Tell Magazine

Entrevistas

EDICIÓN | Septiembre 2010

El pulso de la música

Camila Moreno, cantante nacional
El pulso de la música

Con sólo veinticinco años, su primer disco, Almismotiempo, ha sorprendido por la intensidad de las letras que ella misma compone y, especialmente, por su extraordinaria fuerza interpretativa. En septiembre nos representará, incluso en China, cantando sus temas en la Expo Shangai.

Por Maureen Berger H.<br /> Fotografías: gentileza de Sello Azul

<em>“Deja que me vaya por siempre con el viento,<br /> deja que me espante el soplo en la canción.<br /> Dulce marcha, el fuego en tu corazón,<br /> el pulso en mi palma, ya tiene su propia voz”. </em>

Canta con garra y una fuerza interpretativa que ya se quisieran artistas de más trayectoria, una joven Camila Moreno (25), autora de sus letras y música y representante del neo folclore actual.

Nació a mediados de los ochenta, cuando el rock latino reinaba en las radios y medios nacionales, y desde muy pequeña aprendió a tocar guitarra y piano. Estudió en la Universidad Arcis y en el Instituto Projazz; por un tiempo se interesó en los ritmos urbanos, pero no se identificó con ellos y retomó el instrumento de cuerda, presentándose en cafés y escenarios privados con canciones de The Beatles y PJ Harvey. “De entonces recuerdo los viajes, la música, los amigos y los niños. Mis salidas a pasear al cerro, las aventuras que viví, y mis momentos dedicados a leer y escribir”.

Antes de independizarse, participó en varios proyectos de música emergente, tales como: Te Tecla la Peza, las bandas folclóricas Cucharita y Las Polleritas, para luego culminar con Caramelitus, un dúo de música electroacústica conformada por ella y Tomás Preuss.

<strong>AMIGOS IMAGINARIOS </strong>

Escueta en sus respuestas, Camila dice que la impulsaron a dedicarse a esto “sus amigos imaginarios”. Declara que eligió la música “porque me fascina, es como la electricidad de Billy Elliot, de Patty Smith o de Don Quijote”. Hoy algunos medios citan como influencias de esta artista a Björk y Violeta Parra, ya que su música es una sinergia de sonidos acústicos provenientes de la música folclórica de su país, una voz potente y melodiosa, y guiños al indie rock.

<em><strong>Dejaste la danza para dar paso a la música, ¿qué hizo que esto pasara?</strong></em><br /> