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EDICIÓN | Agosto 2012

Lo que no conocemos de O’Higgins

Por Carmen del Río Pereira, directora Museo Regional de Rancagua.
Lo que no conocemos de O’Higgins

En el mes en que se conmemora el nacimiento de don Bernardo O’Higgins Riquelme, queremos compartir algunos aspectos poco conocidos de la vida del prócer y de los cuales el Museo Regional de Rancagua tiene, entre sus colecciones, algunos objetos que lo avalan.
 

Su enseñanza comenzó en el Colegio de Naturales de Chillán, que estaba bajo la administración de los padres franciscanos y al que asistían, obligatoriamente, los hijos de los caciques de esa zona, ya que de no hacerlo, debían formar parte de una encomienda entregada a los españoles y trabajar para ellos.

La familia de O’Higgins, como una forma de mantener protegido el hecho que era hijo natural de una mujer joven hacendada y de una autoridad española, lo que era muy mal visto, lo envían a este internado. Junto a los hijos de los lonkos mapuches, con quienes compartió la educación, aprendió el mapudungun o lengua mapuche y los juegos y costumbres de este pueblo. Se piensa que el sentido de la guerra, sagrada para ellos, ya que preferían morir luchando que someterse como prisioneros, y que la muerte era un honor, si era luchando por su pueblo, fue tomada por O’Higgins y plasmada por este en la Batalla de El Roble cuando dice: “No hai mas remedio, amigos, sino morir con honor ántes que ser prisioneros con infamia” (sic) “¡O vivir con honor o morir con gloria! ¡El que sea valiente que me siga!”

Otro hecho curioso que tiene relación con la ciudad de Rancagua es que, según algunos cronistas, Bernardo O’Higgins alojó varias veces en la Casa del Pilar de Esquina, en compañía del General San Martín, cuando lo acompañaba a las Termas de Cauquenes para aliviarse del reumatismo que lo aquejaba y que solo las aguas termales de ese lugar lo sanaban.

La música era un tema que le gustaba mucho, tocaba bien el piano y, según algunos autores, habría vendido el suyo en la época de la Independencia para poder financiar armas para los patriotas. Además de la música, se conocen algunas obras pintadas por él, como su autorretrato que está en el Museo del Carmen de Maipú y un retrato que bien podría ser una caricatura de don Manuel Bulnes, en poder de un particular, entre otras. Esta veta artística pudo heredarla en parte de su padre, don Ambrosio O’Higgins, quien llegó a ocupar el cargo de Gobernador de Chile y luego de Virrey del Perú, pero que fue un buen dibujante que trabajó como tal con el ingeniero irlandés John Garland en Chile, en 1761.

Entre las colecciones del Museo Regional de Rancagua, destaca un escapulario de la Virgen del Carmen que habría pertenecido a don Bernardo, y que tiene concordancia con su devoción por esta, la que lo llevó a proclamarla “Patrona y Generala de las Armas de Chile”.

 

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