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EDICIÓN | Julio 2011

¡POR FIN! una pausa

María Eugenia García Huidobro, Tiebreak
¡POR FIN! una pausa

¿Sabe usted cuántos hijos tiene su compañero de trabajo, o qué música le gusta a quien se sienta en el escritorio de al lado?, ¿Está feliz con su pega, se siente realizado? ¿Qué hay con el clima laboral, se ríe, lo pasa bien, bromea con su jefe? Si ha contestado a todo lo anterior “no”, entonces es hora de llamar a Tiebreak. La empresa que, junto a una amiga, creó María Eugenia, rancagüina de corazón.

Por María José Pescador D. Fotografías: Danny Bolívar U.

María Eugenia (29), mujer emprendedora, creó hace poco más de tres años Tiebreak, compañía que les ofrece a las empresas distintos servicios, con el fin de que la gente que trabaja en ellas logren liberarse, relajarse y hacer una pausa en medio del trabajo. ¿Cómo? Todo depende de lo que la empresa pida: media hora antes de almuerzo clases de zumba, quince minutos de masajes anti estrés por la tarde, una hora y cuarto de baile entretenido, yoga, Pilates, terapia de risoterapia —a través de juegos y dinámicas, pues la idea es que las personas se rían y con eso obtengan beneficios emocionales y mentales—, folklore y hasta manicura. Todo lo que se le pueda ocurrir lo tiene esta organización, pionera en nuestro país en este tipo de servicios.

Todo empezó cuando luego de terminar sus estudios en el colegio Instituto Inglés de Rancagua, María Eugenia decidió irse a Santiago a seguir la carrera de publicidad. “Buscaba algo que uniera el arte, junto con el deporte y el idioma inglés. Me gustaba crear y encontré que esa era la mejor opción”. Al salir se fue durante seis meses a trabajar en una compañía publicitaria en Barcelona, España, e hizo cursos de publicidad en prensa. Una vez en Chile, trabajó un tiempo en una agencia y de pronto decidió dejarlo todo y estudiar teatro en la academia de Fernando González. Ahí conoció a la que hasta hoy es su socia, Carlota Bouquet-Roldán Crespo, oriunda también de la región, específicamente de Chépica, quien además era instructora de Pilates y bailarina.

Juntas decidieron emprender “algo”, porque ambas tenían los mismos intereses; querían vivir, pero vivir bien, esa era la meta, lo que con el teatro era bastante difícil de lograr. Buscando opciones para formar una empresa, que tuviera que ver con el teatro y la creación, investigando por la web, decidieron enfocarse en la cultura oriental, porque “ellos están mucho más avanzados en todo lo que significa la expresión corporal; el cuerpo para ellos está ligado a la espiritualidad, el yoga, la meditación, todas esas prácticas provienen de allá. En los países del oriente, desde el año cincuenta, todas las empresas tienen como obligación hacer un break. Incluso hoy también es obligación darles a los empleados veinte minutos de siesta, por lo que tienen en los trabajos camillas, dispuestas tipo camarotes, unas arribas de otras”.


¡SE ARMÓ!

“Tanto en China como en Japón, antes de comenzar la jornada laboral, los trabajadores hacen Tai Chi, “meditación en movimiento”, yoga y otro tipos de artes marciales”. María Eugenia cuenta que también en Europa, desde el año ochenta, la concepción de break está inserta en las empresas. “La idea es hacer un quiebre en la rutina, y si este concepto funciona en Japón, China y Europa, pensamos: ¿por qué no va a funcionar en Chile?”.
Dicho y hecho, las socias empezaron con el tema de las tramitaciones que, según cuenta María Eugenia, “no fue nada fácil”. Luego de arrendar una estupenda oficina en el barrio El Golf, Santiago, equiparla, armar la sociedad, papeleos por aquí y por allá, llegaron a conocer entidades importantes como la OTEC y el SENCE, organismos estatales que dan apoyo a aquellas empresas que quieran capacitar. Ser franquiciado por el SENCE, significa que es este el organismo que le paga a la empresa los servicios de capacitación que ellos requieran.

El tema es que para ser franquiciado por el SENCE hay que, primero, ser OTEC, es decir pasar por una serie de más y más trámites para que la empresa pueda transformarse en un organismo autorizado para impartir cursos de capacitación. Todo un lío para estas jóvenes primerizas y emprendedoras, las que igualmente lograron todos estos cometidos. “El concepto de capacitación es que nosotras entregamos conocimientos para que las personas tengan una mejor calidad de vida en el trabajo”.

Lo siguiente, encontrar el primer cliente, para lo que María Eugenia buscó empresas en las páginas amarillas. “Llamaba y pedía hablar con la persona de recursos humanos, pero yo no era más que María Eugenia García Huidobro… nadie hacía caso. Entonces lo que fui haciendo es preguntar a conocidos que trabajaban en bancos u otros que me averiguaran el nombre de la persona de recursos humanos, así, por lo menos, llamaba sabiendo con quien iba a hablar”. De esta manera, los primeros clientes de Tiebreak , fueron nada más ni nada menos que Minera Escondida, en sus dos sucursales en Santiago. “Cuando llamamos por teléfono, la persona de recursos humanos me dijo inmediatamente que esto era lo que estaba buscando, y al día siguiente nos reunimos y cerramos trato”. Lo que les pidieron fueron clases dos veces a la semana, quince minutos de masaje anti estrés a la hora de almuerzo y yoga y baile de salón por una hora en las tardes. Trato que continúa hasta el día de hoy.


