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EDICIÓN | Octubre 2012

El arquitecto de su vida

Mijali Proestakis
El arquitecto de su vida

Metafóricamente se podría decir que no tuvo nada y hoy lo tiene todo. Es un hombre grande en todo el sentido de la palabra, lleva diecisiete años de matrimonio, tiene dos hijas, es exitoso e innovador en lo laboral, es deportista, ama lo extremo, ha cumplido todos sus sueños y, lo más importante, es feliz.

Por Camila Millán A / Fotografías Andrés Gutiérrez V.

Este hombre es interesante por donde se le mire. Arrastra consigo una historia de vida muy potente, llena de matices, un pasado de carencias, esfuerzo, templanza, trabajo, desafíos, innovación, deportes extremos, adrenalina, satisfacciones y felicidad. El es Mijali Proestakis, un antofagastino de tomo y lomo que actualmente dirige una empresa ligada a la perforación de exploración minera, llamada Drilling Supply, la que consume gran parte de su vida. Como generalmente las empresas de este rubro trabajan veinticuatro horas los siete días de la semana, el estrés y la presión con la que vive es bastante alta. Por eso, practica todo tipo de deportes extremos para poder desestresarse y liberarse del trabajo.

Para llegar hasta donde está, al igual que la mayoría de las personas, debió pasar por un proceso de formación. Cursó sus doce años de escolaridad en el Colegio San José, establecimiento privado donde estudió gracias a una beca. "Me tenía que portar súper bien y tener buenas notas, porque si no podía perder la beca. Comprenderás que cuando me metía en problemas, escapaba para que no me pillaran involucrado (ríe)". Al egresar, ingresó a la Escuela de Aviación donde estuvo tres años. "Cuando postulé, me rechazaron por mi situación económica, imagínate lo que sentí", confiesa. Luego, como la mayoría de la gente, debió trabajar y estudiar para lograr titularse de técnico mecánico automotriz en el Inacap. Posterior a eso, siguió la carrera de ingeniería en ejecución industrial a distancia.

¿En qué rubro trabajas?
Trabajo en un sector muy específico de la minería, como es la perforación para exploración. Personalmente creo que es una labor muy anónima, ya que llegamos antes de que se ubique un yacimiento, somos los que realizamos el trabajo sucio, se descubre, se perfora y después nunca más se habló de nosotros.

¿Dónde te ha tocado realizar trabajos de perforación?
He perforado en varios lugares del mundo como Australia, Portugal, España, Finlandia, Estados Unidos, República Dominicana, Jordania y los que ya son parte de la casa, Argentina, Perú, Bolivia y, por supuesto, Chile.

¿Cómo y por qué creaste Drilling Supply?
Todo inició con un socio norteamericano, en ese tiempo la empresa comenzó como una compañía de representación. Imagínate que en ese periodo sólo tres personas conformábamos la empresa, hemos crecido muchísimo.  Drilling Supply se formó 1993 en Antofagasta y se dedica a la venta de maquinaria de perforación de exploración minera, donde creamos líneas de productos, producimos, fabricamos e innovamos.

¿Tu empresa compite a niveles internacionales?
Completamente. Trabajamos con certificaciones internacionales, pero lo que manda son los diseños del producto, cómo se hacen y los materiales que se usan.

¿Te sientes un hombre exitoso en lo laboral?
Sí. Me siento exitoso porque nada me lo han regalado y todo me ha costado. Generalmente cuando uno avanza mira hacia atrás y recuerda como partió, lo que me pone muy orgulloso.

DEPORTES Y RIESGO

¿Cómo descargas tensiones?
Desconcentrándome del negocio y practicando deportes que ameriten una concentración extrema.

¿Con quién practicas estos deportes?
La mayoría los practico solo. Para el tipo de deporte que hago necesito independencia, se puede realizar en grupo, pero no me gusta depender de nadie. Hay algunos deportes que llevo a cabo con mi familia como son las motos de tierra, agua y paseos en bicicleta.

