Al leer el libro Style Book-una mirada con clase (Elizabeth Walker), descubrí que desde hace décadas existen lo que hoy llamamos “Tribus urbanas”. Están las Flappers, (18 a 30 años) mujeres de los años veinte, quienes fueron las primeras en salir del corsé, usando vestidos largos y sueltos, vistiendo traje y corbata. Con un corte de cabello melena infantil, frecuentaban los clubes de jazz, fumaban y manejaban. Una de sus representantes fue la actriz norteamericana Louise Brooks. En los años cincuenta aparecen las Sweet girls, Pin-up girls. Nacieron tras la aparición de Marilyn Monrroe con beatle apretado al busto, manga corta y short muy ajustado de jeans. Con melena platinada y labios muy rojos. Marcaron un hito con un erotismo inocente y juguetón, una de sus iconos fue Betty Page. En los sesenta vino el Hipismo; con los setenta el Punk; los ochenta con el New Wave; los noventa con el minimalismo y el 2000 con los Pokemones. Desde hace un rato lo más in en Japón son los Harajuku, que resaltan con sus cadenas, vendajes, maquillajes extravagantes, trajes oscuros e incluso prendas tradicionales como los kimonos. Entre ellos están, Lolita: Chicas vestidas con ropas al estilo victoriano. Oshare Kei: Utilizan atuendos extremadamente coloridos y en ocasiones andróginos. Ganguro: Un estilo que busca imitar a las chicas californianas, cabello oxigenado, piel muy bronceada, uñas y pestañas postizas. ¿Se imaginan lo que es ver a una japonesa en este estilo si siempre han sido pálidas y de cabello oscuro? ¿Llegará esta tendencia a nuestro país de manera explosiva como en Japón?