Pionero de la agricultura en la sexta región, tiene campos de cientos de hectáreas con frutales que se exportan a través de Rucaray, empresa de la cual es dueño junto a otros dos socios y amigos de toda la vida. También tiene campos con ganado en el sur. Un maestro de la tierra, se las sabe todas, sencillo y simpático; hoy, después de muchos años en el negocio, habla con preocupación del futuro de su rubro.
Por María José Pescador D. / Fotografías Danny Bolívar U.
Se dice a sí mismo doñihuano-coltauquino, doñihuano porque vive en Doñihue, coltauquino, porque su mujer fue, durante mucho tiempo, alcaldesa de esa comuna. "La propiedad nuestra está en Doñihue, pero tenemos una muy buena relación con Coltauco debido a que mi señora -Rosa Vial- fue alcaldesa por muchos años de esa zona".
Ramón estudió para ser ingeniero agrónomo en la Pontificia Universidad Católica en Santiago, y como él mismo cuenta, cuando terminó sus estudios, vio un papel que colgaba de una pizarra con anuncios en donde decía que se necesitaba un alumno en práctica para Doñihue. "Así llegué aquí, al fundo de don Ramón Ortúzar, que era médico, y estuve un año trabajando en sus tierras. Curiosamente, el fundo se dividió entre los hermanos y me quedé administrando la parte que le correspondía a la señora de él. Ahí estuve por treinta y cinco años".
Con el tiempo, ambos "Ramones" crearon la Sociedad Agrícola San Ramón. Por otro lado, Achurra se había comprado unos terrenos por aquí y por allá. Cuando Ortúzar decidió vender sus tierras, entonces nuestro entrevistado se independizó. "La fruta ha sido lo más importante, porque estas tierras son muy fértiles; por lo mismo, es una zona eminentemente frutera con muy buenos resultados a largo plazo, pero a corto plazo es otra cosa".
En aquellos tiempos, existían sólo pequeñas huertas caseras, pero este negocio empezó a crecer y crecer gracias a Ramón Achurra, Miguel Vial (hijo) y don Ramón Ortúzar, quienes formaron Rucaray, la exportadora de frutas. Pronto se uniría al equipo José Ortiz padre, junto a sus dos hijos, Cristián y José. De esta manera, los socios iban y venían: Vial decidió independizarse, entonces entró Antonio Walker. "Fundamentalmente hoy somos tres socios: Antonio, gran empresario y dirigente gremial, Cristián Vial y yo".
<strong>¿Rucaray cómo opera?</strong><br /> Cada socio tiene sus campos, y esta es la empresa que exporta la fruta. Entre los socios tenemos unas dos mil hectáreas, en donde existen todo tipo de frutas, menos cítricos y paltos que no se dan bien en esta zona.
<strong>¿Cuánto exportan?</strong><br /> Más o menos el setenta por ciento; unos cuatro millones de cajas al año.
<strong>¿Podríamos decir que es una exportadora grande o pequeña?</strong><br /> Diría que mediana.
<strong>¿Las especies que mejor se dan en esta zona?</strong><br /> Las peras y los carozos. Gracias al clima y el suelo.
<strong>COSTOS Y VARIEDADES</strong>
El costo más alto para exportar la fruta es el flete que se realiza por buque, debido a lo lejano que están, por ejemplo, Estados Unidos y Europa. "El avión es muy caro, se utiliza sólo para ciertas ocasiones especiales como la Pascua y Año Nuevo, pero a lo más se trasladarán entre un cinco a diez por ciento del total de la exportación".
Por lo mismo, para llenar los contenedores navieros, se han unido distintos empresas de la zona, porque "mientras más cantidad, menor es el precio del flete". Así la fruta viaja a los mercados de USA y de Europa, pero -según cuenta Achurra- el mercado que más está creciendo es Asia. "A pesar de tener grandes competidores como lo son Australia y Nueva Zelandia, que están mucho más cerca que nosotros, la demanda de estos países es tan grande, especialmente de China, que igual nos necesitan.
<strong>¿Transgénico, es lo que se viene?</strong><br /> En la fruta eso no corre. Pero tengo también negocios de alimentos, poseo dos mil madres reproductoras de cerdos, entonces ahí sí es importante el tema del maíz, uno invierte una cantidad importante en este tema. El maíz que usamos es transgénico, pero lo más divertido es que en Chile se prohíbe producir el maíz transgénico, pero pasa la cosa más ridícula porque nuestro país produce semillas de transgénico que se van afuera, en donde lo producen, y entonces hay que ¡importarlo y comprarlo desde allá lejos!
<strong>¿Para tener buenas variedades?</strong><br /> Es un tema muy complicado porque desde hace unos diez años se decidió patentar las variedades; antes eran libres, entonces para tener buen producto es necesario comprar y pagar un tanto por la planta, otro tanto por la caja y, a veces, se paga otro tanto por hectárea... es complejo.
<strong>LA CULPA: EL DÓLAR</strong>
Hace poco empezó a andar el proyecto del destacado empresario Juan Sutil: Bancoagra. Una buena idea para Achurra, porque este proyecto es una ayuda para el agricultor que está empezando y necesita créditos para comprar maquinarias y otros. "No sé mucho acerca del tema, lleva menos de un año funcionando, pero sí sé que Juan es un hombre tremendamente inteligente y preparado, y está muy contento. En mi caso estoy en el sistema tradicional de los bancos".
