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EDICIÓN | Julio 2012

Gaudí: un sueño, una realidad

Nicolás Díaz, Presidente Corporación Gaudí de Triana.
Gaudí: un sueño, una realidad

Don Nicolás es médico de profesión, fue cuatro veces alcalde de Rancagua, también concejal, senador de la república, escritor, y hace quince años director de la Corporación Gaudí de Triana. ¿Qué es eso, dirá usted? Es una institución creada para desarrollar en Rancagua, el único proyecto diseñado por el gran arquitecto Antonio Gaudí fuera de España. Aquí la historia, pronta a convertirse en una realidad.
 

Por María José Pescador D. Fotografías Danny Bolívar U.
 

Cuando su hijo Rodrigo —médico—, le preguntó cómo podían generar recursos para la reconstrucción —luego de pasar por varios terremotos— de la iglesia de San Fernando, Monumento Nacional, don Nicolás trabajaba en el Senado. Entonces le dijo a su primogénito que trataría de ver la posibilidad de hacer algo. “Fue así como hablé con Jorge Precht, y en la conversación él me contó que nosotros, los rancagüinos, teníamos el mejor regalo en cuanto a iglesia se trataba: una capilla diseñada por el mismísimo Antonio Gaudí”. Entonces nació la curiosidad y el ex senador empezó a averiguar de qué se trataba todo esto.

Don Nicolás logró ayudas para restaurar la iglesia de San Fernando, con la colaboración tanto del gobierno del ex presidente Frei, como del ex presidente Lagos. Pero la necesidad de empezar a investigar de qué se trataba aquello que le había comentado Precht, fue más fuerte que todo. Ya han pasado veinte años, y las ganas por hacer realidad este proyecto, no se han extinguido.

La historia cuenta que, efectivamente, existía y existe un proyecto creado por el arquitecto más comentado del siglo pasado, hecho exclusivamente para la capital de la región del Libertador, proyecto llamado la “Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles”. Este nació en 1922, cuando el franciscano fray Angélico Aranda le escribiera a Gaudí pidiéndole un plano para hacer una capilla en Rancagua. Es así como el arquitecto accedió y mandó dos croquis para complacer a su amigo. Croquis que por años estuvieron perdidos.

Según los estudios de don Nicolás, fray Angélico Aranda era un hombre muy culto, arquitecto, escritor, pintor y poeta. Con ganas de especializarse en pintura sacra fue que la congregación franciscana lo mandó a Roma y a España. Así conoció a Gaudí en Barcelona y se hicieron muy amigos. Cuando llegó a Chile, en 1922, le mandó la ya dicha carta a su amigo en Barcelona para contarle que estaba radicado en Chile, específicamente como párroco del convento de San Francisco de Rancagua, y que tenía un sitio en donde le gustaría levantar una capilla en honor a la Virgen de la Asunción. “La respuesta fue positiva. Gaudí le dijo a Fray Angélico que tenía un boceto ya hecho y que pertenecía a una pequeña capilla que el arquitecto catalán tenía pensada primeramente para la parte posterior de la espectacular catedral de La Sagrada Familia”.

“Así el boceto llegó, y nadie supo nada de él. Pasó la guerra civil española, la quemazón de la Catedral de Barcelona, la enfermedad de Gaudí, la muerte de los interesados… hasta que después de unos ochenta años, aparecieron los bocetos. Y con ellos creamos la Corporación Gaudí de Triana hace más de quince años”. Corporación que desde aquel entonces preside este ex senador por la región de O´Higgins y Colchagua.

EL REENCUENTRO

“Hemos ido tres veces a Barcelona a hablar con las autoridades, hemos pasado tremendas odiseas y calvarios para llevar este proyecto a cabo, único en el mundo. Un ejemplo: el señor Miguel Calvo Aguirre nos entregó un terreno camino al sur, donde está la viña Casablanca. Trajimos a todas las autoridades y los altos ejecutivos de la Sagrada Familia: Jordi Bonet, arquitecto catalán jefe de construcción de la catedral, don Joan Bassegoda, el artífice y cabeza ejecutiva de la misma, el obispo, entre otros, para poner la primera piedra de la capilla. Cuando estábamos todos reunidos y listos, este señor se  arrepintió y ¡nos quedamos sin terreno!”
Para don Nicolás aquello fue tremendo, un costo que va más allá de lo económico, un costo emocional que fue muy duro asumir. Por otro lado, la situación favoreció a que en España se perdiera la credibilidad de las autoridades y personas que estaban en aquel entonces detrás del proyecto. “Caímos en un descrédito total”. Esto fue el año 1996. “Lo importante es que la gente entienda lo trascendental que significa que por prohibición del mismo Gaudí ningún otro país del mundo puede tener alguna obra creada por él. Sólo existe la Sagrada Familia y este proyecto para construir “Nuestra Señora de los Ángeles” aquí en Rancagua. Los alemanes, los japoneses, franceses, y un montón de otros, han estado corriendo detrás de posibles croquis que hubiese dejado Gaudí. Pero no pueden hacer nada en otros países, solo es posible en el mundo construir esta capilla aquí en Rancagua”.

En un pasillo de la Sagrada Familia está la maqueta de la capilla que se hará en Rancagua, con una placa explicativa de qué se trata el proyecto en Chile. ¿Pero cómo se encontraron los planos de aquel sueño de Fray Angélico? Fue Díaz quien buscando localizó al arquitecto chileno Christian Matzner, post graduado en la cátedra Gaudí de la Universidad Politécnica de Barcelona. “Fue él quien estudió y buscó, junto con Bassegoda, quien fuera su profesor en España,  estos planos, hasta que los encontró”.

