Tell Magazine

Columnas » Patrimonio Iquique

EDICIÓN | Octubre 2012

Chinchorros milenarios: Su presencia en la Costa Norte

Por Juan Vásquez Trigo, Historiador
Chinchorros milenarios: Su presencia en la Costa Norte

Qué difícil resulta imaginarse que solo hace cuarenta mil años atrás comienza el poblamiento de América. En ese momento se dieron las condiciones propicias para que bandas de cazadores nómades se internasen por el estrecho de Bering y Aleutianas, que entonces formaron un puente natural y seguir, oleada tras oleada, presionando nuevos grupos humanos, que arriban al actual norte chileno desde hace trece mil años, en la zona de San Pedro de Atacama (Tuina) y once mil años en Hakenasa, cerca de Visviri, todos estos sitios ubicados en tierras interiores de altura.

Más sorprendente resulta cuando estamos hablando de bandas de cazadores-recolectores de mega-fauna pleistocénica (paleo-llama, mastodontes, etc), en paisajes mucho más verdes que los de nuestros días.

La bajada o acceso a la costa comienza desde hace unos nueve mil años, producto de cambios climáticos globales y la desertificación, lo cual hace que muchos vuelquen al mar, coincidiendo los primeros hallazgos en las costas del sur peruano y de Arica, desde esa fecha. Con alguna posterioridad, desde hace unos siete mil años atrás, ingresa una corriente cultural, de probable procedencia amazónica que se instala primero en esas mismas zonas septentrionales. Es la cultura Chinchorro, denominada así por haberse efectuado los primeros hallazgos en el sector de playa Chinchorro de Arica, aunque posteriormente se verá que en la desembocadura de la quebrada de Camarones, registran una mayor data. Entre sus prácticas, la más característica es la momificación artificial y complicada de los cuerpos de los difuntos, a diferencia de culturas precedentes e incluso posteriores en que el paso a la otra vida era mucho menos reverente.

Y sí que fue algo formidable, porque la práctica de momificar constituyó una liturgia de mucha admiración. Sin redundar en las formas, que iban desde el desviscerado, remplazo de huesos por palillos, hasta llegar en casos a deshollejar para luego volver a imponer la piel sobre el cuerpo de adultos o párvulos, esto en lugares donde esta práctica alcanzó sus puntos más elevados, siempre acompañadas de un relevante ajuar mortuorio, que podía incluir hasta momias estatuillas. Y los rostros cubiertos con máscaras, de barro negro en las más remotas, de barro café en las más recientes, en otro rasgo de estas logradas momias.

La cultura Chinchorro, está presente en la actual Región de Tarapacá y se prolonga hasta las proximidades del Hipódromo, en Antofagasta. Eso sí que disminuye su técnica y complejidad, de norte a sur. Para Iquique un sitio arqueológico relevante es Caramucho (playa) donde se datan restos de pescadores hace seis mil años atrás. Los sitios Chinchorro de esta zona son posteriores a los de la zona de Arica: cuatro mil quinientos y hasta dos mil años atrás, en sitios como Bajo Molle, Chucumata, Patillos y desembocadura del río Loa. Las podemos apreciar en el Museo Regional, como parte de la Colección Nielsen, revestidas en totora, con sus faldellines y tantos rasgos más, que ningún nortino o visitante debe perder de verlas y conocerlas.

Mientras, los Camanchakos o Camanchangos, mal conocidos como “changos” no aparecen, todavía, en esta costa norte de Chile…

 

Otras Columnas

» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación5+2+7   =