La campeona nacional de gimnasia rítmica es talquina, tiene categoría Senior individual, y por estos días se encuentra en Francia, participando en el mundial de gimnasia rítmica. Es la número uno de Chile, y también clasificó para los Juegos Sudamericanos y para los Panamericanos de octubre. Una niña tímida e introvertida que, en el tapete, se convierte en una verdadera bailarina, desafiante y segura.
Por María Paz Macaya O. / fotografías Javier Gutiérrez A.
Un don que lleva en la sangre, un talento heredado, quizás un mundo que ella asimiló desde que tuvo conciencia. Muchas pueden ser las razones, lo que sí es cierto es que desde pequeña Valeska acompañaba a su mamá, profesora de gimnasia rítmica, a los entrenamientos. "Mi mamá hacía gimnasia rítmica y siempre me llevaba a sus clases. Me acuerdo que yo jugaba con los implementos, miraba con admiración a sus alumnas y le preguntaba: mamá ¿cuándo voy a poder yo?".
El papá de Valeska, profesor de gimnasia artística, también la motivó a encaminarse en esta disciplina. Así, desde chiquita, comenzó a jugar con el balón, el aro o las cintas y, sin darse cuenta, su mamá la empezó a entrenar. De esta manera y a sus cortos quince años ha obtenido muchas medallas, premios nacionales y en el extranjero. En el 2009 fue campeona de Sudamérica y en estos últimos dos años ha entrenado con mucha perseverancia y esfuerzo porque quiere ser la mejor.
Su desafío para este año es hacer una excelente presentación para los Juegos Sudamericanos, en Venezuela; para el mundial, que se realiza por estos días en Francia; y para los Panamericanos de Guadalajara, que comienzan en octubre. Es la número uno de Chile y quiere dejar bien puesto el nombre de nuestro país y traerse, de pasada, varias medallas. Y esa es la recompensa a su esfuerzo, porque esta alumna del Colegio Montessori entrena siete horas diarias y cumple, responsablemente, con todas sus obligaciones de estudiante. De hecho, tiene promedio seis coma siete, junto con su sobresaliente trayectoria como gimnasta, donde suma cuarenta títulos chilenos, quince vice campeonatos y diez terceros lugares. "Ir al mundial, para mí, es un gran desafío, es una experiencia donde voy a dar lo mejor. Voy con todas las ganas de aprender, conocer y mostrar mi trabajo".
<strong>¿Qué sientes cuando estás en lo tuyo?</strong><br /> Cuando estoy en el tapete siento que puedo hacer lo que yo quiera, saltar, girar o bailar. Siento alegría, libertad, expreso mi mundo interior. Uno puede transmitir a través del movimiento. Además, cuando uno empieza a entrenar, te desconectas, te relajas y se te olvidan los problemas.
<strong>¿Cómo lo haces para manejar los nervios en las competencias?</strong><br /> El minuto de nervio es cuando me hacen caminar sobre la alfombra, hacia el tapete. Pero me concentro, antes de salir cierro los ojos y visualizo toda la serie -coreografía-. Me despido de mi mamá, que siempre me manda energías positivas, y confío en lo que sé hacer, porque siempre entreno mucho para todas las competencias.
<strong>¿Tienes cábalas?</strong><br /> Sí, tengo muchas, uso una trencita en el lado derecho. Lo otro es visualizar, con los ojos cerrados, todo lo que tengo que hacer. También entrar con el pie derecho al tapete. Cuando me toca una serie con aro, siempre lo uso antes de la presentación, lo rayo, que se ensucie, que quede como viejo y usado.
<strong>DISCIPLINA Y ESFUERZO</strong>
Esta deportista talquina lleva una vida bastante diferente a la de cualquier niña de su edad. Es tremendamente disciplinada, tiene una rutina que debe respetar, dormir lo suficiente y llevar una dieta equilibrada para estar en buenas condiciones para los entrenamientos. Además, ensaya muchas horas diarias, lo que le deja menos tiempo para estudiar y para el ocio. "Me gusta estar más en la casa. Prefiero ver una película que salir. Además, cuando puedo, aprovecho de descansar".
<strong>¿Cómo es la relación con tus amigas?</strong><br /> Mis amigas me conocieron como gimnasta y me aceptan como soy. Me vienen a ver al gimnasio, en los recreos o después de clase, porque entreno aquí en el colegio. No me gusta salir mucho de noche, no es mi mejor panorama y ellas lo saben. Siempre me apoyan y me dan ánimo cuando tengo que competir, eso me hace sentir muy bien.
