El 11 de septiembre de 1543, don Pedro de Valdivia marchó hacia Rancagua, desde la naciente ciudad de Santiago, al mando de sesenta españoles y dos mil yanaconas, con el propósito de sofocar el levantamiento generalizado de los indígenas contra los colonizadores.
Según consta en la Crónica de Jerónimo de Vivar, su objetivo era destruir la fortaleza incaica o Pucará, la más austral del Imperio, donde catorce mil promaucaes, al mando de Cachapoal —de donde el río toma su nombre— se habían hecho fuerte para enfrentar a los españoles. Muy poco se sabe de esa batalla, salvo por el estudio arqueológico realizado por Hans Niemayer, para la Universidad de Chile en 1982, y que confirma el hecho de armas. Esa noche de septiembre, aprovechando la ausencia de Valdivia, Michimalongo incendió Santiago.
Estos fragmentos de la historia, me inspiraron para pintar un mural que realicé al interior del Museo Regional de Rancagua, una gesta iniciática de la nación, la epopeya del enfrentamiento entre dos culturas: la europea y la americana.
Tal vez sea interesante considerar, desde el punto de vista de la historia del arte, que Pedro de Valdivia fue contemporáneo con Miguel Ángel y Tiziano, artistas geniales de fines del Renacimiento. El joven Valdivia había participado, antes de pasar a América, en el dominio de Italia junto a los famosos “Tercios de España” y, en consecuencia, en il sacco de Roma, el tristemente célebre saqueo de Roma, ocurrido en 1527, por parte de las tropas españolas al mando de Carlos V.
En esa misma época, Miguel Ángel estaba a cargo de las defensas de Florencia y, probablemente se divisaron con don Pedro entre el humo de la pólvora y los coloridos estandartes. Por esta razón, representé a Valdivia con un yelmo al estilo de Tiziano. Un trofeo bien ganado por el conquistador, que vino a Chile a fundar ciudades a la manera de los renacentistas italianos. Su presencia en Rancagua aún se manifiesta en el cuadrante de sus calles, como también se lo recuerda, con mágica gloria, en el cerro Pucará de la Compañía en Graneros.