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EDICIÓN | Octubre 2012

PATAGONIA ARGENTINA

Villa La Angostura y Bariloche

Justo al otro lado de la cordillera existen increíbles parajes naturales que conmueven en sus cuatro estaciones, sumado a su exquisita gastronomía y diversas actividades outdoor.
 

Por Maureen Berger H., enviada especial a Argentina.
Fotografías gentileza de INPROTUR y Maureen Berger.

La Cordillera de los Andes, en su lado argentino, exhibe su grandeza en las provincias patagónicas. Bosques milenarios y silenciosos con especies vegetales autóctonas se extienden a orillas de los espejos de agua. En las cumbres de las montañas, la naturaleza se desborda en picos de granito y campos de hielo que derraman sus glaciares en lagos de belleza inigualable. Paisajes de ensueño, que les invitamos a conocer a través de este Recorriendo por Villa La Angostura y Bariloche.
Invitados por el Instituto Nacional de Promoción Turística de Argentina, INPROTUR, junto a un selecto grupo de periodistas nacionales e internacionales, tuvimos la oportunidad de recorrer estos maravillosos parajes.
 
En un cómodo vuelo de Aerolíneas Argentinas llegamos, desde Buenos Aires, en un par de horas al aeropuerto de Bariloche. Mientras nos trasladan al hotel en Villa La Angostura, vamos admirando el paisaje cada vez más impresionante. Nos detenemos a almorzar en el restaurante familiar Chop Chop, con divinas empanadas criollas, cordero a la parrilla, bife de chorizo, ensaladas, papas fritas y un postre sublime de helado y frutos rojos.

“Donde la naturaleza hace historia” es el lema de Villa La Angostura, nos comenta
Vanina Salerno, nuestra coordinadora, quien agrega “enclavada en el sector norte del Parque Nacional Nahuel Huapi, Villa La Angostura se encuentra en plena Cordillera Patagónica, en la margen norte del Lago Nahuel Huapi, a 473 kilómetros de la capital neuquina y 1.693 kilómetros de Buenos Aires. Los lagos y bosques que la rodean se mezclan con la calidez y singular belleza de la arquitectura de montaña. La geografía del lugar permite una gran variedad de actividades y deportes bien definidos según la estación. Durante el verano se aprovechan lagos y ríos para la práctica de diversos deportes náuticos, natación y pesca, así como también el sinuoso paisaje para realizar mountain bike, excursionismo, caminatas y cabalgatas”.

HOTEL LUMA

Más tarde nos reciben en el Hotel Luma Casa de Montaña, que cuenta con ocho exclusivas suites Premium, todas con vista al lago y generosas dimensiones que superan los cincuenta metros cuadrados. Cada una de ellas es diferente: algunas con balcón, otras con deck privado o con terraza. Las pátinas de sus muros y la elección de su mobiliario le dan carácter a sus interiores. Los amplios baños están equipados con box de ducha y bañeras antiguas y los amenites han sido desarrollados con fragancias exclusivas para Luma. Cabe resaltar que acá todos nos tratan por nuestros nombres “Maureen, decime,  ¿qué necesitás?”, lo cual le da un toque gratamente personalizado.  

Nos vamos a andar a caballo al Cerro Belvedere con Cabalgatas Montahue. Mediante vamos avanzando, los miradores, cascadas, playas, bosques y senderos de montaña, cobran una nueva perspectiva en esta cabalgata auténticamente patagónica. Nuestro guía, llamado Santos, y sus caballos completan una experiencia que ya es un clásico para los amantes de la aventura en la naturaleza.

De vuelta al hotel Luma, disfrutamos de la piscina climatizada in-out del spa, que invita a  relajarse y disfrutar del paisaje. Acá también se ofrecen masajes, terapias y tratamientos corporales para lograr ese equilibrio deseado entre mente, cuerpo y alma. El sauna y la ducha escocesa son parte de este recorrido placentero. Nos ponemos “lindos” para ir a cenar al Hotel Correntoso, que ha preparado un banquete con crema de calabaza, trucha salmonada, lomo con papas y de postre sopa de chocolate blanco y degustación de chocolate en varias presentaciones.  

El día parte con un amanecer paradisíaco que se aprecia desde la misma habitación, y después disfrutando el desayuno con medialunas, jugo de naranja recién exprimida, fruta fresca, cereales y pastitas típicas argentinas.  

