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EDICIÓN | Febrero 2011

Naturalmente encantadora

Carola Correa, chef
Naturalmente encantadora

Su facha y simpatía le permitieron entrar con gracia en el mundo de las comunicaciones. Ya en su natal Puerto Varas, hacía notas completamente a pulso para un programa que su papá, el reconocido chef Raúl Correa, tenía en un canal de cable. Con su sonrisa encantadora probó suerte en Santiago y, tras una década instalada en la cocina de los matinales, Carola se reinventó y decidió darse un respiro.

Por Macarena Ríos R

Si Carola Correa fuera un color sería morado. Intenso y colorido. Si fuera una comida sería una ensalada de frutas, con toques frescos y naturales. Como sus fotos, como su vida, como su modo de ser. A pesar de sus días agitados y llenos de trabajo, está radiante. Cansada, pero radiante. Sentada en una oficina de maderas nobles que está a un costado del restaurant familiar, Raúl Correa y Familia, que abrieron hace nueve años en Avenida Las Condes, y que tiene una sucursal en el Parque Arauco, pide un café y prende un cigarro. Sobre su cabeza rubia y llena de ideas, cuelga un cuadro en tonos pasteles que la retrata de cuerpo entero junto a su padre, Raúl Correa.

Siempre has dicho que tienes la mejor relación del mundo con tu padre, ¿cómo te llevas con tu mamá?
(Sus ojos se achinan de la pura risa). Me llevo el descueve, somos súper amigas, lo que pasa es que con mi papá somos más compinches, compartimos más lo mismo, los dos estamos metidos en el restaurant, hemos hecho radio, trabajado en televisión, somos más comerciales, más cómplices.

Fue Raúl quien la alentó a entrar en el esquivo mundo televisivo, seguro de que con sus ganas y empuje obtendría un espacio. El mismo empeño que puso cuando se quiso casar con su primo y la familia puso el grito en el cielo. Carola luchó contra viento y marea hasta que se salió con la suya y hoy son un feliz matrimonio, papás de Francisco (12 y Agustina (10).

Actualmente y con varios programas en el cuerpo, —desde su participación en los matinales de TVN y Canal 13, pasando por Mega (“Buenos Días Mucho Gusto”) y Telecanal (“Cocinados”)— se ha vuelto una experta en comida saludable, es editora de la revista Carola Correa que se reparte en forma gratuita con el diario La Hora, (“me encanta que sea gratis, que la gente la pueda tener por nada, es la mejor manera de llegar a todo el mundo”), realiza talleres y coaching de cocina, tiene un programa en la radio El Conquistador y otro en el Delis Fashion TV para Latinoamérica y acaba de relanzar su página web. Y por si todo aquello fuera poco, es chef de Raúl Correa y Familia. “Si tú te fijas la cocina es algo que no pasa de moda, es algo que la gente necesita a diario”.


LA REINA DEL MATINAL

Carola dice que está muy contenta con lo que fue el 2010 para ella, que está mucho más grande, que tiene las cosas más claras, que ya nada la saca de sus casillas. “Además el año pasado formé equipo. Aunque se haya acabado el matinal, el hecho de encontrar un equipo humano, cohesionado, no es fácil”.

Y aunque comenta que no es de muchos chascarros, porque siempre se preocupa de que todo salga perfecto, diez años fueron más que suficientes para acumular algunas anécdotas, como la vez que le dio un ataque de risa tan grande que no pudo ser capaz de seguir cocinando, o cuando le ofreció probar la comida a un invitado y se quemó la boca en vivo. “¡Qué horror!, él pensaba que la comida que yo hacía en los matinales era de mentira. También me acuerdo de que alguien una vez se comió el mazapán que llevé para cocinar y tuve que improvisar uno con harina, agua y algo más. Llegó una invitada, sacó un pedazo (en vivo) y ¡se lo comió! Salió corriendo del estudio, ¡fue atroz!” (ríe con ganas).


¿Cómo resumirías tu paso por el matinal del 13?
Fue una etapa de aprendizaje increíble. Crecí mucho, me hice amigos, formé equipo. Estuve animando cuatro meses el matinal y ahí te das cuenta que el conducir un programa no es sólo ser simpática y buena onda, sino estar ultra informada, dar opiniones con cierto peso y hacerte cargo de lo que dices.

De todos los personajes con los que has cocinado en televisión, ¿con quién de quedas?
Con Pablo Zúñiga, para no parar de reírme. Con Sebastián Piñera, para que me cuente "qué punto" le dará a su gobierno. Con Benjamín Vicuña, para mirarlo y con Don Francisco, para conversar de la vida...

¿Sentiste un cierto espaldarazo cuando el equipo de producción te ofreció la conducción del matinal? ¿Lo viste como una oportunidad?
Creo que me eligieron a mí, porque en general me identifico mucho con ese formato, piensa que ahora en marzo voy a cumplir diez años en matinales sin parar. ¡Diez años! Además que tú entras desde la cocina, y a quien no le gusta una comida rica o probar recetas nuevas. Se te hace entretenido, dinámico. Me siento como una chica matinal.

¿Y volverías otra vez a los matinales?
Fíjate que todo pasa por algo. Ahora si estuviera en un matinal, no podría hacer todas las cosas entretenidas que estoy haciendo.

