Famoso en todo Chile, el restaurante Cecinas Soler, ubicado a orillas de la ruta 5 Sur, llegando a Curicó, es una parada obligada para el viajero. Es imposible resistirse a esos insuperables sándwiches como el de lomo de cerdo asado en pan miga con mayonesa casera, o los chorizos, embutidos ahumados y las patas de jamón crudo tipo serrano… ¿Le dio hambre? Entonces prepárese: aquí el triunfo de la producción propia y las recetas artesanales; un éxito que empezó hace más de setenta años.
Por María José Garay A. / fotografía Margarita Landeta R.
Esta empresa familiar, dedicada a la fabricación y comercialización de carnes y cecinas de cerdo, fue fundada en 1942 por el padre de nuestro entrevistado, Jaime Soler Mallafré, y su hermano José, quienes a través de los años lograron posicionar la fábrica y convertirla en una importante fuente de trabajo para su ciudad: Curicó. Actualmente, don Jaime trabaja con su hijo Claudio, gerente general de la compañía. El camino de padre e hijo ha sido tan exitoso que Cecinas Soler hoy tiene una participación de mercado que asciende al uno por ciento, y es una marca reconocida a nivel nacional por su excelente calidad y servicio.
Claudio comenzó a trabajar con su padre el año 1974, recién egresado de la carrera de contabilidad en el Instituto Superior de Comercio de Santiago. "En esta empresa he pasado por todo: he sido chofer, vendedor, también estuve en el matadero, en la fábrica, en el despacho, etc. Hoy pienso que esas experiencias fueron una excelente escuela de aprendizaje, ya que así pude ir interiorizándome del funcionamiento de cada una de las áreas. Sólo una vez que mi papá se separó laboralmente de su hermano, el año 1978, pasé a hacerme cargo del área de administración y finanzas", recuerda Claudio, quien varios años después, ya casado y con tres hijos, se recibió de contador. "Mi señora -Macarena Correa- me empujó a hacerlo, más que nada como un ejemplo e incentivo para los niños, Claudio, Felipe y Montserrat. Reconozco que fue una buena forma de demostrarles que hay que terminar con las tareas que uno emprende".
Si bien reconoce que nunca pensó trabajar en otra cosa, este hombre confiesa que no es lo que quiere para sus hijos. "Prefiero que se fogueen afuera, porque los tiempos han cambiado y la juventud necesita tener las reglas del juego claras. Creo que es bueno que sepan lo que es la pega en otra parte, que trabajen y experimenten los horarios, las responsabilidades y que se especialicen. Después, si quieren, se pueden venir a trabajar conmigo, yo feliz".
GUSTO ARTESANAL
Las materias primas de Cecinas Soler proceden de sus propios criaderos, en donde la crianza controlada de animales es con alimentación balanceada y procesos de producción estandarizados, por lo que logran que el producto final sea de la más alta calidad y hechos con recetas artesanales, lo que diferencia a Cecinas Soler de otras empresas del rubro. "Hoy por volumen no podemos competir, pero tenemos otra calidad. Esta fábrica es chica, representa el siete por ciento regional; toda nuestra concentración y enfoque es elaborar las mejores cecinas y exportar la mejor carne de cerdo".
Dentro de la gran variedad de productos que se pueden encontrar en la sala de ventas ubicada al interior del restaurante, están las longanizas parrilleras, las butifarras en sus versiones blancas y negras, el chorizo riojano, jamón reina, lomos de cerdo, jamones cocidos, entre otros. Mientras que en la carta del restaurante existen trece tipos de sándwich, nueve platos distintos y tres variedades de pailas de huevo.
Hoy Cecinas Soler tiene una facturación cercana a los dos mil millones de pesos al año (que dentro del holding de la familia Soler Cortina representa el diez por ciento), y además están presentes en las grandes cadenas de supermercado del país y en pequeños negocios ubicados en la sexta región, séptima región y también en la Metropolitana.
