Lo de Carolina fue espontáneo y se dio como un proceso natural. Su innato buen gusto fue el precursor de lo que más tarde sería su verdadera pasión en la vida: el arte en todas sus formas de expresión. Decoradora, dueña de una tienda de arte que lleva su nombre y gestora cultural de la Municipalidad de Zapallar, su agenda está llena de proyectos y sus exposiciones en dicho balneario se han convertido en un imperdible veraniego. Un must que hay que visitar.
Por Macarena Ríos R.
Sentada frente a un mar de mil azules, dice que le encanta saturar los espacios de arte, que prefiere la pintura figurativa (aunque su casa esté plagada de obras abstractas) y que el hiperrealista Claudio Bravo era un genio. Natural, sin poses y con la película tremendamente clara de lo que quiere a futuro, esta santiaguina viene llegando a Zapallar a ultimar los detalles del proyecto cultural que levantó el año pasado, a petición del alcalde Nicolás Cox, y que este verano tiene su segunda versión.
"Mi trabajo es lo que tengo en la vida, me apasiona. Valoro el arte inmensamente, me encanta apreciarlo, mirarlo y trabajar con él, pero desde un prisma más comercial". Y cómo no, si lo suyo es promover a los artistas, realizar exposiciones, crear proyectos y desarrollar diversas ideas culturales. Y le ha ido regio.
<strong>CULTURA EN ZAPALLAR</strong>
Fue el propio edil quien le pidió que se hiciera cargo del teatro de Zapallar. Construcción que, en un principio, sirvió para mostrar obras de teatro, pero que con el tiempo se transformó en cine y, finalmente, se utilizó para albergar exposiciones de arte. ¿La idea? Buscar fondos de empresas privadas que quisieran auspiciar el proyecto cultural de este balneario.
El manejo comercial de Carolina no se hizo esperar y hoy por hoy -gracias al auspicio de la revista Casas de Cosas, el Banco Edwards-City y la constructora Almagro- es la artífice de los actuales proyectos que se extienden no solo a Cachagua y Zapallar, sino que hacia zonas más vulnerables, como Catapilco y Laguna y que este verano involucran cuatro exposiciones de arte: óleos y esculturas de Ignacio Gana; grabados de Benjamín Lira y Gonzalo Cienfuegos; óleos de Lourdes Naveillán y esculturas de Matías Camus (escultor de maderas nativas que vive en Zapallar).
Paralelamente, habrá dos exposiciones en la rambla de Zapallar (camino costero). La primera tiene lugar ahora en enero y está compuesta por cinco mujeres de gran nivel artístico: Lorena Olivares, Soledad Omeñaca; María de los Ángeles Pérez-Cotapos, Soledad Chadwick y Angélica Echavarri (quien actualmente está exponiendo en el Museo de Bellas Artes). La segunda será en febrero y comprenderá una exposición de fotografías antiguas. "Llevo más de un año recolectando fotos antiguas de Zapallar a través de distintas familias. Serán dieciséis las imágenes seleccionadas que mostrarán los inicios de este balneario y parte importante de su historia". <br /> Paralelamente, habrá cuatro funciones de teatro infantil itinerante (Cachagua, Zapallar, Catapilco y Laguna) y talleres gratuitos de arte en Laguna y Catapilco, abiertos a todo público y con materiales incluidos. Las clases serán reforzadas con las visitas de pintores y escultores.
<strong>CON ESTILO</strong>
La casa de Carolina respira arte. Pinturas, esculturas, grabados, serigrafías. Obras figurativas y abstractas de muchos artistas cohabitan con maestría en los muros, los estantes, las mesas, los arrimos. De Carolina Iribarren, Tere Ortúzar, Benjamín Lira, Gonzalo Cienfuegos, Palolo Valdés, Patricia Ossa, por nombrar algunos. Artistas consagrados y emergentes cuelgan de las paredes y visten de color y creatividad el ambiente íntimo de esta decoradora que comenzó sin mayores pretensiones, asesorando a algunas amigas y que con el correr de los años fue haciéndose un nombre. Primero trabajando desde su casa, vendiendo los trabajos de su hermana Paula, quien la ayudó a conseguir contactos y armar un catálogo más amplio de artistas, que actualmente suman más de cincuenta, cuyas obras compra o consigna. Y luego, desde su tienda de arte.
Acuarelas, acrílicos, óleos, a Carolina le encantan todas las técnicas y tipos de pinturas. "Tengo una colección de cuadros de vírgenes maravillosa, que he ido recopilando de puras artistas mujeres en óleo y grabado, como Tere Ortúzar, Catalina Abbot, Isabel Vivianni y Paola Ortiz".
<strong>¿Pinturas, grabados o esculturas? </strong><br /> ¡Todo! Me encanta el grabado, sobre todo el aguafuerte que es el tallado en metal con los ácidos.
