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EDICIÓN | Febrero 2012

Negocio Redondo

Miguel Fuenzalida, Huevos de Talca
Negocio Redondo

Hace más de cuarenta años que este empresario comenzó con el negocio de los huevos. Primero lo hizo artesanalmente, en la actualidad los produce con los más altos estándares de tecnología y calidad. Así ha llegado a posicionarse como uno de los principales proveedores de importantes cadenas de supermercados del país. La meta está más que cerca: ser los líderes del rubro.

Por María Paz Macaya O. / fotografía Javier Gutiérrez

Nos reunimos en el campo de Ranquimili, ubicado a las afueras de la ciudad de Talca, hacia el oriente, por el camino Las Rastras. Al llegar se ven dos grandes silos que almacenan, cada uno, hasta cinco mil toneladas de alimento para las aves. El dueño de la avícola Las Rastras, Miguel Fuenzalida, nos recibe en su oficina y nos acompaña a recorrer uno de sus planteles y packing ubicado en San Francisco, otro predio situado en el mismo sector.

Fuenzalida recuerda que comenzó con esta empresa en el año setenta. Partió poco a poco y con el sistema tradicional en sus gallineros, en un galpón de una parcela. "Consideré que sería un buen negocio, invité a mi padre para que fuera socio, pero no quiso. En ese tiempo en Talca había una buena demanda, después comercialicé mis huevos en el sur, a algunos mayoristas, y así empecé a crecer".

Avícola Las Rastras se consolidó en el mercado nacional hace varios años. Esto, junto a la implementación de avanzada tecnología en el proceso de recolección, selección y empaque de huevos, hizo que Fuenzalida ampliara sus planteles, para así tener el espacio suficiente para los pabellones de gallineros, el almacenaje de maíz y el packing de huevos para su posterior distribución.

Pero este agrónomo de profesión no ha puesto todos los huevos en una misma canasta, porque tiene buen olfato para los negocios. Por eso, además de la avícola, tiene otras actividades agrícolas. Campos con frutales y viñas son inversiones que nunca ha dejado de lado y que administra junto a la ayuda de sus hijos.

<strong>CRECIMIENTO Y MODERNIZACIÓN</strong>

Actualmente Huevos de Talca es el tercer productor a nivel nacional más grande en cantidad de aves y en producción de huevos por día. Esta avícola atiende a más de setecientos supermercados, a los que tiene que proveer huevos frescos, de distintas categorías -extra, súper, blanco o color-, y en las diferentes presentaciones: estuches de seis, doce y en bandejas de veinte o treinta unidades-.

Por otro lado, el negocio ha crecido más allá de Huevos de Talca, ya que destina parte de su producción para las marcas propias de los principales supermercados del país. Esto le exige a Miguel mantener grandes volúmenes de producción y atender todas las exigencias que este tipo de empresas requiere. "Cumplimos con los más altos estándares de calidad y de inocuidad alimentaria, o sea que además de garantizar la calidad del producto -que se reciba en perfectas condiciones, sin fisuras ni manchas-, también nos aseguramos de que el consumidor final obtenga un alimento, sano, fresco y seguro para la salud".

<strong>¿Cómo ha sido este proceso de modernización de Avícola Las Rastras?</strong><br /> Llegó un momento en que tuvimos que crecer, primero por la demanda que teníamos y también por la necesidad de nuevas tecnologías que nos permitirían mejorar nuestro producto y ofrecer un excelente servicio. Pero también nos significó una tremenda inversión de capital, fue un salto muy grande. Comenzamos con una primera etapa de modernización en el año noventa y cuatro. Nos contactamos con una empresa proveedora de tecnología española para este rubro y con ellos desarrollamos nuestro proceso de modernización.

<strong>¿En qué consiste la nueva tecnología que implementaron?</strong><br /> Son equipos tecnificados de postura, donde la gallina vive, come y se alimenta con todas las medidas sanitarias y de bioseguridad que garantizan un ave sana y un huevo limpio, fresco, y en perfectas condiciones. Tenemos pabellones de jaulas, y por debajo de ellas pasa una cinta transportadora, que recibe el guano y que funciona cada dos días para retirar los desechos. Esto permite que la jaula esté limpia y que el huevo no se ensucie. También por un costado hay una canaleta, que recibe el huevo inmediatamente después de la postura, debido a que las jaulas tienen una cierta inclinación que hace que el huevo ruede a este canal, que luego los transporta a un conducto central, en el que avanza hacia la máquina seleccionadora y el empaque, sin intervención humana. Además, los pabellones tienen un control automático de ambientes que aseguran temperatura y humedad óptimas para la postura de huevos.

