Un crudo pero delicado relato para des-cubrir la realidad de cientos de mujeres del mundo. Una entrada directa a la vida de aquellas a quienes llama “rebeldes”, mujeres que han dedicado su vida a desafiar sus propias tradiciones culturales de opresión y abuso.
Kim Longinotto ha entregado treinta y seis años a retratar, a través de sus documentales, la vida e historias de coraje de cientos de heroínas anónimas que se resisten al statu-quo y apuestan al cambio. Divorcio en Irán, matrimonio en Japón, mutilación genital femenina en Keyna, derechos de la mujer en Camerún son algunos de los controversiales temas que con valentía, kim ha mostrado y muestra hoy a través de su cámara.
“Creo que muchas de las mujeres que he conocido son mujeres que no
necesariamente tienen que perdonar, pero tienen que olvidar, dejar atrás y empezar
de nuevo. Creo que es ahí cuando empiezas a vivir”... comparte Kim.
Debo confesar que sus palabras hicieron eco en mi mente por varios días... me hicieron pensar en lo difícil que resulta dejar atrás para comenzar de nuevo. Creo que la dificultad viene por poseer una cualidad de género que en ocasiones se transforma en una debilidad: nuestra capacidad de retener.
Retenemos recuerdos. Retenemos penas. Retenemos relaciones. Nos apegamos a
expectativas no cumplidas y nos anclamos en el pasado, muchas veces en el dolor del
pasado, lo que nos impide empezar de nuevo y avanzar.
Es cierto. No podemos mentirnos y pretender que no ha ocurrido. Pero si podemos mirar con honestidad el pasado para escoger qué retener, qué preservar y qué abrazar.
Podemos retener las lecciones del pasado para reforzar nuestro presente. Podemos
construir sobre el dolor y permitir que nos transforme, pero no anidar presencia en él.
Dejemos partir el pasado, liberémonos de aquello que nos mantiene atadas a él y
detenidas. Decidamos hoy retener lo aprendido y abrazar nuestro presente y sus regalos, para comenzar a vivir.
Una delicada invitación de Kim Longinotto, sólo para mujeres rebeldes.