Les presentamos tres agrupaciones de esta desértica parte de Chile, generosa en recursos naturales, pero que también ahora emerge como proveedora de propuestas artísticas que triunfan fuera de las fronteras de la “República Independiente del Norte”. Conozca por qué están dando tanto que hablar.
Por Percy Peña Vicuña
MURGA TARAPAQUEÑA
La Murga Tarapaqueña es una agrupación oriunda de Iquique que está compuesta por un equipo de artistas locales provenientes de distintas disciplinas artísticas. Danitza Fuentelzar está en la dirección general, con estudios de Arte y Arquitectura. Es además escritora, poeta y gestora cultural. El grupo lo conforman además Arturo Brugos como productor general, Enrique Farías como director musical. Pablo Toledo en la dirección Teatral y Jorge Kmbtv.
Cuentan que se reunieron a principios de este año con el objetivo de presentar una propuesta de la murga “El Cautivo” al FNDR y fueron seleccionados como proyecto ganador del mismo este año.
Definen su propuesta como un espacio artístico–cultural-urbano, con fuerte arraigo tarapaqueño, representativo de una parte importante de la identidad de la región el que será mostrado en distintos lugares. Con la obra “El Cautivo” inspirada en la leyenda de “La Tirana del Tamarugal”, intentan desarrollar el género popular de la “Murga”, destacando en ella la figura de la Ñusta de Tarapacá como un homenaje al rol de la figura femenina Tarapaqueña.
Esta “Murga” consiste en la interpretación de un conjunto de personas en un desfile de una “Comparsa Carnavalesca” de 20 músicos y 20 personajes. Quienes representaran con vestimentas, actuación, baile, malabares, escenografía móvil y cantos alegóricos inspirados en la leyenda tarapaqueña, que relata la historia del trágico romance entre la Ñusta de Tarapacá y el joven minero portugués, Vasco de Almeida.
Es además un centro cultural emergente compuesto por artistas locales experimentados en cada una de las áreas a trabajar. Están comenzando con la primera etapa de ejecución del proyecto que durara en total 4 meses y piensan realizar su primera presentación en noviembre de este año. Luego la idea es hacer giras para mostrar la cultura tarapaqueña.
Para ellos generar contenidos culturales es esencial como artistas por lo que apuntan al rescate de las tradiciones tarapaqueñas. En el caso de la “Murga Urbana” lo entienden como un natural medio de comunicación, que transmite la “canción del barrio”, recoge “la poesía de la calle y canta los pensamientos del asfalto”. Aseguran que es una forma expresiva que traslada el lenguaje popular, con una veta de rebeldía y romanticismo. Esto les sitúa en un contexto significativo al aprendizaje, permitiendo aprender y enseñar contenidos de distintas áreas, en particular del área artística, lo que favorece el trabajo interdisciplinario y moviliza a los artistas creadores con el fin de encontrar metodologías y recursos que permitan articular todos los aspectos de la murga con las distintas áreas desde las cuales se puede abordar.
“Como Norte Grande tenemos un potencial enorme para desarrollar artísticamente, nos inspira nuestro desierto costero y sus colores del atardecer, la hermosura de los pueblos en las quebrada de Tarapacá y la belleza del paisaje altiplánico”.
WENTRU
La banda se formó en el año 2007, al comienzo era un proyecto de dúo, que mezclaba elementos de electrónica, beats y programaciones con detalles folk, guitarras acústicas y pianos. Durante el 2007, les invitaron a abrir el show de GEPE, en la UCN y se incorpora Daniel Lattus, dando comienzo a WENTRU como un proyecto de banda más estable. Wentru hoy está formado por Carlos Montivero en voces, sintetizadores y guitarras; Daniel Lattus en bajo; Gabriela Andrade, voces; Fabio Garote en bateria y Renato Cortés en guitarras.
Su música se puede describir como electro pop básicamente, incorpora bastantes sintetizadores, líneas sólidas de bajo, programaciones, y una lírica directa. Explican que les ha interesado desde siempre ser directos, dentro del formato de canciones pop, aunque siempre se han definido también como una banda indie, en el sentido de la autogestión, ya que no tienen sello, producen sus propios discos, shows, etc.
Esta manera de moverse es lo que los ha llevado a editar tres discos de forma independiente: "Resumen" (2009); "Todo va a explotar" (2010) y BAILA! (2012), éste último, ha potenciado notablemente el trabajo de la banda, sobre todo a nivel internacional. Según Montivero es paradójico pensar que en Chile aún no logran el mismo reconocimiento, aunque es un objetivo en el que están trabajando.
Entre sus logros se cuenta la aparición de reportes en sitios de música independiente de España, Colombia, México, que se han referido al trabajo de la banda de forma muy positiva, considerándola como con bastante potencial y comparándola con el trabajo realizado por consagrados chilenos como GEPE, Javiera Mena y Denver. Además poseen dos videos en rotación en la cadena de música MTV Hits Latinoamérica, lo que ha ampliado la difusión de su música por todo el continente. En Antofagasta abrieron la primera noche del último Festival Junto al Mar.
Han estado un par de veces en Santiago y durante abril de 2012 realizaron una mini gira nuevamente tocando en el famoso “Bar Opera Catedral” (donde han tocado grupos como Lucybell, Los Tres, Nicole o Babasónicos), “La Tienda Nacional” (donde se vende su disco), “La casa en el aire” y “Café Mesié Quiltro”. En el segundo semestre de este año, pretenden volver a la capital, para lo que ya están organizando las fechas de presentación.
