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EDICIÓN | Junio 2011

Fortaleza de mujer

Isabel Margarita Garcés Ureta, gobernadora de Curicó
Fortaleza de mujer

Dejando atrás trece años de trayectoria como rectora en los institutos de la Corporación Santo Tomás en Curicó y San Bernardo, esta mujer, firme y decidida, decidió aceptar el llamado del presidente Piñera y unirse a sus filas con el firme propósito de lograr sacar adelante el proyecto de la Alianza y poder ayudar, desde el servicio público, con lo que mas tiene: las ganas de hacer las cosas bien.

Por María José Garay A. / fotografía Margarita Landeta R.

Isabel Margarita Garcés, cincuenta y seis años, viuda, mamá de Isabel (30),  Paulina (28) y Blanquita (24) suele contar que creció siendo la mayor de cinco hermanos, que le seguían dos hombres y que eso, de alguna forma, la obligó a dar el ejemplo desde chica y a formar una personalidad en la que no se podía dar el lujo de mostrar debilidad, pedir ayuda o manifestar dolor. "Para el resto, yo siempre estaba bien parada, nunca necesitaba nada y por eso nadie me preguntaba cómo estaba; eso sigue siendo igual hasta el día de hoy, bloqueo las cosas que me causan sufrimiento".

Así cuenta que han sido las circunstancias de la vida las que la han hecho ser como es: "siempre he pensado que no tengo la opción de caerme, de doblar las rodillas. Enviudé el año noventa y siete, con tres niñitas que alimentar y educar, llena de deudas, con muchos problemas y con el único pensamiento de que tenía que salir adelante a como diera lugar. Mis hijas siempre han sido mi prioridad, me he preocupado de que sientan que yo estoy para ellas y con ellas. Por años tuve rabia, pero como soy bien católica y creo mucho en los designios de Dios, siempre  me dije que si me había tocado pasar por tantas, era porque tenía la capacidad de resistirlas".

Nació en Sagrada Familia y fue al colegio en Curicó, hasta que su papá, diputado por la región durante la década del sesenta, decidió que debían emigrar a Santiago para que los niños aprendieran inglés. Fue así como, de un día para otro, aterrizó en las Monjas Inglesas, en donde cursó parte de la enseñanza básica y toda la media. Como la gran mayoría de las mujeres de esos años (1973), entró a la universidad a estudiar pedagogía, aventura que a poco andar se vio truncada cuando su papá, preocupado por las tomas y protestas que había en ese entonces, decidió que Isabel no podía exponerse a esas situaciones y la instó a retirarse.

VOCACIÓN SOCIAL

Tiempo después se casó, nacieron sus hijas y volvió a Curicó en diciembre del  año ochenta y cuatro, instalándose junto a su familia en Teno, lugar ubicado a  catorce kilómetros al norte de la ciudad. Fue en ese sector en donde comenzó a participar de las actividades de la comuna, acompañando a su marido que, en ese entonces, era el alcalde. "Me di cuenta de que tenía una gran vocación social, me gustaba compartir con la gente y, sobre todo, ayudarlos a solucionar sus problemas. De a poco me fui interiorizando de los temas que preocupaban a la comunidad y cada vez me involucraba más y más. De hecho, fui concejala por Curicó desde el año noventa y dos al noventa y seis; después en Teno, del noventa y seis al año dos mil.

Tras su repentina viudez, el escenario en la vida de Isabel Margarita cambió rotundamente y fue entonces cuando, y sin saber nada de educación, partió a una entrevista para postular al cargo de rectora del Instituto Santo Tomás de Curicó, con el firme propósito de hacerles ver a sus futuros empleadores que tenían delante a su mejor opción: necesitaba el trabajo, no tenía un marido que la llamara para preguntarle a qué hora iba a llegar a la casa y, además, era un gran desafío laboral que ella estaba dispuesta a aceptar. Grande fue su sorpresa cuando quedó seleccionada y empezó, poco a poco, a capacitarse y a entender en lo que se estaba metiendo. "Fueron años intensos de mucho aprendizaje y trabajo", recuerda. Sin embargo, tiempo después se le presentó la oportunidad de abrir un instituto en San Bernardo, ante lo cual Isabel no dudó un minuto en aceptar el desafío. "Además significaba la posibilidad de estar más cerca de mis hijas, que ya estaban estudiando en Santiago", recuerda.

¿Cómo y cuándo supiste que eras la nueva gobernadora?
El llamado del gobierno lo recibí después de la primera vuelta presidencial, cuando el actual senador por la séptima región y presidente de la UDI, partido en el que  milito, Juan Antonio Coloma, me preguntó si estaría dispuesta a trabajar en algún cargo público. Meses después, me informaron que estaba dentro de una terna para el cargo de gobernadora de Curicó. Asunto que finalmente se concretó tras un llamado del intendente de la región del Maule, Rodrigo Galilea, quien me felicitó y me dijo que estaba muy contento de trabajar conmigo. Tras trece años en la Corporación Santo Tomás, decidí renunciar y me puse a disposición de las nuevas autoridades con una tremenda responsabilidad, pero con la ilusión y la energía de siempre.