<strong>¿Qué tipo de alimento reciben las aves? ¿Se estimula la postura con algún tipo de hormonas?</strong><br /> El alimento lo preparamos nosotros, es una fórmula especial muy completa, compuesta por un sesenta por ciento de maíz, con soya, gluten, afrechillo de trigo, conchuela, vitaminas y minerales. A las gallinas no se les da hormonas. Lo fundamental para una buena postura, además de las condiciones ambientales -entre veintidós a veintisiete grados Celsius- es la alimentación balanceada. Nosotros compramos la materia prima y preparamos la mezcla, con la proporción justa de cada ingrediente. Con una pesa se selecciona la cantidad necesaria de cada componente, después pasa a una mezcladora, para luego ser almacenada en los silos. De esta manera, y por conductos específicos, el alimento llega a los pabellones, donde un sistema mecanizado reparte la porción diaria que necesitan las aves en los canales de alimentación que están a un costado de las jaulas.

<strong>SERVICIO DE EXCELENCIA</strong>

Cuando Huevos de Talca se modernizó por completo, se pegó un salto tremendo en producción. De tener cuarenta mil gallinas con el sistema tradicional, llegó rápidamente a tener doscientas mil aves en las jaulas tecnificadas. Con este desarrollo exponencial, en el año 2002, la avícola adquirió otro predio -Plantel de San Francisco-, para así habilitar más pabellones, un empaque más amplio y moderno, y todas las instalaciones necesarias. Hoy, con setecientas mil gallinas en producción, Fuenzalida requiere, además de otro campo para trabajar, cumpliendo con todas las medidas medioambientales y de bioseguridad que se exigen, pensando en sus clientes y consumidores, como  también en sus trabajadores. "Tenemos estrictas normas de bioseguridad, sanitarias y de control de plagas e insectos, sobre todo por los cuidados medioambientales".

Pero no sólo de la seguridad de sus empleados se preocupa el dueño de Avícola Las Rastras, sino también del bienestar general de sus colaboradores. "Tenemos un fuerte rol de ayuda y responsabilidad social con nuestros trabajadores. Hoy, ya hay sesenta familias a las que les hemos ayudado a obtener su casa propia, aquí en el sector. Nosotros los orientamos, les hemos dado facilidades financieras y los ayudamos en la tramitación de sus subsidios. También hemos otorgado becas de estudio a ocho trabajadores de la avícola, siempre pensando en que la responsabilidad social es parte de nuestra misión empresarial".

Este hombre visionario ha hecho crecer su empresa en cuanto a producción, instalaciones, además de un completo equipo de profesionales especialistas en las áreas que se necesitan. Su mano derecha son sus hijos José Miguel (34), ingeniero comercial, gerente de administración y finanzas; y Rafael (31), ingeniero civil industrial, que es el gerente de producción. Además, cuenta con dos veterinarios, más dos asesores de dicho rubro, y otros profesionales especialistas en prevención de riesgos y seguridad laboral.

<strong>En cuanto a las medidas sanitarias, ¿cómo se deshacen de la gran cantidad de guano que se extrae de setecientas mil gallinas?</strong><br /> Se lleva a una guanera autorizada que tenemos en otro campo más retirado, donde se procesa y se trata en un sistema de compostaje, para luego ser vendido como compost.

<strong>¿Cuánto tiempo pasa desde que la gallina pone el huevo hasta que llega a las vitrinas del supermercado?</strong><br /> Los huevos se extraen todos los días de los pabellones, luego llegan a la cinta transportadora que los lleva al empaque. Pasan por el control de calidad, luego por la máquina seleccionadora para ser envasados y distribuidos en nuestros camiones directamente a los supermercados. Todo eso dura exactamente tres días y el huevo tiene una duración de treinta días.

<strong>¿Cómo funciona el servicio de distribución  de Huevos de Talca?</strong><br /> Lo hacemos nosotros, aunque también contamos con un servicio externo. Nuestros camiones poseen sistema de refrigeración y reabastecemos dos veces a la semana, cada tres días. También tenemos bodegas en Concepción, Temuco, Osorno y Puerto Montt; y en un sistema de posta, se hacen las entregas en estas sucursales y desde ahí, los camiones más pequeños redistribuyen en cada zona.

<strong>¿Cómo es la demanda por los huevos blancos y de color? ¿Cuáles son las preferencias? </strong><br /> La demanda es distinta en cada zona. En el norte se privilegia los huevos de color, para el sur los huevos blancos tienen mayor demanda.

<strong>¿Cuál es la clave para que una empresa se consolide y perdure en el tiempo?</strong><br /> Yo creo que la clave no es solo enfocarse en entregar un excelente producto, sino también en ofrecer un buen servicio. Además, las empresas las hacen las personas que trabajan en ella. Uno tiene que tratar de ser el mejor, y en eso la perseverancia y la dedicación son esenciales.

<em><strong>"Los huevos se extraen todos los días de los pabellones, luego llegan a la cinta transportadora que los lleva al empaque. Pasan por el control de calidad, luego por la máquina seleccionadora y luego son envasados y distribuidos en nuestros camiones, directamente a los supermercados. Todo eso dura exactamente tres días..."</strong></em>

 

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