DE ALTO RANGO

Pero María Eugenia quería sólo los mejores profesionales. Costara lo que costara, había que marcar la diferencia, aunque aquello significara usar dinero de sus bolsillos e invertir y perder durante todo un año. Y lo logró, porque hoy su empresa es, sin duda, si no la mejor, una de las más cotizadas en su rubro, la que empezó con tres profesores, y hoy ya tienen treinta y cinco, los mejores de cada una de las disciplinas, que pudiesen requerir las empresas para sus trabajadores: cuentan con área deportiva con yoga y distintos bailes. Estética y salud con manicura, masajes anti estrés, planes nutricionales para que las personas de la empresa aprendan a llevar una vida más sana, maquillaje y planes especiales y únicos para las mujeres.

Por otro lado, realizan coaching a través de oratoria, trabajo en equipo, taller de resolución de conflictos, de comunicación efectiva, liderazgo, técnicas de venta, femineidad y sexualidad. Por último, ofrecen educación, a través de la enseñanza de la creatividad y expresión corporal en el aula, cursos enfocados a docentes de colegios y universidades.

“La idea es que todo lo que el cliente quiera nosotras se lo llevamos a la oficina, y la diferencia con la competencia es que contamos con los mejores profesionales. Por ejemplo, nuestra profesora de baile entretenido y zumba es “la porotito verde”, nuestro psicólogo es Rodrigo Jarpa y los de folklore son parte del BAFOCHI”.

Así, hoy Teabreak atiende a más de veinticuatro destacadas empresas, todas con varias sucursales. Además, María Eugenia es parte de “Mujeres Empresarias”, quienes el año pasado le otorgaron el “Premio de Joven Emprendedora”.


¿Hay muchas empresas reticentes a contratar este tipo de servicios?
Las empresas extranjeras no. Pero una vez me dijeron: “no gracias, nosotros no estamos invirtiendo en cosas innecesarias”…

¿Empresas en las que nunca pensaste que podían requerir tus servicios?
Una notaría. Fue divertido porque nos pidieron yoga, y yo le dije que le recomendaba salsa, porque la gente en esas oficinas está muy seria, la idea es que se suelten y disfruten. Así que hicimos el curso, se cerró la notaría y apareció un cubano y ¡vamos bailando! De a poco, los trabajadores empezaron a llegar con buzos nuevos, arreglados, y a través de esto surgió una conciencia de la calidad de vida; ya nadie almorzaba comida chatarra, llegaban con su pan pita con lechuga y quesillo…

¿Consejos para quienes están sentados todos el día?
La postura es súper importante. Lo peor para las mujeres es sentarse con las piernas cruzadas, por la circulación, la celulitis y las várices. La rodilla y los pies en ángulo recto, la espalda siempre pegada al respaldo del asiento (ojalá contar con una buena silla), estar derecha, usar los mouse pack que vienen con un diseño especial para apoyar la muñeca, así se evitan los problemas como el síndrome del túnel carpiano y la tendinitis. Tampoco es recomendable trabajar con notebook, porque la cabeza no está recta, entonces se tensiona toda el área del cuello.

¿Qué tiene de ti tu empresa?
La manera de vivir, voy a la oficina en bicicleta, me preocupo de mantener mi peso con una dieta equilibrada, de hacer deporte al aire libre, no me gustan los gimnasios, troto mucho. No puedo tener una empresa que entrega conocimientos de vida sana y atender a un cliente con la cara desgastada (no me maquillo), o pasada a cigarrillo, u obesa, porque así nadie creería en mi proyecto. Finamente, uno es el reflejo de lo que hace y piensa.



TESTIMONIO

Para saber lo que las empresas que han contratado los servicios de Tiebreak opinan sobre este, he aquí el testimonio de Ximena Aros, subgerente de Proyectos Especiales y Cultura, de la División Corporativa de Recursos Humanos del grupo Santander.

¿Por qué decidieron tomar la opción de practicar gimnasia laboral en sus sucursales?
Primero, porque el banco tiene una preocupación especial por las personas y, segundo, porque está demostrado que la actividad física mejora la calidad de vida; uno anda con más ánimo y más contento por la vida, no solo en el trabajo sino que también cuando llega a casa. Además, es una excelente alternativa para realizar en la propia sucursal, ya que por tiempo no siempre las personas pueden desplazarse a otro lugar.

¿Cómo han recibido los ejecutivos el desarrollo de la actividad?
De manera muy positiva, porque es un “recreo” dentro de un día muy agitado; los desconecta y los saca de la rutina, los revitaliza para seguir con las actividades propias del día a día y valoran que la empresa se preocupe por ellos.

¿Se siente alguna diferencia en sus potencialidades en el trabajo?
Más que en las potencialidades, es en la actitud positiva frente al trabajo, ya que después de la gimnasia laboral hay una revitalización física y mental que hace que la gente esté más alerta y dispuesta frente al trabajo y a los problemas que puedan presentarse.

¿Se ven más felices y relajados?
Absolutamente, ya que al ser una actividad de grupo, genera una dinámica distinta dentro del equipo de trabajo, que los hace unirse como tal. Se respira un ambiente distinto. DATO Para quienes digan que leyeron esta entrevista en revista Tell, María Eugenia regalará una sesión de Teabreak en su empresa.


“Tanto en China como en Japón, antes de comenzar la jornada laboral, los trabajadores hacen Tai Chi, “meditación en movimiento”, yoga y otro tipos de artes marciales, y en Europa, desde el año ochenta, la concepción de break está inserta en las empresas. La idea es hacer un quiebre en la rutina, y si este concepto funciona en Japón, China y Europa, pensamos: ¿por qué no va a funcionar en Chile?”.

 

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