Desde 1896, esta empresa ha creído en la Región de Valparaíso, manteniendo acá su casa matriz y sembrando la historia con marcas tan emblemáticas como Deyco y Virginia.
Por Maureen Berger H. / Fotografías Vernon Villanueva B.
Nadie olvida a Enrique Maluenda haciendo “propaganda” a conservas Deyco y Betún Virginia en El Festival de la Una de TVN, recuerdos que nos ponen nostálgicos por un espacio que ya no está en pantalla, no así las marcas mencionadas, que pertenecen a la familia Demaria y, desde sus inicios, forman parte de una de las más importantes empresas nacionales.
Nos adentramos en el ayer, en el hoy y en el futuro de esta empresa a través del testimonio de algunos integrantes de la familia, presentes en el quehacer diario de esta industria histórica, Reinaldo Demaria, director, Franco Demaria, gerente general, y Stefano Demaria, gerente comercial. Destaca el hecho que, desde el 1º de septiembre de este año, nacerá la fusión entre Demaria S.A y Compañía Manufacturera de Aconcagua, que dará vida a Empresas Demaria.
DESDE ITALIA
Como muchos inmigrantes italianos que llegaron a Chile, la familia Demaria arribó al puerto de Valparaíso proveniente de Torino y se abrió camino a través del mundo del comercio. En 1896, Ángel Demaria Liza, dio el primer paso con la apertura de un almacén de abarrotes dedicado al comercio directo y a la distribución, ubicado en calle Santa Elena de Valparaíso. Don Ángel se casó con Virginia Antillo, joven italiana que también llegó junto a su familia al país. Del matrimonio nacieron nueve hijos, dos mujeres y siete hombres.
En 1912 se asoció con Juan Rocca, que estaba casado con la señora Unghiatti y nació la distribuidora, en calle Rawson, pasando a llamarse Demaria Rocca y Cia. Al retirarse Juan Rocca, ingresó al negocio Juan Unghiatti, aunando más los lazos familiares. La firma pasó a llamarse Demaria, Unghiatti y Cia., y se dedicó, con mucho éxito, a la compraventa, importación y distribución de abarrotes en general.
Además, en 1935, los hijos de don Ángel Demaria Liza —Ángel, Reinaldo, Giocondo y Juan— y su socio Juan Unghiatti, decidieron fundar la Compañía Manufacturera de Aconcagua, la que se constituyó como sociedad anónima, iniciándose en la producción, distribución y venta de productos tan diversos como alpargatas, velas, clavos, virutilla de pisos, cera y betún Virginia, siendo su principal negocio el azucarero, desde donde nació la tradicional chancaca Deliciosa.
La empresa y la familia continuaron creciendo, por ende, en 1947, decidieron incursionar en la industria alimenticia y nació Demaria y Cia. S.A que luego pasó a llamarse Conservas Deyco S.A. Entre los productos insignes figuran la línea de duraznos, arvejitas, espárragos, tomates naturales, peras, damascos y muchas otras frutas y legumbres. “Llegamos a ser once integrantes de la familia trabajando para la empresa, pero, por diversas razones, en un momento quedamos solo tres y, desgraciadamente, uno de ellos, mi primo Fernando, falleció. En 1988 vendimos Conservas Deyco S.A a la Compañía Chilena de Tabacos”, explicó Reinaldo Demaria, quien lleva cincuenta años en la firma, su hijo Stefano y su sobrino Franco, pertenecen a la cuarta generación de la familia que se suma al negocio.
¿Cómo vio usted el panorama entonces?
Reinaldo: Los últimos años llegamos a producir veinticuatro millones de kilos de tomates en la conservera que estaba en Renca, Santiago. Me tocó ir a Italia, pensando que íbamos a aumentar al doble la producción de concentrado, pero en el intertanto se presentó una oferta muy interesante de comprarnos Deyco S.A. y decidimos venderla.
Pero más adelante recuperaron la marca…
Reinaldo: Después de unos años, en 2005, compramos nuevamente la marca Deyco y la estamos trabajando a través de Demaria S.A. Nuestros proveedores están en Chile y el extranjero. En conservas hay piñas, duraznos, coctel de frutas, palmitos, champiñones, choclitos, espárragos, pimiento morrón, atún, jurel, sardinas, choritos, etc. También algunos más exóticos como lychee, leche y crema de coco, rambután y mangos.
¿Alguna vez fueron productores agrícolas?