Uno de los proyectos que este empresario quiere llevar a cabo este año, es el de la ampliación del restaurante, "que ya nos está quedando chico". Por lo mismo, quiere, el año 2012, contar con un local en Santiago, para lo que ya se están haciendo estudios de mercado que permitan conocer las reales posibilidades de expansión. La idea es partir con algo en Apoquindo o Isidora Goyenechea, buscando continuar con el mismo concepto que tienen en Curicó. "Lo óptimo sería poder cumplir con la misma calidad y el excelente servicio que hemos logrado acá y posicionarnos como una real alternativa a la hora de ir a comer un buen sándwich y también, por supuesto, ofrecer nuestros productos en el mismo lugar".
UNIÓN Y FUERZA
En los últimos años, y ya sin la compañía de don Jaime (falleció en 1998), Cecinas Soler ha concentrado gran parte de su quehacer en el tema de la crianza y exportación de carne de cerdo. Por lo mismo son parte -en un veinticinco por ciento- de Coexca S.A.: una alianza formada por siete empresas productoras de cerdo de la zona centro sur del país, que se agruparon de manera estratégica para comercializar sus productos, tanto en el mercado interno como en el de exportación. Esta asociación posee un avanzado sistema que permite estar presente en cada uno de los planteles productivos. Todos los procesos de esta planta faenadora y procesadora, ubicada en la ciudad de Talca, están certificados con la norma internacional más exigente de aseguramiento de calidad -HACCP-, lo que asegura generar la confianza necesaria en los distintos mercados.
Además de abrir más restaurantes, ¿hay otros proyectos de expansión?
Sí. Ahora estamos viendo la construcción de un gran criadero de cerdos en la zona de San Javier. Es un proyecto de cincuenta millones de dólares, con diez mil madres. En este minuto, nosotros hacemos todo el proceso de producción en Curicó, y Coexca exporta un alto número de la carne de los cerdos que criamos. Gran parte de las exportaciones van a Japón, Corea, algunos países de Sudamérica, el Caribe y México. Actualmente, entre otras cosas, esta unión busca la habilitación para exportar a Europa y Estados Unidos.
¿Cómo ha sido la experiencia del trabajo en familia? (Claudio tiene tres hermanos más, de los cuáles dos están ligados a los negocios familiares).
Nuestras labores -ya sea en el criadero de cerdos, en las cecinas, en los huertos de frutas o en Cenfrusol (la exportadora de frutas) - siempre han sido muy bien delimitadas, por lo que nunca hemos tenido grandes problemas. En las empresas familiares hay que tener disposición y poner cada uno de su parte para que las cosas funcionen. Nosotros, por ejemplo, llegamos a un acuerdo, y hoy con mi hermano Ángel le estamos comprando su parte a mi hermano Francisco, quien quiere dedicarse, junto a sus hijos, a otros negocios. Personalmente, creo que en todas las empresas hay que ser conciliador y buscar soluciones. Me parece que es importante profesionalizarlas.
¿Cómo maneja Cecinas Soler el tema de la responsabilidad social en las empresas?
Cada uno lleva la responsabilidad social en la empresa a su manera. Mi idea es ser muy cercano a la gente y tener una política de puertas abiertas, estar presente para ayudarlos con sus problemas. Me preocupo de que mis trabajadores tengan casa, de que sus hijos se eduquen, y ojalá puedan asistir a la universidad porque es la única forma de que consigan una mejor vida.
¿Cuál es la misión de la empresa?
El compromiso de Cecinas Soler es generar confianza en nuestros clientes al entregar un producto que satisfaga sus expectativas, adoptando un sistema de gestión de calidad que nos permita mejorar continuamente nuestros procesos.
Hace algunos años, Claudio sufrió de cáncer hepático, causado por una hemacromatosis -saturación de fierro en el cuerpo-. Afortunadamente, tuvo suerte y todo fue pesquisado a tiempo y hoy sólo debe controlarse regularmente. Para él, su máxima motivación para enfrentar esta mortal enfermedad y ayudarlo en su recuperación, fueron sus hijos y su señora.
¿Qué se aprende cuando te dan una segunda oportunidad?
Que los amigos verdaderos son contados con los dedos, y que la familia es la única que está siempre contigo.
"Hoy por volumen no podemos competir, pero tenemos otra calidad. Esta fábrica es chica, representa el siete por ciento regional; toda nuestra concentración y enfoque es producir las mejores cecinas y exportar la mejor carne de cerdo".