CAMINATA CON RAQUETAS  

Maxi, el guía, nos lleva al Cerro Bayo para vivir una revitalizante caminata con raquetas por la nieve.  “Durante el invierno, los deportes más practicados son el esquí, snowboard y andinismo, ya que a solo quince minutos de la ciudad se encuentra este cerro, otro de los centros invernales destacados del país, que brinda la posibilidad de practicar todo el año trekking, cabalgatas, mountain bike, rapel, escalada, mountain board y, por supuesto, todas las actividades propias de un centro de esquí. Almorzamos en 180, una cafetería de montaña, donde resultan tentadoras las sopas, pizza de mozzarella y aceitunas y el sándwich de bondiola. Mientras nos comentan: “este centro de esquí boutique ofrece en sus pendientes múltiples posibilidades para disfrutar de la nieve. Tanto para el esquí como para el snowboard. Los fuera de pista prometen aventura máxima, ya que con su nieve virgen y natural seducen a los más intrépidos a desafiar las pendientes blancas”.

Al bajar el cerro, Maxi nos van contando más curiosidades de Villa La Angostura:
“acá la pesca deportiva ocupa un lugar muy importante y es reconocida internacionalmente. Se pueden obtener percas,  truchas y  salmónidos, y son famosos, entre los aficionados a este deporte, las desembocaduras de los ríos Correntoso, Bonito, Estacada, Ragintuco, Huemul, Limay, Machete y Ruca Malen”.

El guía nos lleva a Bahía Manzano y su particular muelle, con hermosas viviendas. Bajamos en la playa pública y nos detenemos en el puerto, donde caminamos por la Bahía Mansa y la Bahía Brava, así como la "angostura", lugar donde salen los catamaranes hacia el Bosque de los Arrayanes. También pasamos por el castillo del Messidor, construido por Bustillo, hoy casa de descanso del gobernador de la provincia.

La hora del té la disfrutamos en Las Balsas Gourmet Hotel & Spa, que posee un marco paisajístico único. Sus dueños nos cuentan que, desde 1995, el hotel pasó a formar parte de la prestigiosa Relais & Chateaux, la colección de los más refinados hoteles y restaurantes del mundo, caracterizados por brindar a sus huéspedes y comensales una experiencia única e irrepetible. Poseen tres suites y doce habitaciones únicas, decoradas con un estilo propio y característico. Nos deleitan con té rojo, pan de brioche, pie de limón, brownies, cheesecake y dulce de rosa mosqueta (Pablo Bruni, de la Secretaría de Turismo de Villa La Angostura, que nos acompaña en esta once, nos dice que existe el mito de que todos los que prueban esta mermelada, vuelven seguro a este lugar patagónico). Mientras recorremos las dependencias nos sorprende la cava de vinos y el completo gimnasio y el spa con piscina climatizada in/out, jacuzzi, sauna, ducha escocesa y sala de relax.

Aunque parezca increíble, la jornada aún no termina, pues nos espera una cena cálida en Hotel Luma Casa de Montaña, con sopa de coliflor, carpaccio de trucha y guacamole, lomo con morillas y pavlova de merengue y mango al postre, todo con los mejores vinos argentinos, preferentemente malbec.

ART HOTEL Y LLAO LLAO

Temprano partimos a Bariloche, una vez más el trayecto invita a parar para sacar fotografías. Nos detenemos para dejar nuestro equipaje en El Casco Art Hotel y aprovechamos de recorrer sus dependencias. Situado en uno de los lugares más bellos de la Patagonia, a orillas del Lago Nahuel Huapi, este hotel se integra al paisaje con su arquitectura de estilo. “Durante la década del setenta y por veinte años fue una hostería famosa a orillas del lago que atrajo a turistas de todo el mundo con su atmósfera de glamour europeo y la cordialidad de sus dueños y anfitriones, los barones alemanes Alfred y Ruth von Ellrichshausen”, nos explican. Al ser remodelado fue concebido, además, como Art Hotel, y cuenta con una colección de más de quinientas pinturas y esculturas de arte argentino. Cada habitación lleva el nombre de un pintor y su interior exhibe obras originales del mismo. Por lo cual el huésped puede elegir entre, la Suite Fader, Bertani, Quirós o Soldi, siendo esta última la más grande (ciento diez metros cuadrados con terraza hacia el lago).

Seguimos viaje hacia el emblemático hotel Llao Llao, donde nos espera un almuerzo gourmet. En el camino nos detenemos en un mirador clásico o punto panorámico  para sacarnos fotos del recuerdo y donde venden artesanías, como relojes de madera de coihue y los famosos Peques, nomos de la Patagonia que habitan ocultos en los bosques.  
Una vez en el hotel, el buffet tienta con sopas, ensalada de palmitos, fiambres, quesos, trucha salmonada con salsa de almendras, medallón de lomo relleno con panceta y de postre… mmm hay soufflé de mascarpone, crema de limón con frutillas, mousse de chocolate y caramelo y clafoutis de naranja.

