Tell Magazine

Entrevistas

EDICIÓN | Septiembre 2012

Atrevido

Felipe Viel
Atrevido

En una visita flash a nuestro país, conversamos en exclusiva con quien tuvo una banda de rock nada menos que con Luciano Cruz-Coke en sus tiempos de colegio, con el rey del mediodía latino durante una década, gracias al programa Escándalo, con el embajador internacional de Un Techo para Mi País. Hablamos con Felipe, el animador, el cantante, el actor que hoy, tras su salida de la cadena Univisión, confirma la animación de un programa estelar de baile en Los Ángeles a través del canal latino Estrella TV.
 

Por Macarena Ríos R. /fotografías José Luis Salazar

Lo suyo fue arriesgar, lo suyo fue atreverse, apostar a algo diferente. Dejó sus raíces, su familia, sus amigos y partió a Miami probar suerte. Fue duro, difícil, agotador. Trabajó ad honorem, adquirió experiencia y finalmente triunfó. “Había cero expectativas, cero confianza de que yo lograra algo allá, de que me fuera bien. Por parte de mi familia, de mis amigos, para qué decir del medio artístico. Y no quise fracasar, no quise renunciar a mi pasión. Mis papás nos habían dado tanta libertad para cumplir nuestros sueños que yo sentía la responsabilidad de responderles, de lograr algo, más allá de ir a trabajar a Viel Propiedades”.

Es alto, delgado, cálido. Mientras conversamos un café, saca su Iphone donde guarda imágenes evocadoras de navidades, escenas familiares, entrevistados y galas. Me muestra su casa en la exclusiva zona de Pinecrest y a María del Pilar, una simpática cabra que llegó a vivir un año y medio en la casa del animador contra todo pronóstico. Me muestra a sus mascotas: Yoyo, el conejo y Tarzán, el perro. Me muestra a sus hijas, Celeste y Almendra. Preciosas, coquetas, femeninas. A su mujer, Paula Caballero, su gran compañera en toda esta historia. Me muestra sus viajes a Haití, país donde ha ido como voluntario a construir viviendas básicas. Me muestra con orgullo un video con Celeste haciendo un dueto para el día del padre en Escándalo, el programa que lo tuvo diariamente en millones de hogares latinos desde el 2002.

“¿Tú sabes cuál era mi peor enemigo estando en Miami? Tener una opción en Chile. Saber que en ocho horas se me acababan todos los problemas. Cuando entraba en crisis en Estados Unidos, cuando las cosas no resultaban, cuando los currículos no funcionaban, cuando nadie te llamaba, me angustiaba. Muchas veces me levanté pensando “esta aventura tiene que tener un límite, no da más…”.

¿Y qué plazo te diste?
Lo que duraba un pequeño contrato que tenía con Canal 13: Tres años. Cuando se venció el plazo saqué pasajes a Chile. Una semana antes de devolverme me llamaron a un casting, uno más dentro de los muchos a los que fui sin resultado alguno. ¡Y quedé! Ese fue el casting que me dejó por diez años allá. El casting de Escándalo.

HISTORIAS DE INMIGRANTES

“Los cubanos triunfan en Miami porque como no pueden volver a su país, no les queda nada más que seguir intentándolo. He visto a muchos chilenos que han llegado a probar suerte y que a los tres meses cuando se les ha puesto más difícil la pista, se devuelven, porque hay opción en Chile, porque es un país que está bien y eso atenta a veces contra tus sueños. Es como si yo hubiera tenido una cajita con los pasajes de vuelta y un letrero “en caso de emergencia rompa el vidrio”. Y créeme que estuve muchas veces tentado a romperlo”.

¿Un personaje inolvidable?
Marc Anthony. Un artista tremendo que me permitió acceder a su vida, y conocerlo tal cual, humano y vulnerable, con sus miedos e inseguridades. Ahí te das cuenta que incluso los artistas más grandes, que aparentan tener un mundo lleno de privilegios y de éxitos, tienen muchos momentos difíciles y una vida de locos donde realmente no saben dónde tienen que estar en dos días más.

¿La entrevista que te faltó?
Más que un entrevistado, me hubiera gustado haber tenido la plataforma y la oportunidad para descubrir esas historias increíbles de inmigrantes que son tremendamente inspiradores. Estados Unidos está lleno de relatos de gente que llegó de las maneras más insólitas, que arriesgó toda la vida a cruzar una frontera y que a través de los años logró cosas muy grandes.

¿A quién admiras?
En todos estos años he conocido gente muy valiosa. Admiro mucho a los latinos que llegan a Estados Unidos sin absolutamente nada, logran grandes cosas y después retribuyen ese éxito desarrollando labores sociales. Me gusta la gente que tiene un balance en su vida y trato de seguir ese camino.

¿Con quién harías un programa de televisión en Chile?
Con la Paty Maldonado. La encuentro simplemente genial, polémica y entretenida. Debe ser una mujer fascinante para trabajar.

LA VIDA ES SUEÑO

“El fracaso es la antesala de los éxitos”, es una frase súper cierta. Antes yo tenía terror a fracasar y ahora no, ahora asumo los fracasos de manera diferente, los tomo como parte de un proceso y el mejor ejemplo ha sido mi vida, mi experiencia. Creo que de repente tienes que pegarte un costalazo, tienes que estar en una situación de conflicto para lograr sacar lo mejor de ti y cambiar. Hay que atreverse a quebrar, a romper, a arriesgar, a renunciar, a decir “me voy y hago mi propio cuento”.

