Premiada por estar dentro de las cuatro mejores empresas para trabajar en Chile, esta cooperativa talquina de ahorro y crédito, ha destacado por promover el desarrollo económico y social de la región, sobre todo en los sectores más vulnerables y en el proceso de reconstrucción. Una compañía que compite con excelentes rentabilidades en el mercado financiero nacional y que cuenta con un espíritu institucional, que identifica a todos sus empleados. En estas páginas, el secreto del éxito de la mano de Nelson Jofré.
Por María Paz Macaya O. / fotografía Javier Gutiérrez A.
El currículum de Nelson Jofré habla por sí solo. Abogado y especialista en economía y finanzas, de la Universidad de Chile, se ha dedicado, a lo largo de su vida profesional, a conocer el rubro de las empresas cooperativas, para lo que ha recorrido el mundo en calidad de expositor y también de invitado; además, ha participado en diversos seminarios y conferencias nacionales e internacionales sobre este tema. Dentro de su trayectoria laboral, destacan participaciones en consultorías para importantes bancos extranjeros y su desempeño, por seis años, como gerente general de la Federación Chilena de Cooperativas.
Al conversar con Nelson (41) se siente ese entusiasmo y pasión que tiene por su cargo, más aún, se percibe el cariño y orgullo que le tiene a Oriencoop. Sonríe, y se refiere al posicionamiento que la entidad ha mantenido por más de medio siglo. Pero, además de ser una excelente empresa financiera y más allá de los números, esta institución gestiona iniciativas que colaboren con el desarrollo social y beneficien a una determinada localidad, por lo que Jofré se siente tremendamente satisfecho. "Nos preocupamos de ayudar a nuestros socios y a toda la comunidad a través de varias líneas de acción en el ámbito de la cultura, el deporte, la educación y las buenas prácticas laborales".
La Cooperativa de Ahorro y Crédito Oriencoop nació en 1955 con el objetivo de ayudar con las necesidades financieras al sector oriente de Talca, que en ese tiempo era muy pobre. El impulsor de esta iniciativa fue un sacerdote holandés, que siguió el ejemplo de agrupaciones cooperativas de otros países. Con el tiempo, esta asociación fue creciendo y consolidándose. Luego, abrió filiales en diferentes localidades de la séptima región y así, en otras importantes ciudades. Hoy, esta es una empresa líder en el mundo cooperativo que ha contribuido al desarrollo económico y a mejorar la calidad de vida de muchas personas que han accedido a sus servicios financieros.
Es así como esta cooperativa, el año pasado, fue premiada con el primer lugar en el ranking nacional de las empresas socialmente más responsables, en nuestro país. Esto claramente refleja el trabajo que se ha hecho en cuanto a este tema. "Hemos ofrecido talleres de emprendimientos a nuestros socios. También realizamos actividades recreativas para niños en situación de riesgo, organizamos competencias deportivas, abrimos centros para el adulto mayor y hemos puesto en marcha siete bibliotecas con infocentros -salas de computación con conexión a internet-. Esto último, gracias a la alianza con organismos públicos y privados". Todas estas actividades hicieron que hace algunos años, Oriencoop formara la Fundación Oriencoop, como gestora de todos los programas sociales que la cooperativa desarrolla.
CAPITAL HUMANO
Jofré, como buen humanista, se interesa mucho por todos los programas de beneficencia; sin embargo, no deja de lado los balances, los estados financieros y el crecimiento de la institución. Asegura dar confianza en el mercado, porque además de ofrecer buenas tasas y tener un crecimiento anual del treinta por ciento, tienen un sello que los identifica. "La clave del éxito con las pequeñas y medianas empresas (Pymes) es nuestra cercanía, asesoramos al cliente, lo vamos a visitar para ver cómo le ha ido y gestionamos con rapidez. Es un servicio personalizado y con preocupación. Porque las Pymes te necesitan cuando están mal, no cuando están bien."
Haciendo un breve análisis FODA, ¿cuál era la situación de Oriencoop cuando asumiste como gerente general corporativo?
La primera fortaleza que encontré fue una empresa regional, fuertemente posicionada, sobre todo en los segmentos bajos y por más de cincuenta años. Además, había una satisfactoria presencia física de varias sucursales en la zona. Pero visualicé dos debilidades: primero, faltaba profesionalizar, capacitar a ese empleado con carrera que tal vez era bueno, pero que debía actualizarse. Dentro de este aspecto, también se debía incorporar personal con formación técnica y profesional, preparado para trabajar en el mercado. Así fue como hicimos planes de inducción, cambiamos los requisitos de selección de personal y se capacitó. Y en segundo lugar, en el aspecto comercial, la oferta de créditos se limitaba a micro créditos de consumo y créditos comerciales a micro empresarios, que si bien Oriencoop había administrado bien, en ese momento debía diversificar y apuntar a otros segmentos. Por ahí comenzaron mis líneas de acción, considerando siempre que el objetivo inicial de esta cooperativa es el de ofrecer servicios financieros a personas que no tienen cabida en la banca tradicional.
