“Cuando respiro en tu boca…” al recordar esta estrofa, es imposible no pensar en el grave y profundo tono de voz de Claudio Valenzuela (43), interpretando uno de los tantos éxitos de Lucybell, banda con la que acaba de celebrar sus veintiún años, cantando en los Casinos Enjoy y en el Rockódromo. Pero su historia parte mucho antes, cuando el ex estudiante de sonido —considerado súper dotado— entró a la Universidad de Chile con solo catorce años.
Por Maureen Berger H. / Fotografía Vernon Villanueva B.
Sus primeros grupos fueron La Mákina, Desertores y La Redención, para luego derivar, en los años noventa, a Lucybell y dar vida a discos emblemáticos como Peces y Viajar. Su lado solista también ha dado buenos frutos, con Gemini y Simple, álbumes que sigue promoviendo en el extranjero con conciertos, especialmente en México. Hoy está radicado en Los Angeles, EE.UU., junto a su mujer, y también cantante, Jennie Hunter.
¿Qué fue de Francisco González, Marcelo Muñoz y Gabriel Vigliensoni, los fundadores de Lucybell?
Francisco está con su proyecto solista muy bien asentado; Marcelo se ha dedicado a la producción cultural y Gabriel vive en Canadá y está estudiando un postgrado en sonido.
¿Por qué dejaron el grupo?
Los alejamientos siempre corresponden a la necesidad de cumplir con nuevos proyectos, y seguir otros caminos. Obviamente, en su momento es fuerte, pero a la distancia y con más madurez, se van decantando los sentimientos y se hace más fácil entender con objetividad los hechos.
¿Cómo fue la llegada de los integrantes Eduardo Caces y Cote Foncea?
Siempre he pensado que yo en lo personal, y Lucybell como banda, tenemos un ángel que nos cuida. Por eso, cuando la mitad de la banda se fue, decidimos que si había música, Lucybell seguiría y con la entrada de Eduardo todo fluyó. Con Cote fue más extremo, ya que estábamos en EE.UU. a días de una gira por México, le llamamos y en dos días estaba en Los Ángeles con nosotros. Esa terquedad del grupo lo ha hecho mantenerse y crecer en el tiempo y en los corazones de la gente.
¿Qué cambios importantes hay entre la música de Peces y Fénix?
Muchísimos, son veintiún años de música, vida, crecimiento y desarrollo. Cada disco representa un momento muy especial en la trayectoria de la banda, Fénix es el álbum más maduro que hemos hecho, con todos los matices que necesitamos expresar en ese momento. Seguramente será muy diferente a lo nuevo que venga de Lucybell.
¿Convertirte en solista ha sido partir de cero?
Sí, está la sensación de empezar de cero, pero más que una apuesta es una necesidad de expresión, de ciertas canciones que he compuesto que no quieren ser trabajadas como banda, sino en solitario. ¡Hay que escuchar las canciones y hacerles caso! (ríe).
En Gemini y Simple, ¿cómo logras diferenciarte del trabajo que hacías con Lucybell?
Gemini fue aprender que podía hacerlo solo, con Simple fue concretar esa idea y ponerle un sello a lo que hago. Para mí, la diferencia básica es que cada detalle lo decido yo, y en Lucybell somos tres mentes imprimiendo ideas.
¿Es posible para un chileno hacer carrera en México?
Es posible. Los mexicanos y chilenos tenemos mucha afinidad y un respeto mutuo muy grande. Ellos poseen gran cultura en lo musical y saben apreciar lo bueno. La clave es tocar mucho allá, pasar harto tiempo para que no se olviden de ti. Pero requiere esfuerzo, constancia y “picar piedras”, como dice un amigo mexicano.
Has declarado que no crees en el rockstar que toca y luego no hace nada. ¿Tú te consideras un músico trabajólico?
Absolutamente, aparte de Lucybell y mi proyecto solista, compongo para otras personas, ya estoy trabajando nuevas canciones, algunas para la banda y otras para mí, más un par de cosas con mi mujer, quien también es músico. Es fácil ahora que puedo levantarme y trabajar en un estudio todo el día o, simplemente, tomar la guitarra y desarrollar una idea.
¿Cómo va la carrera de tu mujer, Jennie Hunter?
Su disco se llama Feel the fire, que ella compuso. Yo trabajé de arreglador y tocando el resto de los instrumentos (ella es pianista). Para mí fue un momento de gran inspiración, ya que Jennie es muy talentosa. Su segundo disco, en producción, viene increíble. Somos el complemento perfecto.