La tarde es para hacer shopping por el centro cívico de Bariloche, así que nos dedicamos a recorrer las tiendas de calle Mitre, que ofrecen suvenires, ropa outdoor, accesorios, productos gourmet (licor de crema de chocolate, licor de rosa mosqueta, ciervo en conserva, dulce de leche) y lo más especial, chocolates ya sea en Fenoglio, Rapa Nui, Mamushka, Abuela Goye, El Arrayán, Frantom, Del Turista, Bonifacio, El Bambi y Torres, entre muchas otras, donde siempre nos permiten probar algún alfajor, bombón o chocolate en rama.   

La noche invita a salir a bailar o disfrutar en los bares de Bariloche, pero antes, cenamos en Familia Weiss Restaurante, donde un mozo chileno (radicado en Argentina hace décadas) nos atiende como reyes, con picadas (quesos, ciervo y pastas a la crema), ñoquis con setas, trucha al vapor, bife chorizo o cordero con papas gratinadas y de postre, flan o panqueques con dulce de leche.    

ICE BAR Y CERRO CATEDRAL

Amanece un día precioso, una vez más, desayunamos en Casco Art Hotel con cereales, yogurt, quesos frescos y medias lunas con jugo de naranja y partimos a otra aventura, esta vez, en el agua.  

Nuestro guía, Peter, nos lleva a navegar por el río Limay, que tiene su origen al pie de los Andes en el Lago Nahuel Huapi. Nos colocamos los chalecos salvavidas y por estas aguas muy mansas vamos remando mientras las aves y el paisaje que cambia, agregan los ingredientes perfectos a esta excursión. El nos comenta que “el nombre de la ciudad se debe a la mezcla del paso cordillerano hallado por un jesuita al sur del cerro Tronador, Vuriloche, y del nombre del comerciante alemán que construyó la primera casa en 1895, Don Carlos Wiederhold, que por error trascendió como San Carlos. Por una equivocación de imprenta de fines del siglo XIX se cambió el vocablo indígena por Bariloche”. Desembarcamos para almorzar un rico asado que nos han preparado a orillas del lago, con carne, embutidos, ensaladas y helados.

En la tarde, visitamos el Ice Bariloche, abierto hace solo días, un auténtico bar de hielo donde se puede bailar y probar ricos tragos, con la mejor onda, a menos de siete grados de temperatura. De noche llegamos al Hotel Boutique Galileo, ubicado en la base del Cerro Catedral en Bariloche. Todas sus habitaciones están equipadas con románticos hogares a leña, jacuzzis (en el medio de la pieza), DVDs, (varios filmes para escoger), cable, cocinas y camas King Size. Cubierto de nieve en invierno y a solo ciento cincuenta metros de los medios de elevación del Cerro Catedral, es una gran opción para los esquiadores.  En verano, rodeado por la majestuosa naturaleza de la Patagonia, invita a largas caminatas, trekking, kayak y tours de mountain bike, pesca con mosca, rafting y golf a minutos del hotel. Hacemos el happy hour en el Hotel Catedral, otro clásico de este cerro, y cenamos en el restaurante de Julie Bergadá, una destacada fotógrafa argentina, que nos agasaja con una fondue de queso y su particular versión del pisco sour.   
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El último día está dedicado al esquí en Cerro Catedral, con cincuenta y tres pistas de todos los niveles en 120 kilómetros, es uno de los centros predilectos de esquiadores y snowboarders. Además, hay pista de trineos, snow tubing y más. Almorzamos enormes sándwiches y hamburguesas para recuperar energías y dejamos un tiempo para ir de shopping en las numerosas tiendas y chocolaterías.

A media tarde bajamos para tomar té en Charming Luxury Lodge & Private Spa, un hotel muy glamoroso, “todas nuestras suites tienen vista al lago y las montañas, ofreciendo una vista inigualable de la Playa Bonita sobre la costa del lago Nahuel Huapi. El principal atractivo son los spas de uso privado (dentro de cada habitación), compuestos de hidromasaje doble con colchón de burbujas, ozonoterapia y LCD 21'' al pie, sauna con aroma terapia, ducha escocesa, ducha finlandesa con aroma color terapia y calentador de toallas. Edredones de algodón egipcio y menú de almohadas. El placer de la relajación y de la intimidad, unidos en un mismo espacio”, comentó Alberto Pablo Holgado, el dueño, mientras probamos las delicias dulces y saladas, con sublimes tés aromáticos. Partimos al aeropuerto argentino para regresar a Chile, con una sonrisa en los labios difícil de borrar, tras vivir tantas experiencias inolvidables tanto en Villa La Angostura, como en Bariloche.
 
NUESTRO DATO:

INPROTUR
Instituto Nacional de Promoción Turística  Argentina

www.argentina.travel

 

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