¿En qué innovaste y qué cambios se realizaron?
Diversificamos en créditos de consumo y créditos comerciales a micro, Pymes y grandes empresas. Y después nos lanzamos al mercado con factoring. Somos la única cooperativa autorizada por la Superintendencia de Bancos para operar con este sistema, lo que nos permitió posicionar nuestra cartera comercial con un total de veintisiete mil millones de pesos en colocaciones. La idea era no restringirnos a un segmento de la población, sino que apuntar a otros grupos. Y nos ha ido excelente, en estos momentos somos el principal operador financiero de créditos con garantía CORFO, liderando en colocaciones y superando a importantes bancos. Hoy en día, el segmento medio-alto también confía en nosotros e invierte en Oriencoop grandes sumas de dinero. Eso refleja la confianza que damos, porque ofrecemos mayor rentabilidad. También nuestros clientes nos prefieren porque somos una empresa regional y así ellos pueden fomentar la economía local.
¿Cómo Oriencoop colaboró en el proceso de reconstrucción, en las zonas más afectadas como la VI y VII regiones?
Trabajamos con dos líneas de acción, la primera ayuda fue no restringir los créditos para todos nuestros socios-clientes, incluso los mantuvimos y los ampliamos. También concedimos mayor flexibilidad en los procesos de reestructuración y otorgamos créditos a gente que realmente lo necesitaba, que en ese momento no tenía las garantías. Fuimos uno de los principales operadores de recursos entregados por CORFO, FOGAPE, INDAP y FOSIS; alianzas con el sector público, impulsadas por programas enfocados al restablecimiento de la actividad económica post-terremoto. Todo esto y más porque nuestra motivación no es sólo la rentabilidad, sino que apoyar a la gente, especialmente a los sectores más vulnerables, que son muchas veces nuestros socios.
¿Por qué Oriencoop es un buen lugar para trabajar?
Para nuestra empresa, los trabajadores son sus principales colaboradores, gracias a ellos hemos logrado todas nuestras metas. Nuestro mejor capital de trabajo es tener empleados comprometidos, que se identifican con el espíritu de la cooperativa. Por eso ellos participan en todas las actividades sociales que se realizan, nos preocupamos de su bienestar, tanto laboral como emocional, fomentar su desarrollo profesional y personal, que tengan vivencias y que estén motivados. Todo esto hace que ellos sientan de verdad nuestros logros y se involucren con su labor. Ser uno de los mejores lugares para trabajar nos enorgullece y es el reflejo de nuestra excelente administración de los recursos humanos, pero sobre todo de un tremendo y afiatado clima laboral. Y eso tú lo notas en cuanto entras a nuestras oficinas.
NUEVOS HORIZONTES
Distinguida entre las cien mejores empresas de América Latina para trabajar, Oriencoop ha seguido expandiéndose a nivel nacional, con veintisiete sucursales ubicadas en la zona centro sur del país, desde Valparaíso a Puerto Montt. La incorporación de más de veinte mil nuevos socios, junto con el aumento en el número de sus clientes, es una de las razones del sostenido crecimiento de la cooperativa. "Siempre estamos atentos a las necesidades de nuestros socios y clientes, por eso la gente nos ve cercanos. Esto nos ha permitido ganar una buena imagen en el mercado, que hay que conservar con innovación y emprendimiento".
Pero este gerente nunca está tranquilo, se autodefine innovador, inquieto, por eso siempre está buscando áreas que fortalecer o ámbitos nuevos para incursionar. Uno de ellos ha sido penetrar y apuntar a segmentos más altos del mercado. "En este último tiempo se han incorporado a nuestra cartera comercial clientes regionales con proyectos de gran envergadura, como constructoras, colegios, inmobiliarias, clínicas, exportadores de frutas, empresas de servicios y de transporte que operan con nosotros".
¿Cuáles son los desafíos del futuro para Oriencoop?
En el corto plazo, tenemos el desafío de incursionar en el ámbito educacional, a través de una nueva filial dedicada a la capacitación laboral de Pymes. Otro objetivo futuro, en el que estamos trabajando, es entrar en el mundo de las tarjetas bancarias. También queremos ampliar la presencia de Oriencoop en la región del Biobío.
"Para nuestra empresa los trabajadores son sus principales colaboradores, gracias a ellos hemos logrado todas nuestras metas. Nuestro mejor capital de trabajo es tener empleados comprometidos, que se identifican con el espíritu de la cooperativa".