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EDICIÓN | Agosto 2011

Ojo de Lince

Gonzalo Moncada, Tiro al Blanco
Ojo de Lince

Paciencia, tranquilidad, pulso, concentración y un tremendo ojo de lince son algunas de las cualidades de este rancagüino de sólo veinticinco años, y que gracias a su esfuerzo, persistencia y constancia, más el apoyo y ayuda de sus padres, ha logrado obtener más de doscientas medallas y otros tantos trofeos en lo que es su pasión, un deporte poco cotizado y bastante desconocido en nuestro país: tiro al blanco; su especialidad: arma larga. Aquí Gonzalo y su exitosa historia de rifles.

Por: María José Pescador D. / Fotografías Danny Bolívar U.

Luego de perseguirlo por varios meses, logramos encontrar a Gonzalo en su ciudad natal, Rancagua. Estaba de vacaciones por cuatro días, antes de irse a entrenar a Santiago, pues su enfoque hoy son los Panamericanos de Guadalajara, México, que se realizarán del 14 al 30 de octubre próximo. Su meta, lograr una medalla de oro y así asegurar su puesto en las próximas Olimpiadas de Londres, Inglaterra, el 2012.

Todo empezó cuando a los diez años un primo le mostró un rifle a postones que tenía su papá en la casa. Se lo prestó y Gonzalo disparó. En ese entonces, este niño no tenía idea que aquello existía como deporte, tampoco que este era olímpico, y menos aún que iba a ser su mayor obsesión porque nunca más se separó de esta arma. Así  empezó a practicar solo en la escuela de tiro gratuita en el complejo deportivo "Patricio Mekis". De lunes a viernes iba al colegio y los fines de semana entrenaba con un rifle que le prestaban en el lugar.

Pronto los adultos que practicaban junto con él empezaron a darle ciertas explicaciones para adquirir una mejor técnica, la posición de la mano, cómo poner el dedo en el gatillo, etc. "Para mí esos entrenamientos eran algo divertido, entretenido, como jugar a cualquier cosa". Gonzalo cuenta que nunca va a olvidar aquel día en el que tuvo un problema con un señor: "su hijo disparaba súper bien, y me lo demostró, hizo un tiro perfecto de diez puntos, y el padre me tiró la bala encima diciéndome que en veinte años más yo recién iba a poder hacer eso. Me dio tanta rabia que no sé cómo disparé un tiro y le di ¡justo al medio! No lo podía creer, claramente fue suerte, y tomé su blanco y el mío y se los tiré encima de la mesa, le dije que no necesitaba veinte años para ser el mejor".

Desde ese momento, este deportista de elite empezó a tomarse más en serio el tema, averiguó por internet qué cosas se necesitaban como equipo y dónde se compraban. Entonces se dio cuenta de que en Chile, este deporte no tiene muchos fanáticos y que no hay tiendas profesionales disponibles, que todo el traje y herramientas había que pedirlos a Alemania, el país líder de esta disciplina. "Como no tenía el dinero suficiente y las cosas que se usan son muchas, me recomendaron que me comprara un guante de construcción y otro de goma, como los que usan los eléctricos, y me puse los dos en uno e inventé mi propio guante de tiro. También me conseguí una chaqueta, que me quedaba enorme...".

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<strong>AHORA DE VERDAD</strong>

En el mismo polígono donde entrenaba solo, le dijeron que había un campeonato nacional que se hacía en Rancagua. Gonzalo llevaba ocho meses practicando y decidió competir. En estos existen tres categorías: novicios, infantil y adulto, y su especialidad era arma larga de aire (rifle a postón). El ganador es quien logra pegarle al centro del blanco que posee medio milímetro de diámetro, y a diez metros de distancia, eso es un diez, la puntuación más alta. "Fui, competí y salí en primer lugar en novicios, y tercero en juvenil". Obtuvo sus dos primeras medallas con un rifle prestado del club, antiguo y desgastado, su guante inventado, su tremenda chaqueta incómoda y sus catorce años. En vista de sus excelentes resultados en esta primera competencia, Gonzalo decidió hablar seriamente con su padre para decirle que quería dedicarse de forma más profesional al tiro.

Su papá, que tiene una rectificadora de motores, lo ayudó y le compró un rifle usado. "Los rifles nuevos son carísimos porque pagan impuesto al lujo. Un rifle aéreo nuevo tiene un costo de dos millones de pesos que es el que tengo ahora". Al poco tiempo le llegó una carta en donde la Federación Chilena de Tiro al Blanco lo invitaba a los Panamericanos de Argentina. "Fui y me di cuenta de que el nivel internacional es muy competitivo. En ese minuto logré un puntaje de quinientos veintisiete, pensé que me había ido espectacular, y cuando vi la lista, estaba número veinte y el ganador tenía quinientos setenta puntos. Quedé triste, pero llegué a entrenar con más fuerza".

Al año siguiente, nuevamente llegó la misma carta en donde lo invitaban a participar del Sudamericano en Argentina. "Pero ya estaba mejor preparado, conseguía marcas de quinientos cincuenta puntos. ¡Además, ya tenía chaqueta nueva!". Aquí obtuvo el primer lugar en categoría juvenil, y en adulto logró un segundo lugar. "Desde ese momento la federación no me dejó solo nunca más".

