Tell Magazine

Entrevistas » Deporte

EDICIÓN | Junio 2012

Aventura a bordo de un kayak

Freya Hoffmeister, kayakista
Aventura a bordo de un kayak

La deportista alemana ha enfrentado difíciles desafíos en los últimos quince años. Islandia, Nueva Zelanda y Australia son algunas de las odiseas en su amplio recorrido. En esta ocasión llega a la Región de Valparaíso con la misión de ser la primera kayakista en recorrer todo Sudamérica.
 

Por Francisco Ortiz C Tell Viña del Mar. / Fotografías gentileza de agencia Conexiones

Ni los más de ocho meses de aventura extrema, ni las ganas de regresar a su natal Alemania aminoraron el ánimo de Freya Hoffmeister (48) en su llegada al puerto de Valparaíso. Con una sonrisa que se apreciaba a metros de distancia mientras remaba en su kayak, la deportista de origen germano tomaba fotografías a la gente que la observaba en el Muelle Prat.

En el lugar la esperaban un centenar de personas, entre hombres de la Armada, prensa y turistas o porteños que aguardaban su llegada. Además de la banda instrumental de la Armada que tocaba a modo de recibimiento, algo que llamó la atención de la kayakista, quien luego reconocería “que remaba al ritmo de la marcha mientras se acercaba al muelle”.

Adicta al deporte, Freya llegó a Chile con una sola misión: The Second Continent, Sudamérica 2011-2014 by Thule. En otras palabras, ser la primera persona en circunnavegar el sur de América en kayak. Algo sin precedentes, pero que para Hoffmeister no es nuevo, por lo menos en esta disciplina deportiva.

Mujer de pocas palabras, pero de mucha acción, ha tenido un sinfín de aventuras deportivas. Nacida en Husum, al norte de Alemania, Freya, desde pequeña, se dedicó al ejercicio. No por nada entre sus anécdotas destaca que desde niña mostró entereza física, a tal punto que con solo seis años de edad se dedicaba a caminar alrededor de su casa, pero con las manos. De ahí en más nada la separó de la actividad física.

KAYAK AL RITMO DEL MAR

Freya Hoffmeister se dedica al kayak desde 1997. Entre sus aventuras en esta disciplina destaca circunnavegar Islandia en sólo treinta y tres días. Marca que ha sido la más rápida de la historia, que la llevó a cabo el 2007 junto a Greg Stamer. Pero su historia a bordo de un kayak no ha quedado en eso.

Durante el 2008, pocos meses después de su primera aventura, se transformó en la primera mujer en dar la vuelta a la isla sur de Nueva Zelanda. Esto en setenta y siete días y sin ningún tipo de apoyo, completamente solitaria. Luego de aquello su ambición fue mayor: circunnavegar Australia. La meta la cumplió el año 2009, siendo la primera mujer en lograrlo y la segunda persona en toda la historia, pues Paul Caffyn lo había conseguido hacía más de veinte años. Todo en 332 días.

En esta ocasión, la ambición es mayor. Inició su carrera en Buenos Aires, y con ocho mil kilómetros recorridos en 247 días tan solo con su kayak, arribó a Valparaíso con el fin de rodear Sudamérica, en una odisea que la ha llevado por el Estrecho de Magallanes, incluido el Golfo de Penas. Todos desafíos en un primer tercio, pues aún falta llegar al Canal de Panamá y retomar la senda en Guyana, para culminar donde inició: Buenos Aires.

¿Practicabas otros deportes antes del kayak?
Sí, primero fui gimnasta, luego fui fisicoculturista, luego paracaidista y ahora kayak… todo extremo (ríe).

¿Qué te motivó a realizar esto?
Pensar en grande, esa es mi motivación principal, pensar en grande. Australia fue muy grande, esto es más grande y me gusta eso.

¿Cuáles fueron las actividades previas a emprender esta aventura?  
Mucho trabajo de oficina, logística, mucho estudio en Internet, Google Maps, Google Earth, para estudiar muy bien las rutas y mapas. Y la Marina tiene un factor muy importante, la Armada.

DEPORTES EXTREMOS

Para esta kayakista europea los desafíos no le son ajenos. Amante de los deportes extremos, inició su faceta deportiva siendo gimnasta, participando durante diez años en esta disciplina. Posterior a ello vinieron cinco años de fisicoculturismo, para proseguir con el paracaidismo, donde en diez años realizó más de mil quinientos saltos, entre los cuales destaca el realizado sobre el Polo Norte.

