Literalmente, la pampa es el paraíso perfecto para la paz y la tranquilidad. Aléjese de las preocupaciones y disfrute la naturaleza nativa, junto a “Atacama Horse Adventure”.
Fotografía y texto: Soraya Valdivieso. Fotografías de Atacama Horse Adventure.
Expectantes nos trasladamos hasta el pueblo de La Tirana, a unos setenta kilómetros de Iquique, para encontramos con Pilar Troncoso, operadora turística de Horses Atacama Adventure. Amable al extremo, nos recibió en su propia casa, donde vive junto a su pareja Juan Opazo. Mientras nos dan el instructivo para cabalgar, nos presentan a los caballos por sus nombres: Caramelo, Algoso y Fanática serán nuestros compañeros de camino en esta cabalgata por la pampa.
Apenas nos subimos a los caballos, descubro que nada es más relajante que un paseo de este tipo por arena, cuando el sol se está poniendo mientras pinta el cielo de una gama interminable de colores y el silencio del desierto es absoluto.
Todavía embelesada por ese espectáculo, y pasados unos veinte minutos, el viento se vuelve una tierna melodía que, además, contribuye a refrescar el ambiente, señal de que comenzará a anochecer.
De pronto, la llanura, que a simple vista parecía yerma, va dando lugar a los imponentes tamarugos que ofrecen un impensado ambiente de bosque. La luminosidad se vuelve diáfana entre sus ramas y la sensación de libertad y paz entregan un relajo que ni yo ni mi acompañante sentíamos desde hace tiempo. Nos miramos y sonreímos.
Y eso es solo el comienzo. Este sorprendente paseo transforma la pampa ante nuestros ojos y la convierte en un real vergel. La ruta que emprenderemos se llama “Las Huellas del Tamarugal”, esto porque pronto se comienzan a vislumbrar los vestigios de las diversas culturas indígenas que habitaron esta región. Recordemos que este territorio perteneció al Imperio Inca y posteriormente al virreinato del Perú por más de quinientos años.
Combinando trazos desiertos con vegetación, la observación del entorno se vuelve una completa intriga, por lo que comenzamos a interrogar a nuestra guía. Logramos divisar los hermosos salares aledaños a la ruta, que se identifican por ser campos de sedimentos irregulares de color blanco y tierra, por los que no se puede cabalgar, pero que entregan un marco de referencia único. Una verdadera maravilla en medio del altiplano. Es curioso imaginar cómo eran estas lagunas en la era del pleistoceno: inmensas, imponentes, increíbles.
MILENARIOS TAMARUGOS
Seguimos la marcha hacia la Reserva Nacional de Tamarugos, aquí se puede apreciar una hermosa postal, porque el verde de sus ramas enciende el desierto y sus semillas adornan el terreno.
Este sabio árbol es de las pocas especies que se pueden dar en suelos tan salinos como la pampa, sus raíces alcanzan las profundas capas freáticas y es ese el modo en que sobreviven. Aquí son el alma nativa del pueblo, su follaje y semilla son usados para alimentar el ganado caprino y su madera es muy preciada.
En tiempos salitreros esta fue utilizada como combustible, provocando un porcentaje de extinción de la especie, de modo que hoy la Reserva Nacional es resguardada por la CONAF y para su conservación se han establecido zonas de camping y picnic, que son sectores en los que se pueden desarrollar diversas actividades. La oficina central está a veinticinco kilómetros de Pozo Almonte.
La vinculación con la naturaleza es parte muy importante de esta excursión; sin embargo, encontrar las huellas de antiguos habitantes de este desierto hace aún más perfecta la experiencia. Una casa construida con una impresionante técnica de barro y murallas de piedras, geoglifos y hornos artesanales son las evidencias de la supremacía indígena, cuyos habitantes, por cierto más sabios que nosotros, supieron combatir la hostilidad del desierto.