¿A qué cosas tuviste que renunciar para perseguir tus sueños?
A muchas. A domingos familiares, a matrimonios, a convivencias, a momentos de crisis en mi familia, a dejar de estar con mi mamá cuando se enfermó.

¿Pensaste en la carrera de periodismo como complemento?
Absolutamente, de hecho hice un Master en Periodismo en la FIU (Florida International University). Por años pensé que había estudiado equivocadamente la carrera de publicidad, pero me ha servido mucho porque trabajo en los medios de comunicación, trabajo con los publicistas, con los departamentos de ventas de un canal, me he tenido que vender yo mismo. En mis comienzos, al llegar a Estados Unidos, yo hacía mis carpetas y mis fotos. Yo era el producto.

¿El momento más duro?
Durante el primer año de programa, me llevaron a Nueva York a presentarlo en vivo en el Times Square, era la gran novedad del canal y cada día vivía una experiencia alucinante. Ese día, al terminar de animar Escándalo se me acerca el productor y me dice “Felipe, te tengo una mala noticia, te tienes que ir a Chile porque tu mamá está muy mal de salud”. A las diez horas de haber estado en Nueva York, con una multitud ensordecedora, me encontraba en la Clínica Alemana, en un día frío de mayo, con todos mis hermanos, con mi papá y con ocho doctores diciéndonos que mi mamá tenía un tumor intratable y que le quedaban seis meses de vida. Fue muy surrealista.

A los dos días tratando de asimilar la noticia, Felipe tuvo que volver a Miami a animar un programa de entretención, a poner la cara, a reírse y a bailar, a seguir trabajando. Estuvo un año viniendo los fines de semana. Cada sábado llegaba donde su mamá contándole anécdotas, llevándole alegrías, porque ella alucinaba con esto de que Felipe tuviera un programa en Miami. “Mamá, conocí a Gloria Stefan”. “Mamá me invitaron a la Casa Blanca”. “Mamá entrevisté a tal actor”.

¿Qué heredaste de ella?
Ella fue la gran impulsora de lo que soy. Cuando yo tenía estas crisis y quería romper el vidrio para sacar los pasajes, era ella la que me decía “quédate, porque hablé con una bruja y me dijo que ibas a ser famoso”. Y yo no tenía nada, nadie me llamaba. Felizmente ella alcanzó a ver que yo era un animador latino, que había logrado mi sueño. La última vez que fue, la fui a buscar en un auto nuevo al aeropuerto, y la llevé al canal donde estaba mi estudio y mi camerino.

¿Un momento inolvidable?
Para la navidad pasada nos fuimos a Haití con la Paula y mis hijas a un hogar al que estábamos ayudando. Vivimos una pascua diferente, demasiado especial. El propósito de ese viaje fue nivelar para el otro lado, empezar a retribuir, a mostrarles a mis hijas la otra parte para que haya un balance y que también entiendan que han sido favorecidas. Que vivir con Ipod, un Ipad, un Ilife no es garantía de felicidad y que existe otro mundo que necesita de nosotros.

MI SUEÑO ES BAILAR

Así se llama el programa con el que Felipe acaba de debutar en Estados Unidos a través del canal latino Estrella TV. Esta vez irá en horario estelar y se graba en Los Angeles, por lo que el animador tendrá que viajar todas las semanas.

Está feliz, con ganas, expectante. “Después de diez años de pantalla diaria, de viajes, de programas en vivo desde el Times Square o en Las Vegas para los Grammy, siento que estoy preparado para diferentes frentes televisivos. Este programa lo estaba esperando y en cierta forma confirma y premia mi crecimiento y experiencia como animador”.

¿Sigues soñando?
Han cambiado las prioridades de los sueños, ahora son familiares y con un sentido social. Como este programa es por ciclos, sería ideal desarrollar mi carrera en otros mercados como México o Chile, aprovechando que voy a tener más tiempo.

Y se nos va la tarde. Me comenta que se considera muy afortunado de contar con la amistad de Don Francisco, que ha sido una relación cercana y de grandes consejos. Me dice que Youtube es una plataforma increíble que da para mucho y que en ese formato lo que hizo fue rescatar su parte más cómica con NuevOn y el programa semanal on-line, Feim fix, donde da vida al personaje Franchis Mozzo, que creó en Escándalo.

¿Y si no hubieras sido animador?
Yo siempre digo que uno tiene que encontrar su cancha. A mí me gustaba el mundo artístico y de las comunicaciones que tiene una infinidad de canchas: puedes ser un cantante, un actor, un editor de una revista, un animador, un escritor, un corresponsal de guerra, hacer un late night, un matinal, un programa de entretención, leer noticias, trabajar en el Cirque du Soleil, en fin. Yo tenía un grupo de rock con Luciano (Cruz-Coke), que se llamaba Bohemia, y nos fue mal. Luciano se salió de arquitectura y se metió a teatro. Después de desarrollar su cancha en la actuación pasó a ser un gestor cultural y hoy es el Ministro de Cultura. En mi caso, estudié publicidad, luego actuación, y como no me dieron la oportunidad de animar acá, me fui a buscar mi propia cancha. Me demoré, pero finalmente la encontré en la animación.

“Cuando entraba en crisis en Estados Unidos, cuando las cosas no resultaban, cuando los currículos no funcionaban, cuando nadie te llamaba, me angustiaba. Muchas veces me levanté pensando “esta aventura tiene que tener un límite, no da más…”.

 

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación2+2+5   =