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<strong>HIJO DEL RIGOR</strong>

Gonzalo ha llegado de sudamericanos, panamericanos o mundiales específicos con más de siete medallas, hoy tiene una colección de más de doscientas, además de los trofeos. Por otro lado, ha sido por más de ocho años seguido campeón nacional en juvenil, todos los años y de forma consecutiva hasta cumplir los veinte años. Luego avanzó a la categoría adulto en donde ha ganado tantos premios que ni siquiera es capaz de recordarlos todos. Ha obtenido los mejores récords nacionales. Ha participado en los juegos Odesur en Buenos Aires y Medellín, donde logró el segundo lugar.  También en el Centroamericano de Ecuador, de donde llegó con ocho medallas. Todo lo anterior le ha significado el apoyo de ADO Chile, la ayuda de la Federación Nacional para pasajes y estadías, y la beca Prodar: Programa para deportistas de alto rendimiento. Pero estos sustentos no han sido suficientes, y menos hoy en que Gonzalo es especialista en dos modalidades, rifle de aire (con postones) y rifle con balas.

Pronto el padre de Gonzalo le ayudó con la compra de un rifle nuevo. Con esta herramienta de última generación, con un peso de más de cuatro kilos y ajustable a las necesidades de cada competidor, a Gonzalo se le solucionaron varios problemas, sobre todo el tema de la precisión. Pero eso no lo es todo, para obtener el equipo profesional se necesitan zapatos con la planta plana y la punta cuadrada, hechos para obtener una buena posición. El pantalón especial para disparar de pie, de rodillas o acostado (esta prueba se llama "tendido"). La chaqueta que es de lona, dura, debajo un chaleco, y lo demás -pantalones y camiseta- de lycra. "La idea es que nada te moleste, ni los vellos de las piernas, ni el pelo, nada".

<strong>¿Cómo lograste comprar tu equipo profesional?</strong><br /> El año pasado, la federación -al ver que los cuatro hombres que componemos el equipo nacional de Chile en arma larga, teníamos buenas posibilidades en los próximos Panamericanos- nos dio el dinero para comprar todo lo que necesitábamos. La última vez que fui a Alemania aproveché que me hicieran la chaqueta a medida en la misma fábrica, al igual que los zapatos, y compré muchas balas, de buena calidad, para mayor precisión. Por otro lado, al saber que iba a Alemana vendí mi auto y allá me compré un entrenador electrónico que tengo en casa, veinte mil postones... después compré diez mil más.

Por lo que cuenta este maestro de la puntería, hay que tener mucha paciencia y muy buen pulso porque cualquier movimiento o cosa que quite la atención puede significar un mal tiro, y la pérdida de una importante competencia. Para lograr todo esto, se necesita la ayuda de un buen entrenador que enseñe las técnicas de tiro, desde cómo apoyar la mejilla en la "mejillera" del arma, hasta cómo poner el dedo en el gatillo y cuándo jalarlo. Para esto, la federación les contrató al reconocido DT búlgaro Giorgi Poliakov, varias veces campeón del mundo.

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<strong>¿Alguna técnica extraña?</strong><br /> Sí, (se ríe) se debe disparar con los dos ojos abiertos, a pesar de que es sólo uno el que ve el blanco. Pero la idea es que el que permanece abierto no se esfuerce más de la cuenta, por eso la técnica son ambos ojos abiertos siempre.

<strong>¿Cómo se dispara?</strong><br /> El rifle de aire siempre de pie y la posición es con la cabeza hacia un lado. Se dispara de lado. El rifle a balas tiene tres posibles posiciones: de pie, de rodillas y tendido (acostado).

<strong>¿Cuántas horas dura una competencia?</strong><br /> Hasta cuatro horas.

<strong>¿Sin parar?</strong><br /> Sin parar.

<strong>¿La diferencia entre rifle de aire y de bala?</strong><br /> Las posiciones, y que el de bala se dispara a una distancia de cincuenta metros, donde el blanco es más pequeño que una moneda de un peso y la bala de veintidós, que es como del radio de un cigarro. También existen distintas competencias como la de "tres posiciones", en donde se disparan cuarenta tiros en cada postura.

<strong>¿Este año cómo te ha ido?</strong><br /> Fui al mundial de Australia en donde igualé el récord nacional en aire, pegué quinientos noventa y un puntos, que de seiscientos no es nada malo, significa que me equivoqué solamente nueve veces, y quedé treinta y cuatro del mundo. Fui al de Estados Unidos y al de Alemania. En estos últimos dos no me fue bien, estuve súper enfermo y no me pude concentrar. En el país germano fue difícil; allí es donde se inventó este deporte. Lo practican miles de personas y a los mundiales van, mínimo, setenta profesionales; nosotros, en adulto, somos cuatro hombres en la disciplina de arma larga. Allá los tiradores viven de este deporte. Mi futuro acá es trabajar en lo que estoy estudiando: ingeniería mecánica automotriz.

<strong>¿Tu presión ahora?</strong><br /> Ganar medalla en el Panamericano, ya que es la única manera de conservar la beca Prodar; es una gran presión, porque aunque sean trescientos mil pesos me alcanza para comprar algunas balas y postones. Son realmente caros y entreno todos los días, además, debo llevar mis propias balas a las competencias. Y uno debería tirar unas quinientas en un entrenamiento; como no puedo darme ese lujo, disparo sólo cien. Por otro lado, si no logro estar entre los tres primeros de esta competencia, pierdo el cupo para ir a los Juegos Olímpicos.

<strong>¿Tu deseo?</strong><br /> Llegar a las Olimpíadas y el apoyo de algún auspiciador.

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<em><strong>"Como no tenía el dinero suficiente y las cosas que se usan -en tiro al blanco- son muchas, me recomendaron que me comprara un guante de construcción y otro de goma, de esos que usan los eléctricos, y me puse los dos en uno e inventé mi propio guante de tiro. También me conseguí una chaqueta, que me quedaba enorme...".</strong></em>

 

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