Eso es lo que piensa este empresario, que aún falta mucho, pero que el camino es claro. La idea: potenciar los vinos de los valles de Curicó, promover sus tradiciones, historia, gastronomía, lugares turísticos y su ya reconocida fiesta de la vendimia. Para esto, catorce viñas se asociaron con la finalidad de formar la ruta vitivinícola más importante del país y presentar nuestra ciudad como la mayor productora de vinos de Chile. ¿Qué es lo que falta? En estas páginas, todos los detalles.
Por María José Garay A. / fotografía Margarita Landeta R.
Encantador, disciplinado, sencillo y muy motivado en su ya cuarto año como presidente de la Ruta del Vino Curicó, Eugenio Eben (casado con Begoña Aresti, cuatro hijos) reconoce que se siente agradecido del apoyo que ha recibido de parte de los miembros que componen esta asociación de viñas. Hoy muchas de ellas son parte de un negocio familiar de larga tradición en el tiempo, en el que destacan la dedicación, el compromiso y la pasión por la elaboración de vinos de la más alta calidad. Otras, ya han alcanzado un grado de tecnologización y reconocimiento, tanto a nivel nacional como internacional, que impulsa al resto a seguir buscando la perfección. <br /> <br /> Y es que esta diversidad de viñas que componen la ruta, sumado a que las plantaciones se ubican desde la precordillera de Los Andes hasta la costa del Pacífico, hacen del valle un lugar único por las diferencias existentes entre sus suelos y las bondades del clima, que permiten, entre otras cosas, una amplia oferta en materia de enoturismo y la obtención de una mayor variedad de cepas tintas y blancas: Cabernet Sauvignon, Merlot, Carmenere, Malbec, Syrah, Pinot Noir, Sauvignon Blanc, Chardonnay, entre otros.<br /> <br /> De esta manera, y hace doce años, es que Eugenio Eben, junto a su amigo y vecino Roberto Echeverría, se plantearon la necesidad de "proyectar nuestro valle que se había quedado dormido" y comenzaron a organizarse agrupando a las viñas curicanas. "La idea era dar a conocer nuestro valle tanto en Chile como afuera. Había que mostrar que nuestros vinos eran y siguen siendo de primer nivel y la constancia en este tema es un factor fundamental", recalca Eben.<br /> <br /> Alta Cima, Aresti, Bodegas y Viñedos Dussaillant, Correa Albano, Echeverría, Inés Escobar, Las Pitras, Mario Edwards, Miguel Torres, Millamán, San Pedro, Santa Hortensia, Valdivieso y Viñedos Puertas buscan hoy, según Eben, mostrar cómo en sus circuitos se fusionan la tecnología con la tradición. Esta diversidad de estilos que van desde viñedos con tradición familiar, bodegas boutique, y casas patronales con parques centenarios, se unen a grandes bodegas exportadoras implementadas con las más altas tecnologías que hacen que "seamos el mayor productor vitivinícola de Chile y que nuestros vinos estén presentes en países como Inglaterra, Canadá, Estados Unidos, Alemania, Suecia, Francia, Dinamarca, Bélgica, Holanda, Irlanda, España, Japón, México y Brasil".<br /> <br /> Hoy en la ruta se ofrece la posibilidad de vivir la experiencia del vino de manera personalizada junto a los enólogos de cada bodega, quienes explican no solo el proceso de vinificación, sino que también entregan sus conocimientos y experiencias en el mundo del vino. Esto sumado a visitas de lugares turísticos que se encuentran en los alrededores de la ciudad, como el lago Vichuquén, Iloca, Duao, Los Queñes, el admirar la belleza de los viñedos, degustar los prestigiosos y reconocidos vinos del valle, recorrer las casas patronales de gran tradición familiar hacen de la ruta un destino imperdible para quienes quieren adentrarse en el fascinante mundo del vino.<br /> <br /> <strong> RUTA ENCANTADORA</strong><br /> <br /> A Eugenio Eben, quien desde niño estuvo ligado a la vitivinicultura por el trabajo de su padre en la viña Casablanca con la familia Dussaillant, el tema del vino le resulta fascinante. Después de estudiar técnico en vinos y frutas y finanzas agrícolas en Alemania, regresó a Chile a ver a su familia sin saber mucho si volvería o no a Europa. Finalmente se quedó ante el ofrecimiento de un amigo de su familia, (quien más tarde sería su suegro), don Vicente Aresti, quien le brindó la posibilidad de trabajar en sus viñedos en Molina. Hoy Eben es director ejecutivo de la viña Aresti y, además de las funciones propias de su cargo, se ha abocado, intensamente, a la difusión del valle de Curicó como punto obligado para quienes desean conocer no solo los viñedos del sector, sino que también las bondades que ofrece la ciudad, tanto en materia gastronómica como en el tema turístico.