¿Es verdad que eres un adicto a los deportes extremos?
Totalmente. Necesito realizar este tipo de de deportes porque requieren de un alto grado de concentración, el riesgo es alto y esa es mi forma de descansar. Para andar bien, necesito mi cuota de adrenalina al día.

¿Qué deportes practicas?
Hago largos viajes en moto, ando en moto de agua, jet ski, buceo, sunboard, descenso en bicicleta (down hill) y acrobacias en avión.

¿Qué es lo más extremo que has realizado?
Hoy en día, acrobacias en avión. La sensación de libertad que me provoca es incomparable.

Mijali tiene un avión de acrobacias (uno de los primeros en Sudamérica).

ÍNTIMAMENTE HABLANDO

Se puede decir que Mijali se ha convertido en el hombre que es hoy, gracias a su esfuerzo y el trabajo duro de su familia. Para él, es un orgullo saber que proviene de una familia muy humilde y que ha llegado lejos gracias a los valores y el gran esfuerzo de su padre, quien se desempeñó como chofer de ambulancia del hospital regional. El empresario cuenta que a su padre no le alcanzaba el dinero, por lo que se levantaba todas las mañanas antes de ir a su trabajo para lavar los autos de los médicos y ganarse sus luquitas extras. "Mi padre sabía de prioridades y siempre cumplió con ellas", recuerda con orgullo.

Provienes de una familia humilde, ¿cuéntanos un poco sobre eso?
Mi familia es un caso bien especial. Mi padre fue chofer de la ambulancia del Hospital de Antofagasta durante treinta y ocho años. Nos alcanzaba para lo básico, teníamos prioridades: la primera era comer y la segunda estudiar. Mi padre, sin tener estudios, me brindó muy buenos ejemplos, valores y directrices para la vida y nunca olvidaré que siempre me decía: "si trabajas lo consigues, ahorra y cuida lo que tienes". Resalto algo muy positivo de mis padres, pese a que ninguno de los dos tenía estudios, siempre nos inculcaron, a mis hermanas y a mí, de que debíamos estudiar. Hoy, todos somos profesionales.

¿Cuál es la base de tu éxito?
Yo creo que son tres cosas: las ganas, mantener constantemente metas y nunca achicarse.

En tres conceptos, ¿cómo te definirías?
Inquieto, comprometido y esforzado.

¿Qué piensas del fracaso?
Creo que es parte de la vida y uno debe aprender a vivir con él y a superarlo. Mi mayor fracaso fue cuando me echaron de la Escuela de Aviación, a un mes de egresar, por salir mal en mi prueba de vuelo por instrumento y tuve que regresar a Antofagasta.

¿Qué consejo les darías a los hombres y mujeres que quieren cambiar su destino?
Que nunca dejen de tener ganas y directrices. No abandonar las metas, no "bajonearse" y entender que el fracaso es parte de la vida y hay que aprender a levantarse cuando las cosas no resultan. Creo que todo se podría resumir en un conocido dicho: "el que busca, encuentra". Pero además, aunque me tilden de esotérico, yo creo en las energías y pienso que cuando uno se focaliza y pone lo mejor de uno, logra los objetivos.

¿Cuál es tu mayor anhelo?
Disfrutar de la vejez con mi señora y ver a mis dos hijas bien, casadas y felices.

¿Qué son las emociones para ti?
Yo creo que si en la vida no se tienen emociones, uno no se da cuenta que está vivo, es como tener una vida plana. Si uno no tiene riesgos no hay emociones, hay que estar constantemente haciendo cosas.

¿Te sientes completo?
Sí, totalmente. No podría pedirle nada más a la vida.

¿Qué es lo que te mueve hoy en la vida?
En definitiva son proyectos, hacer cosas nuevas, innovar, proyectar, tener inquietudes, y mejorar lo que ya se tiene.

"Mi familia es un caso bien especial. Mi padre fue chofer de la ambulancia del Hospital de Antofagasta durante treinta y ocho años. Nos alcanzaba para lo básico, teníamos prioridades la primera era comer y la segunda estudiar".

 

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