Privilegiando los escenarios locales y luchando por destacar al artista nacional sobre el extranjero, esta banda de la Región de Valparaíso ha llamado la atención por sus arreglos musicales y contenidos que llaman al cuidado medio ambiental. Además, durante todo julio se presentarán con la gira Un nuevo pulso para el Aconcagua, una iniciativa gratuita para toda la familia.
Por María Inés Manzo C. / fotografía Vernon Villanueva B.
La banda viñamarina Kafod nació el 2008 por la inquietud de su líder Carlos Cruz (35) de seguir haciendo música de calidad y local, luego de haber participado en conocidas agrupaciones como Jade, Sur Pacífico o Prisma (tributo a Pink Floyd). Profesor de música y autodidacta, siempre ha tenido la inquietud por el rock conceptual y desarrollar historias a lo largo de sus espectáculos. Es así que junto a su actual esposa, Paula de Marco (32), se unieron para comenzar no solo un proyecto artístico, sino de vida.
Él en la voz y guitarra, ella en los teclados/sintetizadores crearon Kafod, una verdadera familia que, junto a su pequeño hijo Juan Salvador, más los músicos de la banda se han dedicado mostrar un interesante concepto lleno de diversos estilos y producción en el escenario. Sus shows y particular vehículo, una Volkswagen Kombi Westfalia de los setenta, ya han captado la atención del público y esperan seguir creciendo en la escena musical, como nos cuenta Carlos, durante esta entrevista.
¿Qué significa Kafod?
Nació de un personaje que inventé para el primer disco de Jade, Sistemas Abiertos, donde había otro personaje que pasaba por una búsqueda espiritual fuera del consumismo, en una de esas se encuentra con Kafod, el profeta que trata de convencerlo. A mí me gustaba mucho ese nombre, además mucha gente me llamaba así y ya era un sobrenombre.
¿Los otros integrantes cuando llegaron?
La agrupación ha ido variando un poco, en el fondo los que estamos estables siempre somos Paula y yo, el pilar fundamental de Kafod. Al final del año pasado se volvió a unir a nosotros Felipe Morros, baterista que tocaba conmigo en Jade. Nos conocíamos súper bien en cuanto a la manera de interpretar los temas. Por otro lado, a principios de este año el guitarrista que estaba siguió otro camino y llamé a Joe Forno y Pablo Pinto. Ahora con estos dos guitarristas somos un quinteto.
¿Cómo defines el estilo?, es una mezcla entre folk, rock progresivo…
No me gusta estereotiparme en algún estilo, porque estoy abierto a hacer distintos tipos de música. Dentro del disco Nuevo Pulso aparece un tema con onda reggae y otros más progresivos por la sonoridad que tienen. Además Paula, Felipe y yo, venimos de una escuela progresista. Nos gustan mucho grupos como Génesis, Peter Gabriel o Rush y yo toqué en una banda tributo a Pink Floyd. De ahí nace mi interés por el rock conceptual.
¿Las letras y melodías las haces tú?
Sí, soy el compositor principal. Compongo las canciones en guitarra y escribo las letras, después viene todo el proceso de arreglos, donde se incorporan teclados, baterías y bajos. Pero lo que más me gusta es el sonido de banda, más que el solo. Siempre he buscado eso, no ser el cantautor con la guitarra.
EL MUNDO KAFOD
Su primer álbum Nuevo Pulso (2010), de inmediato llamó la atención por sus contagiosos ritmos, hermosas letras, contenido ligado a la naturaleza y al cuidado del entorno. Su tema de apertura Fábula del día de la tierra, fue el escogido para ser grabado en el sur de nuestro país (Región de Los Ríos), donde Carlos, Paula y su hijo se mezclaron entre la naturaleza y los instrumentos para generar su único sonido. Un estilo que los llevó a compartir escenario con el ex bajista de Pink Floyd, Guy Pratt, importante músico de sesión con el que tocaron en la Piedra Feliz de Valparaíso.
¿Cómo surge el interés medio ambiental?
Por una necesidad, ya que cada vez estamos explotando más el planeta. Creo que si seguimos con esa actitud terminaremos mal. Por eso es un buen momento para despertar la conciencia y qué mejor que través de canciones. Además, el disco se dio junto al nacimiento de mi primer hijo, Juan Salvador, al que le decimos cariñosamente Gaviotín, en honor al famoso libro.
¿Te gustaría que él siguiera tus pasos?
