Tell Magazine

Entrevistas

EDICIÓN | Mayo 2012

Encanto Sureño

Carolina de Moras Alvarado
Encanto Sureño

La animadora de TVN está a la espera de estrenar lo que será su nuevo programa en esta señal; mientras tanto, la modelo, nacida en Osorno, solo se ha subido a las pasarelas para animar eventos y comenta decidida que ya colgó los tacones.

Por Maureen Berger H. / Fotografías Vernon Villanueva B.

Como toda buena sureña, Carolina de Moras (31) es livianita de sangre, acogedora, empatiza fácilmente con la gente que no paró de acercársele para expresar su cariño o admiración, tomarse una foto con ella o felicitarla por lo bien que animó el desfile de Hotel Sheraton Miramar de Viña del Mar, donde nos reunimos para esta entrevista.

Cuando por fin se bajó de la pasarela, tiró lejos los elegantes zapatos que calzaba y tomó en brazos a Mila Khamis, su pequeñita de casi tres años, quien hace rato reclamaba su absoluta atención. Solo entonces pudimos sentarnos a conversar. Sí, porque Carolina, antes que modelo, animadora de tv y eventos, es súper mamá y se le nota.

El 2011, sin duda, no fue el mejor año para Carolina, tuvo un débil debut en Buenos Días a Todos, arrastrando toda la carga de quienes deseaban seguir viendo a Katherine Salosny en su lugar. Cuando por fin estaba afirmándose en este rol, falleció su papá producto de un cáncer fulminante y, más encima, ocurrió el fatídico accidente de Juan Fernández que se llevó a Felipe Camiroaga y a otros integrantes de su equipo de trabajo. La presión la superó y, finalmente, decidió renunciar al Matinal de Chile. En todos estos meses se ha dedicado a su hija, a su actual pareja y a animar eventos, especialmente desfiles. Sigue contratada por TVN, para conducir un programa sobre el que no quiso adelantar nada.

<strong>MODELO A LOS CATORCE</strong>

Carolina es la menor de tres hermanos y nació el 24 de febrero de 1981 en Osorno, cursó sus estudios allá, y desde muy chica soñó con ser atleta de alto rendimiento. De hecho, gracias a sus largas piernas –mide 1,78m–, ganó varios torneos. Pero paralelamente también le interesó el modelaje.

A los catorce años sus padres decidieron irse a Santiago con toda la familia y Carolina entró a primero medio en el colegio San Patricio, de Las Condes. Como muchas, acompañó a una amiga a un casting y un fotógrafo español insistió en retratarla. El profesional tuvo que ser paciente y persistir, porque los padres de Carolina no querían darle permiso, pues aún estaba en el colegio. Su mamá fue con ella a su primera sesión de fotos que fue en Viña del Mar. “A mi papá le parecía terrible. Decía: ‘Ese es un mundo de señoritas que yo no crié’. Pero hablaba sin saber y no le quedó otra que aceptarlo no más”.

En ese tiempo la conoció Yerthy Montes, quien también era modelo. “Yo hablaba con ese típico acento del sur y usaba vestidos largos de feria artesanal. Una vez Yerthy me vino a buscar para salir a comprar y yo ¡quise ir a pata pelada! No estaba dispuesta a cambiar mi forma de ser por vivir en Santiago”.

Al poco tiempo, Carolina ya trabajaba como modelo y era portada de todas las revistas. Su carrera oficial comenzó en 1997, cuando participó en la primera versión del concurso  Elite Model Look Chile y, poco a poco, fue ganando reputación en el ambiente nacional e internacional. A los diecisiete años decidió irse a vivir al extranjero: “me fui por cuatro meses a Miami, de ahí partí a Milán, Barcelona, Madrid, París, Munich y no paré más, fueron cinco años”. Agrega: “todo fue bien explosivo, no programado ni pensado, pues nunca sentí que tenía la figura, el porte ni la cara como para ser modelo. Miraba las fotos de las revistas y no me identificaba, lo veía imposible. Pero con el tiempo entendí que con maquillaje y producción todo es posible, todas nos podemos ver bellas”.

<strong>¿Cuáles han sido las pasarelas más importantes en las que has desfilado?</strong><br /> Varias, Nueva York y Milán, por ejemplo. Pero más que a pasarela me dediqué a hacer fotos para revistas, marcas y catálogos. Me encantaba, lo encontraba espectacular, pues es donde más puedes fluir. En quince años de carrera he sido rostro de grandes multitiendas, boutiques y marcas.

<strong>¿Destacas alguna en particular?</strong><br /> El trabajo para Kenzo, pues era una colección crucero y con Otto, el catálogo más grande que existe en Alemania. Posé para Vogue Italia, para Glamour y desfilé para marcas de lujo en las pasarelas más importantes de Europa.

<strong>¿Y por qué regresaste de Europa? </strong><br /> En uno de mis viajes a Chile conocí al padre de mi hija y me enamoré. Llevaba mucho tiempo viviendo sola. Aunque tenía amigos y mi departamento en Munich, sentí que era el momento de retornar al nido. Ya no estoy con la misma pareja, pero él es un papá muy presente.

