Tell Magazine

Columnas » Código Mujer

EDICIÓN | Noviembre 2012

Un sueño y un destino

María Pacheco: bióloga, fundadora de Wakami World, organismo dedicado a vincular comunidades rurales a mercados
Un sueño y un destino

Hablar con María Pacheco fue un viaje al fascinante y a la vez desconocido mundo indígena. Un mundo que ella ha hecho visible, que ha potenciado y al que ha contribuido por más de veinticuatro años. Fue imposible quedar indiferente frente a sus reflexiones e historia.

María despierta a la realidad del dolor y la pobreza de las comunidades indígenas de Guatemala en medio de la guerra. A sus veintitrés años sirve como voluntaria en campos de refugiados y es ahí, donde comienza a escribir su historia.

“La experiencia que tuve con el campo de refugiados me marcó el punto de partida… qué era lo que a mí me dolía: qué era lo que quería cambiar.  El sueño marcó el destino”, señala maría.
Su vivencia con el dolor me impresiona e intriga… ¿cómo pasó del dolor a la acción? ¿Cómo pudo el dolor, llegar a ser su gran movilizador? ¿Cómo el dolor pudo ser el comienzo de su sueño y de su destino como mujer?

Vivimos en una sociedad que nos invita a negar el dolor. Estamos programadas para tomar analgésicos emocionales que adormecen el dolor y lo encapsulan en nuestro interior.  Como si ignorarlo lo silenciara. La vida nos enseña que no podemos anular el dolor proveniente de pérdidas, decepciones, relaciones dañinas o sucesos que van minando nuestra auto-estima.

“Lo que me ha movido es tener experiencias donde me he conectado con ese dolor. Si te conectas, es difícil no hacer nada. Claro que hay tantas cosas que están pasando en el mundo que tú no puedes cambiar, pero creo que tenemos que escoger en cuáles queremos hacer la diferencia. Pues yo dije: quiero hacer la diferencia” afirma María.

Claramente no podemos ni podremos evitar el dolor, pero sí podemos vivirlo, conectarnos con él.  Reconocer que solo nosotras tenemos el poder de sanarnos y decidir hacerlo. Decidir con fuerza emerger renovadas de ese dolor para comenzar a soñar y trabajar con coraje, valentía y determinación, por eso que esperamos lograr en la próxima etapa de nuestra vida.  Movernos a la acción, incubar, acunar, nutrir y hacer crecer nuestro sueño.  Movilizarnos no depende de nadie más que de nosotras.

“Pasaron mil cosas, sin embargo el sueño fue mi refugio, y vi que con el tiempo, se volvió el refugio para más de trescientas mujeres de Guatemala”
 

 

Otras Columnas

Un pueblo, un músico y un poeta
Archivo Histórico
Agua Santa
Patrimonio Iquique
El Árbol de los Sueños
Amalia Cubillos
The Rolling Stones, Tercer Tiempo
Presta Oído
PRESTA OÍDO
Presta Oído
CORAZÓN ROTO
Pilar Sordo
TRAUMAS INFANTILES
Nicolás Larrain
PULPO AL OLIVO EN LA TERRAZA
Rodrigo Barañao
Hachikō (ハチ公)
Cine Paralelo
India y su fitness estatal
Asia Dónde Vamos
ENSAMBLAJE ANDINA

Wine & Gourmet
RAIN MAN
Especial Inmobiliario
ROCKSTAR
Especial Inmobiliario
POESÍA
Monocitas
» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación1+5+8   =