro de relajación para desintoxicar el cuerpo y la mente, cuenta con una piscina de agua dulce, dos de agua salada, sauna finlandés, solario natural, hidromasajes, talasoterapia, sala de masajes, pozones en el mar y un centro donde se puede practicar yoga. Destaca la sala de jacuzzi, climatizada y rodeada de enormes ventanales con increíble vista al mar, donde es posible relajarse solo o en compañía. También son muy recomendables los masajes, de relajación y descontracturantes, entre muchos otros, en otros espacios dispuestos para estos servicios. En primavera y verano, las piscinas exteriores son placenteras, para deleitarse con baños de agua de mar fría o temperada. Además, se forman pozas naturales en la playa aledaña a Canal Om.
En la tarde, aprovechamos también de practicar deporte, para lo cual existe una cancha de tenis y una de tiro al arco, fuera de lo común. Otra opción es ir a una cabalgata, practicar surf, kite surf, cruzar a la isla en balsa. O caminar por los senderos, detenerse en la laguna, sacar fotos o solo entrar en trance observando el horizonte en los numerosos miradores del lugar.
De noche, la cena se sirve en el Café del Mar, donde se accede bajando escaleras. Un lugar romántico, iluminado por velas, idóneo para sorprenderse con las creaciones gastronómicas del chef, que conservan el toque saludable, pero con presentaciones más gourmet. En la tarde, también se ofrecen, en este mismo lugar, café, repostería, cervezas, vino y antojitos.
YOGA Y MÁS
Despertamos con el agradable sonido de las aves y de las olas rompiendo en los roqueríos. El sol se cuela entre las cortinas y nos invita a apaciblemente a dejar la modorra y levantarnos. Además, nos espera un energético desayuno servido en el comedor principal (en una mesa larga como de Té Club, para instar a compartir con otros huéspedes). Jugos de frutas, cereales, pan tostado integral, queso fresco de la zona, yogur casero, frutas de la estación, son algunas de las exquisiteces que probamos.
Si bien este resort está pensado para todo tipo de visitantes, nacionales y extranjeros, que solo busquen el descanso, quienes practican yoga cuentan con la oportunidad de asistir a clases que se dictan cada mañana (y seminarios de yoga que duran una o dos semanas), a cargo de los mejores maestros, realizadas en salas perfectas o bien en la intemperie, rodeados de naturaleza.
Muchas empresas también están escogiendo este resort para hacer sus seminarios, cursos, capacitaciones y entrenamientos, ya que sus características permiten concentrarse y descansar, sin distracciones. Para estos casos, existe el equipamiento y la tecnología requerida.
En suma, Canal Om es un lugar paradisiaco, pensado para contactarse con uno mismo, con la naturaleza y el silencio; alimentarse sanamente con los productos del propio huerto orgánico; hacer yoga de primer nivel y disfrutar de diversas terapias y servicios de spa. Un verdadero oasis en nuestro estresante mundo cotidiano.
NUESTRO DATO:
CANAL OM
Km 213 Panamericana Norte
(Ensenada) Entre Pichidangui y Los Vilos
F: (2) 2331524
gustavo@yogashala.cl
www.canalom.cl