Reinaldo: Sí, por siete años intentamos autoabastecernos de duraznos con plantación propia en Renca, pero nos dimos cuenta de que éramos más efectivos produciendo conservas y teniendo buenos productores agrícolas. Con ellos se firmaban contratos anuales, para abastecernos de todas nuestras necesidades para la conserva.
¿Qué otros productos tienen como Deyco?
Stefano: Té, especias en general y salsa de soya.
Hace poco incorporaron una línea gourmet…
Stefano: Así es, son cremas y pastas, de alcachofa, berenjena, piquillo, pesto genovese y otros, que han tenido muy buena aceptación en el mercado.
Con la bebida relajante Quiet! rompieron esquemas…
Stefano: Sí, estamos introduciendo la primera relax drink llamada Quiet!, que este año fue premiada como producto innovador en la Feria SIAL de París. A diferencia del resto de las bebidas energéticas, esta permite relajarse. Hoy estamos conversando con algunos mercados extranjeros que estarían interesados en tomar la representación.
VIRGINIA
¿Por qué le pusieron Virginia a la cera y el betún?
Reinaldo: En 1935 nació nuestra famosa marca de ceras para pisos y betunes para calzado Virginia, que debe su nombre a la abuela paterna, doña Virginia Antillo.
¿Qué otros productos destacan?
Franco: Por nombrar algunos, con la marca Virginia, en cuidado del calzado hay betunes y renovadores; limpiadores de superficies, lustramuebles y limpiavidrios, lavalozas y concentrados; desodorantes para inodoros. En tratamientos para pisos, cera y abrillantadores Brillina; desinfectantes líquidos y en aerosol Igenix; aromatizantes, limpiadores y suavizantes de ropa Arom. En cuidado del auto, toda la línea Team y en insecticidas, la marca Killer.
¿Están exportando?
Franco: Desde 1997, exportamos a diversos países de América, pero es un hecho que el mercado está difícil. El tipo de cambio tan variable hace que hoy un ochenta y cinco por ciento de nuestra producción se venda en Chile y sólo el quince por ciento en el extranjero (Perú, Bolivia, Colombia, Ecuador, Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, Estados Unidos, Uruguay, Paraguay y Centroamérica).
¿Por qué la fusión?
Franco: Empresas Demaria seguirá creciendo, pues la idea es aprovechar toda la sinergia que tenemos entre ambas empresas, ya que contamos con los mismos clientes, lugares de despacho, sistemas de bodega, marketing, ventas, informática y contabilidad y otros temas en común, que se optimizan al fusionarnos. A partir del 1º de septiembre en Empresas Demaria S.A. vamos a tener todo lo que es conservas Deyco, especias y toda la línea Virginia, dando trabajo a casi cuatrocientas personas.
¿A qué se debe que la empresa nunca se haya ido a Santiago?
Reinaldo: Yo he luchado mucho por quedarnos en nuestra región de Valparaíso, primero porque nuestros ancestros escogieron el puerto a su llegada de Italia. Creo que hay que proteger la zona donde todos vivimos, potenciar su lado industrial, pues no podemos basarnos solo en el turismo. Por eso, nuestra casa matriz, fábrica y bodegas están en el Barrio Industrial El Salto en Viña del Mar, en Placilla y en el plan de Valparaíso. También tenemos bodegas y un centro de distribución en Quilicura, Santiago. Tanto creo en esto que, junto a otros empresarios, estamos iniciando una asociación, que es la Corporación de Adelanto por el Barrio Industrial de El Salto, que entre otros proyectos está apoyando la instalación de una Compañía de Bomberos en el sector.
¿Hay nuevas generaciones con posibilidad de integrarse a la empresa?
Reinaldo: No todavía, porque están muy chicos. De la quinta generación, el mayor tiene dieciocho años solamente. Pero las puertas están abiertas, pues nos interesa continuar el camino trazado como empresa familiar.
¿Qué ventajas tiene ser una empresa familiar?
Reinaldo: El hecho que cada uno se dedique a hacer lo que sabe, para lo que es mejor, nos ha permitido crecer. El respeto y la confianza surgidos de ser una empresa familiar, son, sin duda, claves en nuestro éxito.
“Empresas Demaria seguirá creciendo, pues la idea es aprovechar toda la sinergia que tenemos entre ambas empresas, ya que contamos con los mismos clientes, marketing, ventas, informática y otros temas en común, que se optimizan al fusionarnos”.