<strong>¿Es cierto que una vez de vuelta en el país estudiaste diseño?</strong><br /> Sí, cuando volví entré a estudiar diseño de interiores en el Incacea. En Chile no te puedes dedicar solo a ser modelo. Como es una carrera corta, tienes que tener un colchón asegurado. Además, acá la gente te pregunta ‘¿y tú qué haces?’, y uno dice ‘soy modelo’, y te quedan mirando con cara de ‘¿y qué más?’. Encontré trabajo en una empresa textil, en que me pasaban una tarjeta de crédito ilimitada y tenía que viajar a Europa a comprar muestras de ropa y telas, que según mi criterio iban a ser tendencia en la temporada. Con tanto viaje, no alcancé a terminar la carrera, solo llegué a tercer año.

<strong>¿Qué te atrajo de la TV y por qué diste ese paso al lado del modelaje?</strong><br /> Fue totalmente fortuito, surgió a raíz de una llamada a participar en TV. En general siempre me ha gustado comunicar de manera proactiva, cercana a la gente y a las necesidades del público.

<strong>ANIMADORA DE TV </strong>

El primer canal que creyó en sus dotes frente a la pantalla fue el 13, que le dio un espacio de moda en el ex matinal Viva la mañana. Luego, incluso, fue más allá porque debutó actuando en la serie cómica Transantiaguinos, de la misma señal.

No obstante, fue en TVN donde dio el salto más grande. Partió en   Buenos días a todos, donde se incorporó en  2010 para hacer la sección "Carola datos" —antes "Tonka datos", cuando lo realizaba Tonka Tomicic— y en noviembre de ese año estrenó la sección "Princesas". Al tiempo fue presentada como la nueva coanimadora de Buenos días a todos, en reemplazo de Katherine Salosny. Tras la muerte de Felipe Camiroaga, en septiembre de 2011, de Moras continuó en el matinal junto con  Julián Elfenbein, pero finalmente renunció el 13 de diciembre de 2011.

<strong>¿Qué fue más difícil hacer el primer Buenos días a todos o el último?</strong><br /> Los dos fueron súper difíciles. El primero fue complejo por todas las ansiedades, el nerviosismo y la inexperiencia. Y el último fue muy fuerte, porque cerrar un capítulo es doloroso, es un abismo, pues significó para mí soltarme de una roca segura, a la nada.

<strong>¿Rescatas algo del duro 2011?</strong><br /> Pese a que, lejos, fue el año más difícil que me ha tocado vivir, con abundante dolor y lágrimas, rescato mucho del 2011. Sería una necia si no rescatara nada de lo vivido, por algo pasó todo, estuve ahí y me tocó experimentarlo. Fue un año de mucho aprendizaje, madurez y de un crecimiento interno muy grande… (se emociona); de niña pasé a mujer, pero de un golpe fuerte.

<strong>¿Te sientes superada o tu corazón aún está muy herido?</strong><br /> Creo que las penas se van superando de a poco, pero todos tenemos que ir pegando las heridas no de manera apresurada, sino con conciencia y –lo más importante- viendo qué aprendiste realmente de todo lo ocurrido. Aún sigo pensando en ello… Lo más importante es comprender las cosas para mejorar y crecer como ser humano.

<strong>¿Cómo eres como mamá?</strong><br /> Culposa, como todas las madres, con ganas de ser la mejor y disfrutarlo.

<strong>¿En lo personal, cómo estás hoy?</strong><br /> Bien, muy bien, estoy tranquila, recuperada, mi corazón está súper acompañado, tengo a un gran hombre al lado que me ha apoyado y ha estado en todos estos momentos difíciles conmigo. Tengo una gran familia, una mamá súper apoyadora, hermanos maravillosos y una hija preciosa y sana, gracias a Dios.

<strong>ACTUACIÓN Y EVENTOS</strong>

<strong>¿Te gusta la actuación? Te vimos en la serie Transantiaguinos y en el filme Qué pena tu vida… </strong><br /> Transantiaguinos fue toda una experiencia; sin saber ni siquiera qué era un guión, aprendí a trabajar con grandes actores que tuvieron una paciencia increíble conmigo (ríe). En ambos proyectos fui súper matea y saqué adelante mi rol. Me encanta actuar y explotar mi lado lúdico, uno no se puede encasillar en una sola cosa, todos tenemos derecho a experimentar lo que sentimos. Si me ofrecen otra película, o una teleserie, yo feliz.

<strong>¿Y las pasarelas, no te dan ganas de volver a modelar? </strong><br /> Ya colgué los tacones, estuve muchos años arriba de la pasarela y di un paso al lado para seguir disfrutando el mundo de la moda, pero de otra forma, animando eventos y viendo desfiles como público.

<strong>¿En qué programa te veremos pronto?</strong><br /> No hay fecha ni nombre que se pueda comentar aún. Estamos puliendo para sacar un súper buen producto, para calentar las pantallas de TVN con entretención miscelánea. <br /> Si no es esto, será otra cosa, yo estoy totalmente abierta a lo que me depare el futuro y a lo que el destino quiera para mí.

<em><strong>“Todo fue bien explosivo, no programado ni pensado, pues nunca sentí que tenía la figura, el porte ni la cara como para ser modelo”. </strong></em>

 

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación6+6+7   =