¿Cuál es la tarea de la gobernadora de la provincia de Curicó?
El primer rol del gobernador es el de representar al presidente de la república. También hay que cumplir con todos los objetivos del presidente para los programas de país y para los de provincia. Uno pasa a ser la responsable de la seguridad de las comunas que la conforman -Curicó, Teno, Romeral, Molina, Sagrada Familia, Rauco, Hualañé, Licantén y Vichuquén-. Hay que ver todos los temas, los conflictos que se generan, ya sean particulares o privados. Para mí, el asunto fundamental es estar solucionando problemas, fiscalizando que las cosas se hagan. Además la gobernadora coordina los diferentes servicios (Fosis, INDAP, entre otros). Por otro lado, mucha gente pasa por aquí buscando soluciones y hay que saber darlas. El presidente Piñera nos ha dado muchas facultades, nos ha empoderado bastante y eso es un tremendo compromiso.

 

¿Cuáles han sido los grandes desafíos de este primer año?
El primero fue formar un equipo de trabajo que estuviera dispuesto a dar lo mejor de sí, con la camiseta y las botas bien puestas. No sabíamos cómo hacer gobierno, estaba todo el tema del terremoto. Había mucha gente que estaba apernada en sus puestos y apenas llegamos se dedicaron a hacernos zancadillas. Otros, de frentón, no quisieron participar en esta administración y se fueron. Nosotros, prudentemente, fuimos observando a las personas que estaban trabajando con anterioridad y viendo como hacían su pega, con la idea de que siguieran, sin ánimo de cortar cabezas porque sí.

¿Y por qué entonces decidió darles una oportunidad?
La gente valora el que uno sea decente y no vamos a ponerle el pie encima a nadie. Si la persona es leal y hace bien su tarea, yo feliz que integre mi equipo y sea un aporte. La verdad, este ha sido un buen año en cuanto a nuestra gestión. Me siento muy apoyada por el jefe de gabinete, Nelson Trejo, y por Mauricio Poblete, encargado de las comunicaciones de la gobernación. Poco a poco hemos ido logrando coordinar y fiscalizar las tareas que se nos han encomendado.

 

¿Cómo va Curicó con el plan de reconstrucción?
Un sesenta por ciento de los subsidios ya se han entregado a la gente. Desgraciadamente se ha trabajado muy en silencio, sin mucha cobertura mediática. En Curicó se están comprando terrenos para poder avanzar y dar soluciones, eso ha hecho que toda la gestión sea más lenta. Hay que cumplir una serie de procedimientos heredados de las administraciones anteriores, mecanismos que muchas veces resultan engorrosos, y eso que este gobierno ha apurado en extremo los procesos. Por ejemplo, todos estos proyectos pasan por el SERVIU, que ha hecho una certificación de todas las constructoras para mayor seguridad de los usuarios con el fin de garantizar un buen servicio. En ninguna parte del mundo se logra reconstruir en dos años. En la costa ha habido que hacer un estudio para determinar las zonas en que se puede construir; eso hace que todo demore, pero que no quepa duda que nadie va a descansar hasta que no quede ninguna familia sin su casa.

 

¿Cuál es su gran proyecto para este año?
Mi fin es que este sea el último invierno con gente viviendo en mediaguas. Yo gestiono para que eso pase, pero no puedo ejecutar. Por lo que estoy constantemente coordinando, llamando y moviendo todos los hilos que están a mi alcance para que las cosas se hagan lo más rápido posible. La gente ha visto que en lo que nos hemos comprometido hemos dado solución; ya nos tomaron el pulso y saben que si nos piden algo y no podemos, no se puede nomás.

¿Qué es lo más difícil de lograr con tantas y tan diversas responsabilidades?
Todas las semanas debo informar a Santiago de lo que estamos haciendo y debo lograr que los resultados de nuestra gestión se materialicen. Además, junto a mi equipo, debo ser capaz de anticiparme a los conflictos que se puedan generar en la provincia. Tenemos que contar con redes de apoyo confiables y responsables, gente que conoce nuestro trabajo de años y que nos ayuda e informa respecto de diversas situaciones que se van generando y pueden ser foco de futuros conflictos.

 

 

¿De dónde sale tanta fortaleza, y esas ganas de trabajar por los demás?
Es tal la pasión de trabajar para ayudar a los demás, que se me pasa la vida en eso. Además, lo vi toda la vida en la labor de mi papá como diputado. Hoy estoy feliz de que me hayan dado esta oportunidad. Este trabajo me llena el alma, me apasiona.

 

"Es tal la pasión de trabajar para ayudar a los demás, que se me pasa la vida en eso. Además, lo vi toda la vida en la labor de mi papá como diputado. Hoy estoy feliz de que me hayan dado esta oportunidad. Este trabajo me llena el alma, me apasiona".

 

 

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