¿Cuál es tu plato ideal?
Tengo muchos platos favoritos, pero yo creo que la onda que le pones a un lugar y la persona que está a tu lado hace toda la diferencia.

El mejor sabor…
El del pan amasado recién salido del horno, con mantequilla. Ojalá en horno de barro.

¿Has pensado en sacar un libro de recetas?
Siempre me dicen lo mismo, pero estoy en tantas cosas… A lo mejor podría hacer un compilado con todas las revistas chicas que he sacado.

Has viajado harto, ¿qué país tiene la mejor gastronomía? 
Respeto mucho la comida peruana, ya que mantiene sus preparaciones, independientemente del lugar físico en que uno esté. Un ají de gallina es delicioso en una “picá” o en un restorán pituco. Eso nos falta en Chile: estandarizar recetas y poder mostrar nuestra gastronomía a lo largo del país y que las recetas sean las mismas, no que cambien al cocinero y cambie la mano.  La comida italiana me gusta mucho, sobre todo el risotto. Y con mi papá cuando estuvimos en Génova no pudimos dar con un buen risotto y terminamos comiendo tres dias en el mismo restorán un queso gorgonzola de maravillas. Un buen producto a veces es mejor que un buen plato. Depende del lugar dónde uno esté.
 

COMIDA SANA

Hace cuatro años, Carola empezó a hacer clases en el Centro de Extensión de la Clínica Las Condes. Eso sí, de la mano de la cardióloga Sonia Kunstmann, y la nutricionista Patricia Padrón, quienes hasta el día de hoy aprueban sus ricas recetas, sin grasas ni frituras. “Te mueres todo lo que aprendí acerca de la comida saludable. Cuando dices ‘comida sana’, la gente se imagina un tomate, una lechuga y un pollo cocido sin sal y eso no es así. Se puede comer sano y delicioso al mismo tiempo. Esa es mi pega: romper con el mito de que lo sano es fome”.

¿Cuál es la base de la cocina saludable?
Lo principal es dejar fuera todas las grasas animales: no usar mantequilla, evitar el consumo de queso, cremas y frituras. Hay que hacer cambios como, por ejemplo, si una receta te pide un cuarto de pan de mantequilla, tú puedes ponerle sólo media tacita de aceite, idealmente de oliva. Lo entretenido de todo esto es que mis recetas caseras las he podido transformar en recetas saludables. Por ejemplo, la mayonesa se hace más liviana si le agregas yogur natural, es mejor si cocinas el arroz con sólo dos cucharadas de aceite y la salsa blanca si la haces con leche descremada y en vez de usar mantequilla la reemplazas por aceite vegetal, le estás bajando cerca de un setenta por ciento de materia grasa.

Generalmente lo casero está asociado con lo económico, ¿es más caro comer sano?
Eso es lo que piensa la mayoría de las personas, pero no es así. Tienes que partir por hacer pequeños cambios como el cocinar con poco aceite, cambiar la mantequilla por aceite vegetal, reemplazar el azúcar por miel, sacarle el cuero al pollo, o usar carne vegetal para el pino de los guisos o salsas. Queda rico igual y súper sano. 

Los medios dijeron que tu última herejía culinaria habían sido las sopaipillas al horno… ¿tienes otra?
(Ríe) Es que imagínate que soy una propulsora de la comida saludable, entonces tenía que encontrar otra manera de hacer sopaipillas sin freírlas. Las hamburguesas, las papas fritas, las frituras… todo se puede hacer al horno. Hay técnicas que ayudan a que las papas queden deliciosas y crujientes horneadas, como poner las papas con un toque de aceite y precalentar el horno a alta temperatura.

El indiscutible ángel de esta joven mujer la ha transformado en una marca registrada tremenda con un indiscutido olfato empresarial. “Mi mejor recompensa es que la gente prepare mis recetas. Hoy en día soy full red social: Facebook, Twitter, mail, página web. ¿La viste? www.carolacorrea.cl  La acabo de relanzar y quedó preciosa, ahí tengo todas mis recetas ya probadas y fotografiadas por mí. Más que una cocina muy pretenciosa yo aporto soluciones con recetas relativamente económicas y saludables para el día a día. La idea es promover el concepto de comida saludable y que la gente entienda que puede cocinar lo mismo, pero sin grasa”.

Si la Carola es pura simpatía, imagínense entonces sus clases de cocina. Dicen que sus talleres son como una terapia, que la gente se relaja, cocina, come rico, y se olvida del mundo por un par de horas. Carola cierra los ojos y se ríe fuerte. “En la segunda clase de cocina que di en mi vida, en mi taller, hace muchos años, puse unos canastillos de papas frutas al horno y estaba en plena clase cuando ¡se empezó a incendiar el horno! Lo mejor de todo es que yo salí arrancando y una clienta tuvo que apagar el incendio”.

Hay muchas formas de hacer cocina. La de Carola es una cocina entretenida, disfrutada, compartida, sencilla. Como esta entrevista.

 

 

“Más que una cocina muy pretenciosa yo aporto soluciones con recetas relativamente económicas y saludables para el día a día. Mi mejor recompensa es que la gente prepare mis recetas”.

 

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