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EDICIÓN | Septiembre 2010

Undir y Entramar

Patricia Melero, telar
Undir y Entramar

La pasión de esta rancagüina son las manualidades, pintura, escultura, y todo lo que tenga que ver con crear. Así fue como hace tres de años descubrió el telar decorativo, una técnica ancestral que aprendió en el sur de Chile y con la que hoy logra crear cuadros y verdaderas esculturas a partir de sorprendentes tramas y urdidos que mezclan la lana natural con vellón y un sinfín de materiales, los que, en su conjunto, se transforman en un arte repleto de armonía y belleza.

Por María José Pescador D. Fotografías Danny Bolívar U.

Todo lo que sea manualidad es parte de la vida de Patricia; por eso, hace diez años y en el altillo de su casa, lugar amplio y luminoso, implementó un taller para dar rienda suelta a sus creaciones. Pinturas en diferentes técnicas —óleo, acrílico, decapado—, y otras como decoupage, bauer, además de esculturas en fierro y madera, se acumulan por todos los rincones y paredes del lugar, así como cientos de pinceles, lanas, hilos, géneros y distintos materiales que se acumulan en el mesón central del taller.

Pero hace tres años, y en busca de nuevas técnicas que tuvieran que ver con la elaboración manual, empezó a interesarse en el tema textil, principalmente en las lanas, porque era la tendencia que se venía con fuerza. Luego de varias investigaciones, llegó al telar artesanal, para lo que tomó clases de aprendizaje, tanto en Rancagua como en Santiago. “Para todo soy igual, primero empiezo a manipular la materia prima, a conocer las texturas y los colores; así me fui acercando de a poco al tema del telar, conocí lugares donde comprar lanas y estudié los diferentes tipos de telares que existían”.

Pero fue en un viaje a Pucón cuando se entusiasmó aún más; ahí visitó a una prima que trabajaba el telar, y fue ella quien le enseñó las primeras urdidas y tejidos de este trabajo.

Posteriormente, una amiga que había aprendido la técnica del telar mapuche, le enseñó a Patricia a implementarla. “Me abastecí de varios conocimientos, de lo que significa el telar mapuche, aymara, y de los que tienen distintas formas, como redondos, rectangulares, de pie, Minerva (con rodillo), entre otros.

Entonces, Patricia decidió encargar distintos bastidores, “los hay de dos metros diez de largo por un metro ochenta de ancho, hasta los más pequeños, de centímetros”. Se mandó a hacer un telar pequeño, después otro más grande, luego el típico mapuche, posteriormente el Minerva. Todos enfocados a realizar telares para decoración, no para ropa: pequeñas y grandes tramas que luego enmarca para crear cuadros de ensueño.

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<strong>TEJIDO ANCESTRAL</strong>

En “El Taller”, como se llama el lugar que implementó junto a sus socias, su hija Constanza del Real y su cuñada María Irene Aránguiz, las tardes se pasan urdiendo y entramando telares, con tremenda paciencia, donde mezclan todo tipo de materiales y texturas: lana y vellón natural, palos de madera recogidos del jardín, bambúes, cintas, botones, cueros, fierros, tiras de géneros, blondas, piedras, fieltro, conchas de mar, lino de yute y hasta herraduras, entre otros.

“El telar es el principio del género, son técnicas originarias”, cuenta Patricia, quien asegura que fue esto lo que primero le llamó la atención, el rescate de un oficio típico de nuestros antepasados. Para darse a conocer participaron, el año pasado, en la feria Navideña del Polo de las Mercedes en Requínoa y en la de San Fernando. En ambas, el éxito fue inmediato.

Hoy en “El Taller” se pueden encontrar telares en colores tierras, morados, amarillos, con distintos objetos y enmarcados entre vidrios, o con marcos de madera decapados, también otros especiales para decoraciones de piezas de niñas en colores rosados y celestes, además, algunos que se disponen colgando en bastidores de fierros como esculturas para exhibir encima de mesas de centro u otros.

<em><strong>¿En qué consiste la técnica del telar?</strong></em><br /> En urdir y entramar a través de distintos puntos específicos, lanas, géneros, tiras, cordeles… distintas texturas, las que se van tejiendo y cruzando entremedio de hileras de hilos de algodón u otros, que están dispuestos de forma vertical u horizontal sobre el bastidor.

<em><strong>¿Cuál es la diferencia entre los puntos que se necesitan para hacer ropa y para hacer un telar decorativo?</strong></em><br /> Para hacer ropa se utiliza un punto en general, en cambio, para los telares decorativos se necesitan distintos puntos, e incluso, se pueden inventar algunos. Es más libre.

<em><strong>¿Por qué te gustó tanto la técnica del telar?</strong></em><br /> Porque lo mío son las manualidades y el telar es pura técnica manual. Me relaja, el taller es mi mejor terapia.

<em><strong>¿Qué es lo que más te piden?</strong></em><br /> En realidad, la gente no se atreve mucho, es bien tradicional, lo que más piden son los tonos tierra. Y los enmarcamos entre vidrios porque se ven por ambos lados, se aprecian más.

<em><strong>¿También hacen clases?</strong></em><br /> Sí, de lunes a jueves, en grupos de no más de cuatro personas. Para inscribirse hay que escribir a <a href="mailto:kuki_07@htmail.com">kuki_07@htmail.com</a>

 

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