Con respecto a la generación de propuestas artísticas a nivel regional señalan que es necesario poder generar instancias variadas y que sean constantes durante el año, a modo de potenciar tanto a los exponentes locales como a la cultura en sí, para conocer nuevas iniciativas, para que no solo los grandes eventos gratuitos sean una oportunidad de difusión, sino también pequeños eventos, quizás producidos por las mismas bandas en los cuales se deba pagar una entrada.
Wentru está expectante por el desarrollo cultural local, ya que según indican en Antofagasta hace un par de años se observa una potenciación de la música en general, a través de la aparición de bandas y músicos nuevos, de diversos estilos. La apertura interesante del Festival Antofagasta Junto al mar, de incluir en cada noche artistas de Antofagasta es a juicio de la banda “notable”, tal como incluyeron a Wentru en la edición pasada.
Agregan que sería importante contar con mayor cantidad de salas (como sala Fusa) donde los músicos pudieran acceder a mostrar su trabajo. “Nos parece importante destacar que en Antofagasta hay gente motivada para acceder como público y artistas que necesitan y quieren mostrar su trabajo, es hora de que empresarios, autoridades, también se incorporen a esta visión, no sólo desde el punto de vista cultural, sino desde uno de mercado, vender cultura es parte del desarrollo de una ciudad”.
Pero de la auto gestión también pareciera que está ligado el éxito también, ya que creen que las bandas no se deben quedar sentadas esperando a que las cosas pasen. “Es bastante común escuchar quejas por los espacios y con las herramientas que hoy nos entrega Internet se puede avanzar mucho en difusión y en gestionar el trabajo de cada uno, creemos que hay que aprovechar las oportunidades”, afirma Montivero.
COLECTIVO LA SICARIA
Hay que empezar por aclarar que no son una compañía propiamente, sino un colectivo que integra en sus realizaciones a artistas de diversas disciplinas, entre ellas Teatro, Música, Cine, Diseño y Artes Plásticas. La Sicaria fueron inicialmente Marcelo Salinas (actor) y Claudio Merlet (músico), quienes junto a Franne Goic (diseñadora), Patricio Toeledo Creus y Pablo Sanchez (músicos), además de Francisco Aguirre (cineasta) dieron el primer impulso para que La Sicaria estrenara su primer trabajo, “Open Market”.
Su segundo montaje “Paralelo 24 – Marginados” fue el primero de Teatro Container del norte, formato que se generó en Valparaíso, y que nace de la necesidad de crear nuevos espacios para el arte, a raíz de la escasez de salas aptas para representación de cualquier expresión artística. A partir de esta etapa se sumaron otras personas muy importantes para el crecimiento del colectivo como Macarena Vargas (directora de arte), Mauricio Merlet (artista plástico) Josefina O´Ryan (diseñadora) y Nicolás de Terán (actor) que con el tiempo ha llegado estar a cargo de grandes gestiones a nivel de producción dentro del grupo.
Bajo la premisa de integrar a artistas antofagastinos han tenido la oportunidad de intercambiar experiencia con agentes culturales de diversas áreas y de diversas compañías de la ciudad como el Teatro Arlequín, la Compañía de la Universidad de Antofagasta y Lahuella, entre otros que desde su propio conocimiento han aportado toda su creatividad al Colectivo.
Justo en estos meses pasan por un proceso muy especial ya que varios de sus integrantes se encuentran repartidos entre Santiago, Antofagasta, Valparaíso y Buenos Aires con el firme propósito de especializarse en sus respectivas disciplinas para continuar en el fututo con este proyecto que apunta a convertirlos algún día , según explican, en un “Centro de Investigación Escénica”.
El grupo se define con un interés importante en la búsqueda y la experimentación de nuevos lenguajes escénicos y eso hace que constantemente pongan su creatividad a prueba. “Esto lo hacemos para que cada realización sea una experiencia movilizadora de alma de las personas que reciben nuestros espectáculos, teniendo siempre la contemporaneidad como referente de creación”, explican.
Varios son los montajes que este grupo ha realizado, siendo uno de los más recientes y exitosos “Fuenteovejuna S.A (Teatro Container)”, ganador del FONDART 2011 y que fue dirigida por Jesús Codina.
A pesar de estar en su cuarto año de trabajo han logrado dar a conocer su trabajo en algunas localidades del norte y también en Santiago con gran éxito. Se trató de su experiencia en el centro cultural Matucana 100 con la obra Fuenteovejuna S.A. “Logramos algo impensado hace algunos años para un grupo de artistas antofagastinos. Con esto se abrió una gran posibilidad para expandir nuestras redes, representando a la vez el nombre de Antofagasta y la de todos los que de una u otra manera hicieron posible que llegáramos a este lugar tan importante para el arte nacional”.
Con el férreo compromiso en lo local, tienen claro que dedicar la vida al arte tiene un costo muy grande, sobre todo a nivel emocional. Señalan que se vive en un país donde se piensa que las "reales posibilidades" de desarrollar el arte están solamente en la capital y a su juicio es un error que hace que el desarrollo de arte en las regiones nos sea efectivo.
Según este colectivo, en la medida en que haya más diversidad en la cartelera, el teatro del Norte se puede potenciar muchos más en todas sus dimensiones; artística, social y educacional, por nombrar algunas. “Es necesario sí, tomárselo en serio y entender que es una forma de vida que va más allá de cualquier tipo de ego o superficialidad, que es una forma de expresión ancestral que tiene una historia de la cual tenemos que decidir hacernos cargo o no”, puntualizan.
“El norte es una zona que históricamente se ha caracterizado por ser un nido de importantes artistas, rica en cultura que ha dado al país emblemáticos personajes que han dado una importante lucha por preservar y desarrollarla” (La Sicaria).