Anita Küllmer, ingeniera comercial, y Claudia Young, diseñadora, se asociaron para potenciar su arte en joyería contemporánea, que hoy desfila en las principales pasarelas de la zona, Santiago y ya está abriéndose camino en el extranjero.
Por Maureen Berger H. / Fotografías Vernon Villanueva B.
Santiago Fashion Week, Viña D Moda, Desfile Alter Ego, Enjoy Viña y Pucón, Desfile Hotel W, lanzamiento de nuevas colecciones de Rubén Campos y Guayaquil de Moda en Ecuador, son solo algunos de los eventos que se han visto engalanados con la presencia en las pasarelas de las creaciones de Küllmer & Young. Detrás, están Anita Küllmer, ingeniera comercial, y Claudia Young, diseñadora, socias y amigas que han visto cómo su marca crece y establece un lugar en el difícil campo de la joyería de lujo nacional.
Claudia nació en Valparaíso, estudió en el colegio St Margaret’s y diseño gráfico en la Universidad de Viña del Mar; Anita es de Valdivia, estudió en la Deutsche Schule de dicha ciudad e ingeniería comercial en la Universidad Adolfo Ibáñez. Ambas han formado familias numerosas, Claudia está casada con Manuel Valenzuela, ingeniero comercial, y tiene cuatro hijos. Anita, en tanto, se casó con Claudio Bozzolo, y tienen tres hijos.
DEL HOBBIE A LA EMPRESA
La artista de la empresa es Claudia “la inquietud por usar metales, empezó en la Escuela de Diseño con el taller de grabado, donde aprendí a trabajar con distintos metales y me encantó lo que se podía lograr con ese material. Después, buscando otras posibilidades de crear con metales, pasé de hacer esculturas a hacer joyas. Lo que partió como un pasatiempo se fue transformando de a poco en mi trabajo”.
La diseñadora agregó: “fui entrando en esto de a poco. Partí hace catorce años con un curso en la Casa de la Cultura, donde aprendí lo básico. Después fui haciendo varios cursos de distintas técnicas de joyería en Santiago. También participé en talleres con los españoles Carlos Codina, de comercio, diseño e identidad, y con Ricardo Domingo, un diseñador de joyas de grandes marcas, sobre teoría del diseño y la búsqueda del ADN de las joyas”. Además, trabajó en Vising, una empresa de diseño y comunicación, donde estuvo a cargo de varias cuentas.
Los negocios los gerencia Anita, quien trabajó once años en el Duoc UC, “después dejé la empresa privada para dedicarme a la decoración, área que siempre me ha atraído, a lo cual me dedico, también, hasta hoy”. Se conoció con Claudia, gracias a que ubicaba a su marido, pues habían sido compañeros en ingeniería. “La idea de asociarnos se fue dando naturalmente, ya que a mí me encantan las joyas y la Claudia necesitaba la parte comercial. Así, la marca Kullmer&Young nació cuando el pasatiempo pasó a ser un trabajo de verdad”.
TRADICIONAL DE VANGUARDIA
Claudia define su estilo de joyas como tradicional de vanguardia, “trabajo con metales nobles y piedras naturales. La mayoría las he traído de Brasil, la India o EEUU. Siempre estoy buscando piedras distintas con diferentes cortes y formas que sean únicas, para diseñar todo tipo de collares, aros y anillos”.
Ella describe su paso a paso: “primero diseño la pieza que se va a hacer, después se pasa al computador para que sea más fácil calarla. Se funde el metal, este se pasa por un laminador hasta obtener una lámina delgada. Ahí se dibujan las piezas que se van a calar. Al tener todas, se sueldan una por una para dar la forma deseada. Después, se lija y se pule. La tarea completa puede tardar de un día a una semana, y una colección, entre que se piensa, diseña y produce, se puede demorar entre tres a cuatro meses”.
¿Qué obras han sido más especiales y por qué?
Claudia: La verdad es que todas las colecciones son especiales porque son piezas únicas, pero te podría decir que hacer la corona de la Mater del Santuario de Schoenstatt de los Pinos fue muy importante por el significado que tuvo para nosotras. Por otro lado más que orgullo, es gratificante ver que las joyas de Küllmer & Young, después de un largo proceso de diseño y pruebas de vestuario, han estado en las pasarelas más importantes del país y en el escenario de la Quinta Vergara 2012.
¿Qué estrategias de marketing y comercialización empleas en la empresa?
Anita: Me preocupo del producto desde sus inicios junto a Claudia, para posteriormente fijar el precio de venta, ver su distribución tanto en Santiago como en regiones. A medida que hemos ido creciendo, hemos dedicado tiempo y recursos a posicionar la marca, con todo lo que ello implica: papelería, envases, página web, etc. La promoción es a través de venta personalizada (es necesario coordinar una hora a los teléfonos 09/2996300 y al 06/8354141 en Viña del Mar, Santiago, Antofagasta y Valdivia), relaciones públicas, eventos como desfiles, de beneficencia, auspicios, etc.
¿En qué pie se sitúa hoy la orfebrería en la región y en Chile?
Claudia: Creo que la orfebrería y la joyería, en general, han avanzado mucho, sobre todo la joyería contemporánea, donde se rescata la investigación y experimentación de nuevos procesos, técnicas, formas y materiales como los reciclados y las resinas, que están dando vida a un nuevo tipo de joyería. En la región hay varios talleres que trabajan con nuevos materiales y que logran excelentes resultados.
¿Qué importancia tiene para ustedes trabajar con diseñadores como Rubén Campos?
Anita: Ha sido muy importante trabajar con Rubén Campos, gracias a él nos introdujimos en el mundo competitivo de la moda. Esto nos ha obligado a mantenernos a la vanguardia y estar atentas a las nuevas tendencias de la moda.
¿Algún proyecto este año?
Anita: Como proyecto más importante para la empresa, estamos desarrollando la venta vía catálogo electrónico en paralelo a la página web, además de los distintos desfiles y actividades propias del área comercial.
“Creo que la orfebrería y la joyería, en general, han avanzado mucho, sobre todo la joyería contemporánea, donde se rescata la investigación y experimentación de nuevos procesos, técnicas, formas y materiales”, Claudia Young.