Dice que iba en un avión cuando se dio cuenta de que había alguien a su lado y que no era un pasajero. Casi de inmediato supo que esa persona, una mujer, había fallecido de cáncer. Así, de pronto, ya adulto, el realizador audiovisual y publicista argentino Sebastián Lía, entró en el exclusivo mundo de quienes dicen comunicarse con el más allá.
Antes, algunos datos. Hace diez años, Lía ganó reputación con un programa de bajo presupuesto pero muy bien urdido, Ciento, emitido por Chilevisión, donde se mezclaban datos estadísticos y reporteos cámara digital en mano, con temas más bien osados para la televisión abierta de ese momento. Tiene estudios en la Universidad de Buenos Aires y un posgrado en la Universidad de California. Como buen trasandino, posee labia. Digamos que es un tipo convincente.
Por contradictorio que parezca, no importa mucho si Lía habla efectivamente o no con los muertos. Lo que aquí interesa es cómo nos convence de que lo hace. En ese punto crucial, está impecable. Y se fija en detalles para dar verosimilitud a su espectáculo. Por ejemplo, no siempre le funcionan los contactos, y se preocupa de expresar esa frustración para dar cuenta de su condición falible.
Siempre se remarca en el programa que el médium no conoce a las personas que acuden para contactar a sus seres queridos, lo cual —valga la suspicacia— no quita que su equipo de producción esté convenientemente al tanto de cada caso, y maneje detalles sobre las personas muertas como parte del apoyo periodístico que todo programa requiere. Por lo demás, es información necesaria para el guión. Tampoco olvidemos que quienes acuden a esta clase de experiencias, tienen la necesidad de creer, de entregarse a este método de terapia sobrenatural. Aunque todavía nadie vuelve de la muerte para describirla, tenemos a este guardia fronterizo que nos relata, con cierta convicción, lo que cree ver y escuchar de un mundo sin pruebas. Y así es capaz de sostener todo un show.
Medium. Miércoles 23:00 horas en TVN.