<strong>TENDENCIAS</strong>
Encuentra que el joven pintor Víctor Mahana "tiene un gran potencial", confiesa que le encantaría tener una escultura de la María de los Ángeles Pérez-Cotapos e Ignacio Gana y comenta lo feliz que está haciendo un diplomado de Teoría del Arte en la Universidad Católica, con profesores de la talla de Claudia Campaña e Ignacio Villegas. "Me encanta, me ha dado mucho más conocimiento, más crítica, me ha ayudado a comprender aún más a los artistas y sus obras. Con el diplomado entiendo de mejor forma el arte fuera de Chile, que es mucho más transversal y vívido".
<strong>¿En qué sentido?</strong><br /> Por ejemplo en Londres, en lugar de hablar de farándula, hablan de arte. Las revistas están más enfocadas a la onda artística, la gente se mueve por el arte, los museos y las galerías están permanentemente llenos. Las tendencias son las mismas acá que en el extranjero y los tipos que marcan tendencia en el arte a nivel nacional por general saben lo que pasa en el circuito internacional, y se han hecho estudiando. Yo creo que hoy día el arte es mucho más profesional que antes.
<strong>¿Quiénes están marcando tendencia acá?</strong><br /> Me carga dar nombres, pero de los artistas más jóvenes me gustan mucho Hernán Gana y Matías Movillo.
<strong>¿En qué te fijas para decidir si una obra amerita estar en una de tus exposiciones? </strong><br /> El cuadro debe tener contenido, buen manejo del color, equilibrado, que tenga una propuesta nueva. Para mí, la parte fundamental de una obra es el oficio. Si el artista es cuidadoso, dedicado, limpio con su trabajo y ordenado, habla muy bien de él.
<strong>¿Sugieres ciertos cuadros dependiendo del estilo de la decoración o son cosas separadas?</strong><br /> Creo que cada obra tiene que hablar por sí misma, independiente de la decoración que la envuelva. Es mucho más interesante entrar a una casa full moderna con cuadros antiguos. De ahí la importancia de las mezclas, que hacen que se potencien las cosas.
<strong>¿Los imprescindibles en una casa? </strong><br /> Un cuadro grande, que te dé paz, que sea tranquilo. Puedes llenar de colores y saturar otros espacios, pero siempre manteniendo un lugar equilibrado.
<strong>MYO CHIC</strong>
Considerada un referente dentro de la plástica nacional, Carolina asesora permanentemente las casas de amigos y conocidos. Pero eso sí, para decorar prefiere que los clientes vayan a su tienda de arte y seleccionen los cuadros a su gusto y luego ella va a sus casas y les sugiere dónde ponerlos. "Si yo les decoro un espacio va a ser a mi gusto y no es la idea, por eso es que me acomoda esa forma de trabajar".
En su tienda <a href="http://www.carolinaortiz.cl/">www.carolinaortiz.cl</a>, ubicada en el sector oriente de la capital (Francisco de Aguirre con Vespucio), vende arte y hace marcos con conservación de obra, un tratamiento especial orientado a que las pinturas o grabados no pierdan su valor. "La gente no sabe que al momento de enmarcar un cuadro tiene que hacerlo con materiales (paspartús, pegamento) libres de ácidos, ojalá con vidrios con filtro UV que protejan la obra".
Su constante búsqueda de nuevos horizontes la tienen de cabeza trabajando en una nueva marca, Myo (Casa & Jardín), junto a su socia Francisca Mackenna. Una tienda de decoración orientada a la artesanía con diseño, "más chic". Para ello contactaron a los mejores artesanos en mimbre, rafia, greda, alpaca, crin, madera y cobre. Abrirá sus puertas el primer semestre de este año. "Lo entretenido es que potencia todo el tema estético y decorativo que me gusta mucho". El toque exterior lo darán las plantas que adornarán los maceteros de greda, latón y de piedra reconstruida, como los crespones y enanos y los jazmines. Matea como es, pronto realizará un curso de jardines con la experta Crista Schulze.
La piel morena contrasta a la perfección con su polera blanca. Un sutil detalle que favorece las fotografías y que son el sello de Carolina, al igual que su leit motiv: acercar el arte a la gente, justamente el éxito de su actual propuesta, orientada a un público más joven, diverso y con distintas inquietudes.
Seguramente después de la exposición, se arranque a disfrutar de un buen paseo de bicicleta, un afición indiscutible que la ayuda a desconectarse. La quebrada del Tigre, los Siete Portones, el trayecto que separa Papudo de Zapallar. Da igual.
<em><strong>"Creo que cada obra tiene que hablar por sí misma, independiente de la decoración que la envuelva. Es mucho más interesante entrar a una casa full moderna con cuadros antiguos. De ahí la importancia de las mezclas, que hacen que se potencien las cosas". </strong></em>