“Han sido quince años de existencia de esta corporación sin fines de lucro, en los que hemos dado de todo para poder hacer realidad este proyecto. Hemos gastado de nuestro bolsillo para viajes, papeleos, tocando puertas, haciendo reuniones todos los meses…espectacular. Larguísima odisea, por la que le rindo homenaje a mi equipo: Alfonso Ferrer, arquitecto; Sergio Chipper, secretario ejecutivo; Carlos Muñoz, arquitecto profesor de la Universidad de Santiago; el padre Milton Rodríguez; monseñor Alejandro Goic; Rodrigo Díaz (hijo); Elizabeth Leiva, periodista española, Patricio Leiva, abogado; Patricio Letelier, arquitecto de la Municipalidad de Rancagua… espero que no se me haya olvidado nadie.”

EL PARQUE DE CATALUÑA

El proyecto ya está aprobado por unanimidad y con aplausos, como dice Díaz, incluso por los patrocinadores del mismo que son los ejecutivos y arquitectos de la Sagrada Familia. Este tiene un costo de dos mil quinientos millones de pesos. En un principio era un proyecto Bicentenario, pero a raíz del terremoto pasado las prioridades cambiaron. “En dos años más, el 2014, es cuando se celebrará el bicentenario de la Batalla de Rancagua, nuestra gran fiesta, y es para ese entonces que queremos tener la capilla construida”.

La Municipalidad de Rancagua, sus ocho concejales y el alcalde Eduardo Soto, por su parte, aportaron diez millones de pesos para la contratación de un gestor ejecutivo —la catalana Elisabet Juanola— que se encargara de mover el tema económico. Por otro lado, ese dinero ha servido para pagar gastos administrativos y a quienes están trabajando fuertemente en este tema. “Necesitábamos a alguien que nos ayudara a reunir fondos, a hablar con las grandes compañías y otros para recibir aportes. Nosotros tenemos muchas empresas que nos están apoyando, por lo menos de palabra. Gustavo Cardemil fue el encargado —su empresa— de iluminar la catedral de Rancagua, y nos dijo que contáramos con él para todo el tema que sea iluminación de nuestro proyecto. Por otro lado, Aguas Andinas —empresa española—, también nos apoya. Gonzalo de Pablo, arquitecto, se comprometió a donarnos el dinero para construir la cruz de la capilla. Así vamos avanzando”.

El proyecto “Parque de Cataluña” ya se puede ver en varias proyecciones de tres dimensiones. Basta con poner el título de este en Youtube, para ver la obra. Un parque de catorce hectáreas, emplazado en un sector de la Alameda de Rancagua, en donde ya se ha construido un tercio de las áreas verdes, además de una pequeña laguna, para lo que se han gastado ya quinientos millones de pesos. Además, habrá  otras instalaciones para la comunidad y, por supuesto, la capilla. “No sé si estará lista en dos años, porque es de mucho detalle y muy fino, de mucha exigencia arquitectónica, es un edíficio, con una base de treinta metros cuadros y una altura de treinta y seis metros”. Todo diseñado por el equipo dirigido por Christian Matzner y los arquitectos Elena Corbalán, Maria Eugenia Moreno, Álvaro Guerra, y la paisajista Ángela Zavala.

¿Tantos años como director, por qué?
Se realizan elecciones cada cuatro años, y ¡siempre salgo yo! Pero ahora hay un nuevo directorio, se han incorporado, por ejemplo, Carmen del Río, directora del Museo de Rancagua, y Beatriz Valenzuela, que fue Seremi de Vivienda de la región. Pero yo ya decidí estar solamente hasta septiembre, porque quiero dedicarme a otras cosas; el año pasado estuve enfermo, muy complicado, y siento que hace falta un cambio.

¿En qué está hoy el proyecto?
Estamos por entregar la ficha a don Óscar Agüero, la persona que las clasifica o elige entre todas las que le llegan, para optar a las donaciones de las empresas. Hoy con la Ley Valdés —de donaciones culturales—, modificada, la cosa se mueve más rápido, es más práctica, ya que se centra todo en las municipalidades respectivas. Y nosotros hemos tenido muy buena acogida del alcalde don Eduardo Soto. Entonces pensamos que en el transcurso de este mes ya estaríamos listos para presentar la ficha a las distintas empresas que quieran donar o apoyar a través de esta ley parte de sus tributaciones. Las empresas llenan la ficha y se comprometen.

¿De aquí a su salida en septiembre qué espera?
Que las empresas se comprometan y empiecen a llenar la ficha.

¿Por qué un proyecto tan importante aún  no es realidad?
Como decía mi madre: “hijo mío, las cosas de palacio van despacio”, “hijo mío, es que la hermosa ciudad de Zamora no se hizo en una hora”. Hay que pensar que la Sagrada Familia lleva más de dos siglos de construcción. El templo de Maipú lo prometieron Chacabuco y O´Higgins por allá por 1818, y recién está construido. Yo ya no me admiro por las demoras, las cosas importantes son así.

“Lo importante es que la gente entienda lo trascendental que significa que por prohibición del mismo Gaudí ningún otro país del mundo puede tener alguna obra creada por él. Solo existe la Sagrada Familia y este proyecto para construir Nuestra Señora de los Ángeles aquí en Rancagua”.
 

 

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