FORTUNA Y BUENA SUERTE
Al costado del camino nos encontramos con la especie prosopis strombulifera, planta que da una semilla de fuerte coloración amarilla; curiosamente se desarrolla en forma de espiral perfecto y hace un leve sonido, bastante agradable al oído. Los oriundos de la zona suelen traerla consigo dentro de su billetera o monedero, dicen que es el mejor amuleto de la suerte porque proviene de tierras sagradas, “la vaina de la fortuna” la llaman.
A propósito de la vegetación y geología de esta zona, los estudios y descripciones que hace el español Antonio de O´Brien (1765) dicen que este espacio “aparentemente inhóspito”, presenta una vegetación mixta que no solo se refiere al prosopis tamarugo, sino que se agregan arbustos como la fortuna, grama salada, retama, pillalla y brea, las que marcan las corrientes subterráneas que fluyen desde las quebradas del interior, “a juzgar por la vegetación natural existente con mayor densidad en la Pampa, hay bastante agua en el subsuelo, próximo a la superficie, aunque de un alto contenido de sales”.
Tampoco es difícil ver montículos de arenas poblados por restos de plantas, que han sido cortadas. Sobre esto, O´Brien relata que: “se conservan muy bien las huellas de los escurrimientos antiguos y su acción sedimentaria. Aquí también nos encontramos en presencia de suelos que fueron utilizados intensamente con finalidades agrícolas. La topografía es relativamente plana y las características de los materiales sedimentarios, al parecer, proporcionan facilidades para el regadío y cultivos”.
Existe una gran diferencia entre lo que el poblado de La Tirana es la mayor parte del año y lo que representa para algunos, durante un fin de semana. Es primera vez para mí que este pueblo, estigmatizado por los rituales y fiestas paganas, cobra un valor imprescindible. Más allá de los aportes a la ciencia y la historia de nuestra región, siento que un paseo turístico como este es un aporte al conocimiento mismo de nuestra patria y nos enamora un poco más de nuestra tierra. Aunque para muchos puede ser una gran aventura, no cabe ni la más mínima duda de lo recomendable que es vivir, por algunas horas, en la inmensidad del desierto.
HORSE ATACAMA ADEVENTURE
Víctor Troncoso es el fundador de Horse Atacama Adventure en 2007. Esta pequeña empresa de turismo ecuestre, nació con el rescate de un caballo. Prontamente se sumaron sus hijos Pilar y David, oriundos de Temuco, descendientes de mapuches. Juntos generaron un gran equipo de trabajo, unidos por el amor a los caballos.
Están enfocados a las expediciones, pero también ofrecen terapias de relajación. El desarrollo de las rutas está a cargo del grupo logístico, conformado por tres guías ecuestres con vasta experiencia en este terreno; cuentan con una camioneta 4x4 para cubrir las necesidades del cliente, monturas para diferentes gustos y comodidad. Es de uso obligatorio el casco de seguridad y optativo el empleo de las polainas para proteger las piernas. Antes de emprender la cabalgata se explica qué se puede hacer con el caballo, cómo controlarlo con las riendas y darse seguridad mutuamente.
Los tours que ofrece Horse Atacama son diversos y entre ellos destacan: rutas románticas al atardecer, rutas lunares los días de luna llena, rutas bajo las estrellas.
Las Huellas del Tamarugal comprenden los alrededores de La Tirana, la ruta histórica de La Tirana y la ruta al interior del pueblo, las que se pueden hacer por separado o juntas. Los precios fluctúan entre los cinco mil quinientos pesos por hora y los diez mil quinientos pesos por ruta.
Para cabalgar cómodamente se deben llevar los siguientes implementos: pantalón largo, polera o camisa manga larga, gorro y bloqueador. Pueden ir niños de todas las edades, incluso, niños con hiperactividad, pues según Pilar Troncoso está comprobado que logran estabilizarse cabalgando.
NUESTRO DATO:
www.facebook.com/Atacamahorse.com.
Reservas con tres días de anticipación al 87527619.
Calle Victoria sitio 6 y 7, La Tirana.