Aunque suene increíble, ya lo hace con solo dos años y ocho meses. Salió músico de tomo y lomo, toca la batería todo el día, se levanta en la mañana y es lo primero que hace. Apenas empezó a caminar comenzó con las percusiones. Practica todos los días los temas de Kafod y Peter Gabriel.
En Chile los artistas nacionales no siempre son valorados ¿crees que se puede vivir de la música?
Lo he hecho y con mi familia tenemos un buen pasar viviendo como músicos, aunque hay que sacrificar algunas cosas. No es difícil vivir como músico, pero sí vivir de tu propia música. Hoy en día están súper en boga las bandas tributo, entonces hay muchos espacios que se han cerrado y no hay suficiente lugar para la música original. Salvo que seas consagrado como Lucybell o Los Tres, pero luchando precisamente para eso.
¿Ser una banda regional les ha dificultado para entrar al mercado de Santiago?
Es difícil, no tocamos mucho en Santiago, pero nos hemos ido posicionando. Se ha estado escuchando que hay una banda de Viña del Mar y Quilpué que está haciendo cosas importantes. Pero gracias al FONDART se nos han abierto más puertas, ya que hemos podido entrar a un público mayor por las redes sociales. Estamos tratando de captar más y más gente para que nos escuche, adquiera los discos o descargue nuestra música por Internet.
UN NUEVO PULSO PARA EL ACONCAGUA
Este año, Kafod fue seleccionado por el Fondo de Fomento de la Música Nacional, para realizar una gira por la Región de Valparaíso. De manera gratuita ya se han presentado en Quilpué, San Felipe, Viña del Mar, Quillota y La Calera; y para el mes de julio están programados nuevos espectáculos. Además, ya están pensando en un segundo disco, recorrer Chile y el extranjero “queremos salir más adelante y mostrar nuestro trabajo en Europa, Estados Unidos y México. Quizás acá nuestro estilo no es masivo, pero hay una minoría que está ansiosa por conocer música del estilo progresivo”, nos cuenta Carlos.
¿Por qué deciden postular al FONDART?
Este era el tercer año que postulaba. Antes lo había hecho con Jade para la grabación de una ópera rock inspirada en el libro Fahrenheit 451, donde participó Pancho Sazo de Congreso. En esa oportunidad no me lo gané, pero no me importó mucho y lo grabé igual. Después postulé para su puesta en escena y tampoco resultó, aunque sacamos muy buen puntaje. Un show con el quería pasar por varios establecimientos educacionales, porque es un libro muy leído en los colegios. Entonces, el año pasado postulé nuevamente y como Nuevo Pulso ya estaba grabado, resultó hacer la gira por el Valle del Aconcagua.
¿En qué consiste la gira?
Son diez proyectos en diez ciudades distintas, asociado con los municipios de cada comuna. Nos facilitan algún establecimiento y nosotros llevamos el resto, la puesta en escena con producciones audiovisuales. También hemos incluido muchas ilustraciones que van en el disco y fueron realizadas especialmente para el show por Paula. En el camino se han ido acoplando otros artistas que han aportado con arte gráfico, cuadros, fotografía, etc. Me gusta mucho incorporar esos elementos, sobre todo de artistas locales poco reconocidos. Gente que siempre ha estado apoyándonos, por eso cuando se da la oportunidad los invitamos. Se ha logrado un súper buen equipo y actualmente trabajamos once personas, entre la banda, equipo de sonido, iluminadores y audiovisuales.
Hasta el momento ¿cómo ha sido el recibimiento del público?
El público esta súper contento. En San Felipe fue mucha gente y vendimos hartos discos. Creo que cuando llega un show bien armado se valora. Además, nuestro espectáculo es apto para todo público, los niños alucinan. Lo veo en mi propio hijo, no sé si es por los instrumentos, pero les gusta la onda familiar que tenemos y las letras son bien narrativas. Por otro lado, tiene mucho de crítica social, los adultos se cuestionan muchas cosas. Abarcamos público desde los setenta años para abajo. Algunos temas son medio rockeros, pero tenemos seguidores de todas las edades.
¿Y las próximas fechas de julio?
El 7 en Limache, el 12 en Villa Alemana, el 14 en Los Andes, el 21 en Concón y el 27 en Valparaíso. Es gratis y sin entrada, simplemente el público debe llegar a los lugares de los conciertos, para más información pueden visitar nuestro sitio web www.kafod.cl.
“No es difícil vivir como músico, pero sí vivir de tu propia música. Hoy en día están súper en boga las bandas tributo, entonces hay muchos espacios que se han cerrado y no hay suficiente lugar para la música original”.