Sin embargo, pese a la dureza física y psicológica que ello pueda representar, hay situaciones lejos de las dificultades propias de la aventura que a Freya no le han sido fáciles de superar. El alejamiento de su hijo, Helge Hoffmeister Würger, de quince años, y de su pareja se le hacen casi más extremos que tener que pasar por el sur del mundo.

¿Cómo fue el trayecto por el sur del continente?
Tuve bastantes dificultades por el viento muy fuerte que hubo. No llegué al Cabo de Hornos, pero sí pude esquivarlo y llegar sana y salva al otro lado. Pero tuve que superar bastantes dificultades por el viento extremo, fue muy fuerte.

¿Ha evaluado dejar esta aventura?
Yo prefiero pensar positivo. Nunca he tenido accidentes, solo una emergencia al llegar a una caleta y otra emergencia posterior, pero nada de eso me ha impedido seguir.

¿Recibes apoyo de tu pareja y de tu hijo?
Mi hijo y mi pareja están siempre pendientes de mí, están todo el día online, siguiendo mi ruta, dándome datos por Internet para saber cuáles son las mejores rutas.

¿Cómo ha sido pasar Navidad y Año Nuevo sin la familia?
Lo he pasado en Puerto Williams, con todas las personas relacionadas con el mar que estaban ahí también. Estuve en la Isla Deceit para el Año Nuevo, y estuve un poco encerrada allí, pero luego pude salir y seguir.

¿Y los momentos de soledad?
No tengo tiempo para pensar en eso, porque trabajo todo el día. Además, escribo en mi sitio web todos los días una hora. Y si, por ejemplo, me encontrara por dos días seguidos en una tormenta, sola en mi carpa, tengo libros electrónicos, pues me encanta leer.

LA VIDA A BORDO DE UN KAYAK

Son breves las horas que tiene en las noches, luego de navegar entre diez y doce horas al día, realizando todo a bordo de su kayak. Pero, nada impide que cumpla con sus objetivos, y en esa misión, el tiempo es valioso. A raíz de aquello, desde el momento en que se sube a su medio de transporte no se detiene hasta llegar a destino, por lo que se conecta a su GPS y se alimenta en el mismo kayak.

¿Cómo fue encontrarse con gente navegando en medio de la nada al sur de Chile?
Son puras coincidencias, jamás hubiese pensado que estarían por allá navegando, tan lejos.

Luego de su primer periplo por América del Sur, tendrá una tregua hasta fines de agosto en su natal Alemania, junto a su familia. Algo que de todas formas no es sinónimo de descanso, pues ya trabaja en la creación de un libro, situación que la tendrá trabajando los pocos meses en que esté en Europa. En su país, además, maneja una cadena de bares de café helado.

Una vez que regrese a Valparaíso para continuar con su viaje, el plan es navegar otros ocho mil kilómetros, para completar la segunda etapa al llegar a Georgetown, Guyana, itinerario que contempla recorrer las costas de Perú, Ecuador, Colombia, atravesar el Canal de Panamá y Venezuela. Posterior a ello, vendrán nuevos meses fuera del mar, para culminar su aventura en Buenos Aires, el 10 de mayo del 2014, el día de su cumpleaños número cincuenta.

¿Qué piensas hacer durante estos meses en Alemania?
Va a ser de mucho trabajo, pues escribiré mi libro. Pasaré una primera etapa de producción y una segunda de ejecución, así que hay puro trabajo. Los tres meses que estaré en Alemania se harán muy breves.

¿Cómo surge la idea del libro?
Surgió automáticamente luego de tanta aventura. Generalmente suele nacer de una situación como la mía. La gente reacciona para escribir sus experiencias.

¿Te gustaría emprender este tipo de aventuras con tu hijo?
Sí, por qué no. Ya hemos andado juntos en kayak, y en el futuro podría ser una posibilidad. Y puede que mi pareja me acompañe cuando vuelva a salir de Valparaíso, en la siguiente etapa en septiembre.

 

“Pensar en grande, esa es mi motivación principal, pensar en grande. Australia fue muy grande, esto es más grande y me gusta eso”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación2+2+8   =