The IT crowd. Lunes a viernes 08:30 y 14:00 horas en I.Sat.
No importa el problema, las preguntas al otro lado de la línea invariablemente serán ¿está enchufado? ¿Probó con prender y apagar? Es la filosofía del departamento de asistencia técnica en las industrias Reynholm, la corporación de Londres donde transcurre esta serie cómica que se adelantó a The Big Bang Theory en retratar a nerds y geeks (partió un año antes), y con la que guarda más de una coincidencia. Tildar de fenómeno sería mucho, aunque se trata de una comedia famosa y premiada en Europa, con sus protagonistas convertidos en pequeñas celebridades que ya han coqueteado con Hollywood. Roy (Chris O’Dowd) es un técnico desaliñado y timorato que devora comida chatarra y lee cómics; Moss (Richard Ayoade) es un computín de nulas habilidades prácticas y, al igual que Sheldon Cooper, gestualidad de androide y escaso criterio social. Jen (Katherine Parkinson) es la guapa jefa de ambos, aunque a lo sumo manda mails. Pero a diferencia de sus compañeros sabe cómo lidiar con el mundo exterior, rasgo que la hermana con Penny.
La tradición absurda y retorcida del humor británico contagia a The IT crowd en líneas y secuencias. Sin ponerse rebuscados, hay toda una mofa a la organización corporativa, plagada de personajes pretenciosos e inútiles, y cierto ánimo auto flagelante llamativo para una cultura como la del ex imperio, extremadamente orgullosa de sus logros. En The IT crowd, el timbre made in England explica de inmediato por qué las cosas no funcionan.
Al igual que The Big Bang Theory, abundan las citas a la cultura pop, aunque con referencias más elitistas. Por ejemplo, los afiches en la oficina de la banda indie Guided by voices y su peculiar líder Robert Pollard (el compositor más prolífico del género con más de mil quinientas canciones). La clase de toque british que garantiza la categoría de culto.