<strong>¿El colegio te ha apoyado en tu carrea deportiva?</strong><br /> El colegio y la directora se han portado muy bien conmigo, desde que comencé a competir. De hecho, me dan muchas facilidades, puedo usar este gimnasio, que está especialmente hecho para la práctica de esta disciplina, lo que me permite no perder tiempo en trasladarme de un lugar a otro y poder entrenar y estudiar en un mismo lugar. Puedo salir en algunas clases -como música, arte, educación física- para cumplir con mi horario de trabajo. Y para que los profesores me puedan poner notas, ellos evalúan mis entrenamientos y coreografías. Además, estoy muy agradecida de todos, porque muchas veces toda la comunidad del colegio me ha ayudado a financiar algunos viajes que la federación no me ha pagado.
<strong>¿Cómo es la relación que tienes con tu mamá entrenadora?</strong><br /> Tengo dos entrenadoras: mi mamá, Marcela Olivares, y también la profesora Myriam Angulo. Mi mamá entrenaba y competía desde los dieciocho años, ella sabe mucho, así que para mí es muy importante su opinión, y la respeto. Pero sabemos separar las cosas de la casa y los temas de nuestro trabajo. A veces, me sigue hablando de lo mismo cuando ando un poco bajoneada, o cuando algo no me sale; me da ánimo y me dice qué tengo que hacer. Pero, en general, aquí en el colegio no nos perseguimos. Cada una en lo suyo, ella me viene a dirigir y me da sus comentarios de lo que estoy haciendo, luego se va, no me ahoga para nada.
<strong>¿Quién elige las series y coreografías?</strong><br /> Las series se conversan, nunca hay nada impuesto. Porque es importante que los movimientos te gusten, te acomoden. También hay que ver el nivel de dificultades, porque hay puntajes por cada ejercicio que haces. A veces es preferible realizar algo de dificultad<strong> </strong>mediana y hacerlo perfecto, en vez de hacer un movimiento de mayor dificultad que no te sale tan bien y que te puede perjudicar en el puntaje. Pero la verdad es que uno igual debe exigirse y ensayar lo que te cuesta hasta que te salga. Entonces, con mi mamá vamos acordando y ella me asesora con los valores de cada movimiento. También elegimos en conjunto la música, claro que siempre la melodía me tiene que gustar y acomodar mucho. Nada puede ser impuesto porque nosotras interpretamos y cada una tiene su estilo.
<strong>¿Cuál de todos los implementos de tu disciplina es el que más te gusta?</strong><br /> El balón es el que más prefiero, es como si fuéramos uno solo, siento que me da más libertad de movimiento, me acomoda, me siento segura.
<strong>¿Cómo es el apoyo que te da la Federación de Gimnasia Rítmica (FEDECHIGI)?</strong><br /> La FEDECHIGI se constituyó nuevamente hace poco tiempo. Ahora tiene apoyo de Chile Deportes y del Comité Olímpico. Para el mundial, me financiaron todo, y también a mi entrenadora. El primer lugar tiene derecho a elegir qué entrenador va y eso significa que mi mamá va como técnico de todo el equipo que viaja. Para el Sudamericano, el aporte económico se está distribuyendo. Pero muchas veces, en competencias anteriores, tuvimos que costear todo por nuestra cuenta. Esperamos que ahora, como está recién constituida, mejore el presupuesto y tengamos más ayuda.
<strong>¿Qué pasa cuando tus resultados no son los que esperabas?</strong><br /> Me deprimo cuando he entrenado bastante y se acerca el día de la competencia, y no me salen los pasos, se me cae el implemento o un lanzamiento sale mal. Eso me frustra, pero a veces es el cansancio o los nervios. En otras ocasiones, me pongo triste cuando no me va tan bien, como quería; además, soy súper autoexigente. Pero de los errores uno aprende, no hay triunfos sin derrotas. Cuando me va mal, me gusta analizarme y pensar. Trato que esa impotencia se convierta en ganas de seguir trabajando, de intentarlo y continuar luchando.
<strong>¿Cómo te autodefines?</strong><br /> Alegre, cariñosa, más bien introvertida. Responsable, me propongo una meta y trabajo para lograrla, por eso creo que soy perseverante y esto me ha ayudado a cumplir con los objetivos de los entrenamientos.
<strong><em>"Ir al mundial, para mí, es un gran desafío, es una experiencia donde voy a dar lo mejor de mí, y voy con todas las ganas de aprender, conocer y mostrar mi trabajo".</em></strong>
<br class="spacer_" />