Pero el problema de los bancos tradicionales es que no dan créditos para la agricultura. "Eso está muy mal, porque uno siembra y tiene que esperar años para cosechar y tener producción, y durante ese tiempo, que pueden ser cuatro años, ¿cómo se vive? El único banco que ha sido más consciente es el Rabobank (banco holandés), quienes prestan a ocho años con la idea de que cada seis meses uno paga intereses y a los cuatro años recién se empieza a pagar el crédito, cuando uno ya tiene producción y puede hacerlo".
Don Ramón piensa que debiera existir un crédito más apropiado para la agricultura especialmente para los frutales, porque el maíz, las papas, los porotos, por ejemplo, dan cada año. No así la fruta. "Es necesario que haya un crédito no solo para la plantación, sino también para los años de espera de producción".
<strong>Además de empresario del agro es presidente de Frusexta, ¿qué significa este cargo para usted?</strong><br /> Es una cosa muy importante, que los gremios tengan fuerza para estar bien representados. Pero los chilenos somos muy individualistas, por lo que reconozco que nuestro gremio no ha funcionado como quisiéramos, porque hay poco apoyo de los fruticultores. Con la directiva nos hemos dado cuenta de que no tenemos la fuerza que quisiéramos. Hemos hecho una labor muy interesante, hemos tenido muchas reuniones con los sindicatos de trabajadores, hemos llegado a acuerdos con organismos como Fedefrutas (del cuál Achurra es director), entre otros. Pero no tenemos el respaldo suficiente.<br /> El gremio de Frusexta se compone de cien agricultores que, en palabras de Achurra, finalmente solo son algunos los que otorgan su apoyo. Pero a pesar de esto, Ramón sabe que hay que seguir luchando y que no puede dejar que esta colectividad muera, colectividad que ha tenido sus altos y bajos. "Los chilenos somos muy porfiados. Hace veinte años cuando se hizo esta federación de agricultores, duró cinco años, pero cuando los tiempos estuvieron muy buenos, este organismo desapareció. Pronto vino la crisis y volvimos a refundarlo. Ahora llevamos casi cinco años. El tema es que esto se consolida solo cuando hay crisis, y lo más curioso es que ahora estamos en una crisis grande y los resultados no han sido los esperados". <br /> El principal problema para Achurra es que es en Santiago en donde se resuelven los problemas. "Queremos apoyar muy fuerte a Fedefruta que es el organismo que nos representa en Chile, a la Asociación de Exportadores y a la SNA (Sociedad Nacional de Agricultura), pero, desgraciadamente, estas tres organizaciones gremiales viven como el perro y el gato, cada una quiere ser más protagonista que la otra...".<br /> <strong><br /> ¿Qué es lo que buscan los fruticultores?</strong><br /> Primero, defender nuestro patrimonio que lo hemos formado con mucho sacrificio y buenos resultados, porque por algo somos el país exportador más grande del hemisferio sur. Y hoy el tipo de cambio nos tiene muy complicados y nosotros no tenemos ninguna fuerza, ni injerencia en esto. El dólar estuvo a setecientos cincuenta pesos, ha bajado a cuatrocientos sesenta pesos y hoy estamos en quinientos pesos.<br /> ¿Por eso los carteles de la carretera que dicen "Presidente cumpla su promesa con los agricultores"? ¿Cuál es la promesa no cumplida?<br /> Queremos que el tipo de cambio sea más estable y competitivo, y eso es lo que el presidente prometió en su campaña; él dijo que Chile estaba en deuda con la agricultura. Nosotros nos hemos reunido con él y con los ministros y no hay solución. Aquí el cobre mata al agricultor, y no puede ser que una industria mate a la otra en un mismo país. Cuando el precio del cobre baja, el dólar sube y viceversa. Y las mineras compran la tierra, que es un bien escaso, y hacen lo que quieren con ella, les importa un rábano su uso.
<strong>En fin, ¿cómo ha sido el camino, en todos estos años, en un rubro tan difícil de llevar, que depende del tiempo, las heladas, las lluvias y sequías?</strong><br /> Tengo que decir que el camino, gracias a Dios, ha sido muy favorable, no podría decir que han sido más los problemas que los beneficios. Los dramas más grandes han coincidido, desgraciadamente, en este gobierno. Gobierno que yo apoyé, fui candidato a senador para ayudar a Sebastián. No le quiero echar la culpa al Estado, sí me gustaría que fuera más sensible con nuestro sector, que le da trabajo a casi tres millones de personas.
<strong>¿Llegarán a un acuerdo?</strong><br /> Yo creo que no, porque hemos hecho muchas cosas, presentado cantidad de soluciones y no ha pasado nada.
<strong>¿Se siente defraudado?</strong><br /> En la parte agrícola sí, en lo demás, no. No estoy en contra del gobierno, a pesar de que no ha cumplido con lo que nos prometió. No hay conciencia de la importancia que tiene nuestro sector, porque claro, en el producto interno bruto no representamos casi nada, pero damos miles de puestos trabajo de forma directa e indirecta.
<strong>¿Estamos perdiendo la batalla de Chile potencia alimentaria?</strong><br /> Sí, y por paliza. Perú, por ejemplo, nos está sacando la mugre. Ellos poseen facilidades, subsidios, y se están quedando con todos los mercados; muchos chilenos se están yendo para allá. ¿Cómo va a ser lógico eso? Estamos compitiendo sin herramientas. Estamos perdiendo una batalla que teníamos ganada. Pero seguiremos luchando.<br /> <em><strong><br /> "Nosotros buscamos defender nuestro patrimonio que lo hemos formado con mucho sacrificio y buenos resultados, porque por algo somos el país exportador más grande del hemisferio sur. Y hoy el tipo de cambio nos tiene muy complicados y nosotros no tenemos ninguna fuerza, ni injerencia en esto".</strong></em>