<br /> <br /> <strong>¿Cómo buscan diferenciarse de las otras rutas del vino existentes en el país?</strong><br /> Soy un convencido de que el tema pasa por el entusiasmo de los socios; nosotros funcionamos con cuotas que nos permiten realizar eventos de difusión y potenciar nuestro valle tanto en Chile como en el extranjero. Nos hemos abocado a posicionar la fiesta de la vendimia, que es la más grande del país. También estamos fortaleciendo un evento que se realiza en el mes de febrero en el lago Vichuquén y que ha ido tomando fuerza, donde se ofrecen degustaciones y paseos por el sector. Hemos hecho eventos en el volcán Planchón que es algo realmente impactante; la gente que ha venido ha publicado en el extranjero sus experiencias de las visitas que han realizado y eso para nosotros son pequeños aportes a nuestro objetivo. Por otro lado, el marketing en el vino juega un papel importante por lo que debemos trabajar firmemente en promover lo que se hace en nuestra zona. Es un trabajo que requiere de gran constancia y de creer en lo que estamos haciendo.<br /> <br /> <strong>¿Cómo es la relación que se da entre las viñas que conforman la ruta?</strong><br /> El viticultor es un hombre abierto, respetuoso. En general, en este rubro, hay intercambio de opiniones, de experiencias, se trabaja con compañerismo entre los enólogos de la ruta de Curicó. Por ejemplo, cuando llega aquí el enólogo de al lado queriendo ver cómo nosotros trabajamos el vino blanco, se encuentra con las puertas abiertas y viceversa. Además, existe una infraestructura en la ruta que cada día esta más armada. Es indispensable trabajar con buenos equipos, tener constancia, sólo así se obtienen buenos resultados.<br /> <br /> <strong>¿Qué es lo que estaría faltando para lograr un mejor desarrollo del enoturismo en Curicó?</strong><br /> Tenemos todavía varias deficiencias, sobre todo en el plano hotelero. Nos faltan hoteles boutique dentro de las viñas, esas cosas tienen que venir. No ha sido fácil la viticultura en los últimos diez años en Chile. El tema del dólar nos ha pegado muy fuerte, nosotros exportamos casi el noventa y cinco por ciento de nuestros productos y recibimos dólares y nuestros pagos a proveedores y otros son en pesos, entonces la idea es que no te puedes dejar caer cuando las cosas están mal y cerrar el negocio. Pienso que hay que apretarse el cinturón, no hay que subir las cuotas y cuando se está bien se acelera un poco, hay que adaptarse a los momentos económicos. Pero los tiempos difíciles ayudan mucho a ordenarse y eso también es importante.<br /> <br /> <strong>¿Han pensado incorporar a la ruta a los viñateros independientes?</strong><br /> Primero tenemos que fortalecernos, queda mucho todavía por hacer. Estuvimos hartos años muertos porque las empresas grandes tienen sus centros de operaciones en otros valles que fueron mejor publicitarios, mejor valorizados. Nosotros estábamos durmiendo, vendíamos igual nuestros vinos, pero sin organización. Podemos producir vinos tan buenos como en Nueva Zelanda, pero ellos sacan mejores precios porque han hecho un marketing-país con el tema.<br /> <br /> <strong>¿Cuáles son los próximos desafíos de la ruta?</strong><br /> Potenciar aún más el tema de la fiesta de la vendimia, para lo que ya estamos trabajando fuertemente, y seguir concentrados en mejorar el tema gastronómico y hotelero, que es fundamental en este momento para nosotros. El turismo es algo que hay que ir desarrollando aún más, la naturaleza que tenemos para mostrar es espectacular; ya la tenemos, pero falta mejorar la infraestructura. Debemos potenciar nuestras lagunas, volcanes, nuestra costa. Queda todo por hacer.<br /> <em><strong><br /> "El marketing en el vino juega un papel importante por lo que debemos trabajar firmemente en promover lo que se hace en nuestra zona. Es un trabajo que requiere de gran constancia y de creer en lo que estamos haciendo".</strong></em>