Tell Magazine

Entrevistas » Mundo Empresarial

EDICIÓN | Julio 2012

Caricaturas de azúcar

Florencia Pastelería
Caricaturas de azúcar

Escondida en la calle Membrillar, Rancagua, está la cafetería de la Fló. Una terraza con dos mesas, y por dentro otras tres pequeñas mesitas son suficientes para que este lugar traslade a sus clientes a esos pequeños cafés de París. Mini cupcakes fucsias, naranjos, verdes, calipsos, galletas de maicena, kuchenes, y lo más sorprendente: tortas súper personalizadas. Aquí el mejor dato para celebrar cualquier ocasión con humor, cariño, y dedicación.
 

Por María José Pescador D. Fotografías: Danny Bolívar U.  

Un mundo de exquisiteces se esconde en Rancagua. Se esconde porque no está en un lugar comercial, ni en un boulevard, ni en la Carretera del Cobre, ni en el centro. Allá en calle Membrillar, después del paso nivel, después de la copa de agua, y por la caletera —hay que tener ojos de lince— se puede ver la pequeña esquina de una antigua casa pintada en tonos gris y fucsia, con un cartelito que cuelga: “Fló”.

Por fuera una terraza con plantas, dos mesas y cuatro sillas. Por dentro, otro par de mesitas, una vitrina con exquisiteces dignas de probar, y llevar, y volver, para nuevamente probar y llevar. Y es que aquí todo está hecho artesanalmente, y por su dueña y chef Mariela González (31), quien está todo el día en la cocina que implementó en un espacio en la casa de su madre, la que queda a solo un par de cuadras del local. Aquí, esta amante de la pastelería hornea todo el día sin parar, mientras su pareja, José Bustos (32), atiende el local y se encarga de la administración. La cafetería está en el primer piso de una antigua casa, y la pareja junto a su pequeña hija, Florencia –por eso el nombre de la cafetería- viven en el segundo piso de la misma.
Galletones, brownies, distinto tipos de kuchenes, galletitas y mini cupcakes  personalizados con el color y el dibujo que se quiera,  perfecto para cumpleaños o todo tipo de celebraciones temáticas, son las que prepara Mariela. Con cuidado especial y todo hecho artesanalmente —sin químicos—, Mariela bate los huevos, amasa, pinta una por una las galletas, hace las figuritas para las tortas, todo a la antigua, como lo hacían las abuelas de antaño. No importa demorarse, importa la calidad de la materia prima, la no industrialización de la misma y el cariño que se entrega en cada nuevo pedido.

TORTAS DE LUJO

“Pastelería Florencia nace en el año 2010 como una pequeña factoría de colores, texturas,  aromas y sabores, que hacen que cada uno de nuestros productos sea una experiencia única”. Esta es la explicación de la historia del café según sus dueños y la que sale en la página web: www.pasteleriaflorencia.cl.

Mariela es de Rancagua. De chiquita que le gustaba el tema de la cocina. Entonces estudió técnico en cocina internacional en Inacap de Viña del Mar. Luego y con las ganas de seguir especializándose se matriculó en el mismo instituto para seguir la carrera de administración hotelera. Entre medio hizo un viaje a Italia para cursar una pasantía. De vuelta, hizo su práctica en el hotel Radisson de Santiago. Pronto realizó los cursos para ser sommelier. Y mientras pasaba todo esto, trabajó en los restoranes más prestigiosos de la capital. Además, creó su propia empresa de eventos.

Fue en estos trabajos, encargada del cuarto frío e incluso de garzona que conoció a su media naranja, José, también sommelier. Ambos trabajaban en el mismo restorán y fluyó el amor. Pronto Mariela quedó embarazada y decidieron emprender rumbo a Rancagua e independizarse para armar su propio negocio: la Pastelería la Fló.

El producto principal del lugar, sin duda, son las tortas personalizadas, tan lindas, con tantos detalles únicos que parecen de mentira. Al ojo, uno piensa que las figuras son compradas aparte y se instalan encima. Tampoco se creería que todo sea comestible. Y es que hasta los pistilos de una flor, los hace cuidadosamente y con mucha paciencia Mariela. Para preparar las tortas esta chef estudió todo lo que pudo a través de literatura especializada e internet, además de haber hecho cursos especializados. Aprendió, hizo su primera torta con forma de perro, luego otra de vaca, y así sucesivamente hasta que el negocio, vía facebook, creció y se pudieron independizar.   

¿Por qué implementaron la cocina en la casa de tu madre?
(Mariela) Tengo un tío que vive en Italia hace ocho años y allá tenía su restorán. Y hace un tiempo se vino a Chile, específicamente a Rancagua, con la idea de hacer algo que tuviese que ver con la gastronomía. Él se instaló en casa de mi mamá, y como ella tenía un espacio grande en el patio, fue allí donde mi tío implementó una cocina industrial. Pero a los pocos meses emigró a Santiago, y me dejó la cocina absolutamente implementada. Saqué todos los permisos necesarios del Servicio Nacional de Salud y me puse manos a la obra.

