Del director Stephen Herek, Rockstar (2001) logra retratar los excesos y fama de las bandas hard rock y heavy metal de los años ochenta y aunque la historia es ficticia se inspiró en una de las etapas que vivió Judas Priest, cuando su vocalista renunció. Sobresale que se escogieron músicos reales para algunas actuaciones e interpretaciones, lo que le da mayor realismo e interés por parte de los aficionados.
Chris Cole (Mark Wahlberg) es vocalista de una banda tributo a Steel Dragon, pero su admiración ha llegado a tal punto que cualquier cambio de vestuario, letras o ritmos originales le causa molestia con sus compañeros. Emily (Jennifer Aniston), su novia y manager, será la única que lo acompañe en su excesivo fanatismo por tratar de imitarlos a la perfección hasta que sus propios amigos lo saquen del grupo.
Por otro lado, los reales miembros de Steel Dragon también echan a su vocalista, Bobby Beers (Jason Flemyng), y en busca de su reemplazo llegan con Chris. Es así como la fama, cambiará radicalmente a este fan, desde su nombre que reemplazará por Izzy hasta llegar a lo más bajo de su ser por las drogas, el alcohol y el sexo. Entonces tendrá que decidir qué es más importante su vida real o suplantar a su ídolo.
Con una historia dinámica, donde predominan los looks ochenteros rockeros y lo que se escuchaba en la época, veremos a muchos músicos famosos como Zakk Wylde, conocido por tocar junto a Ozzy Osbourne y ser el vocalista/guitarrista de Black Label Society; a Jason Bonham, hijo del baterista de Led Zeppelin (John Bonham); o Miles Kennedy, artista que tomó fama por Alter Bridge y cantar junto a Slash, entre muchos otros.