¿Cómo empezó el tema de las caricaturas?
(Mariela)Teníamos un amigo a quien le gustaban las vacas y quería que su torta de cumpleaños tuviera vacas por todos lados. Así que tuve que arreglármelas para aprender a hacer la masa para cubrir la torta, modelar y pintar las famosas vacas. ¡Quedó preciosa!
Pronto empezaron los eventos más grandes, como matrimonios, bautizos, cumpleaños de personas y de empresas, en donde les encargaban toda la producción. Dentro de los eventos destacan las tortas: bizcochos rellenos con Nutella, crema y plátano, otra rellena de amapola, manjar y crema pastelera, de turrón con nuez, de menta con albahaca, de panqueque, de yogur, milhojas, en fin… de todo lo que usted quiera.

IGLESIAS, FLORES, PERSONAJES…

No solo son exquisitas las tortas por su delicado sabor, sino que, además, se las puede transformar en el dibujo animado favorito de los niños, en una pareja —hecha a partir de una foto— para la torta de matrimonio que Mariela hace con full dedicación, y que nada tienen que envidiarle a esas que uno, por no saber, va a buscar a Santiago.

Tortas que por dentro son verdaderos manjares y que, por fuera, son coloridas y  temáticas: con la figura de Mickey Mouse, con Phineas y Ferb, con un castillo y una princesa, con Hello Kitty, los Backyardigans, Cars, Doky en su auto, Elmo, Kik Buttowski, payasitos, aviones, paraguas, los dibujos de Toy Story, o adornadas tipo La Antártida con pingüinos e iglúes. Incluso también las hay para sorprender a la amiga que se casa en la despedida de soltera. Pero de estas no vamos a dar detalles…

¿Cuál es el sello del café?
(José) Que es acogedor, es personalizado. Me sé el nombre de todos nuestros clientes e, incluso, ya sé qué van a pedir cuando los veo llegar.

¿Se puede hacer cualquier tipo de “locura” que te pidan en una torta?
 (Mariela) ¡Pero claro! Si sé que quiere una torta con puros trutros de pollo alrededor y que el festejado sea caricaturizado y, además, tenga una gallina en la mano, ¡no hay ningún problema! También podemos cambiar los ingredientes de la torta a gusto del cliente. Más personalizado que eso…

¿La especialidad?
(José) Tortas decoradas.

¿La decoración se hace…?
(Mariela) Con pasta para modelar o pastillaje comestible. Depende de la figura. Por ejemplo, para hacer una iglesia que es de estructura dura se utiliza pastillaje, que en invierno se tarda dos semanas en secar, y en verano cuatro días. Los bordes pintados, por ejemplo, se hacen en glacé con manga… es un trabajo laborioso porque además hay que lijar y cubrir las ventanas por dentro con papel o género de encaje. Todo se hace a mano.

¿La torta extraña?
(José) Una vez hicimos una torta de matrimonio, que constaba de varias tortas con forma de maleta, porque a la novia le gustaba viajar. Otra con un esnórquel, en fin, hemos hecho de todo.

¿La novedad?
Los mini cupcakes han  hecho furor, y es que nosotros hacemos la masa frosting (que es la que llevan arriba del bizcocho) con queso Philadelphia. Rico y suave.

¿El pago?
(Jose) Los clientes que vuelven, esos que mandan mails para agradecer lo rica que estaba la torta, lo felices e impresionados que quedaron los invitados.

¿El secreto?
(Mariela) Lo hecho a mano, lo artesanal. Hoy en día hay hasta huevo en polvo, o preparaciones que mezclas con agua y resulta la crema pastelera. No vamos a caer en eso. Y eso es lo que hace la diferencia. Nunca industrializarnos, siempre lo natural, mantener el bizcocho con los huevos batidos.

¿Cómo lo hacen para trabajar juntos?
(José) Es complicado… cuesta, porque no tenemos tema, estamos todo el día en los mismo, entonces en la noche tendría que preguntarle a Mariela: “¿cómo te fue haciendo tortas?”, y ella a mí: “¿cómo te fue en la cafetería?” (se ríe). Tenemos que aprender a salir y disfrutar de otras cosas. Salir a comer, por ejemplo…

¿El sueño por cumplir?
(Mariela y José a la vez) ¡Ya lo estamos cumpliendo!

“El secreto está en lo hecho a mano, lo artesanal. Hoy en día hay hasta huevo en polvo, o preparaciones que mezclas con agua y resulta la crema pastelera. No vamos a caer en eso, nunca industrializarnos, y eso es lo que hace la diferencia”, Mariela González.
 

 

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación7+4+4   =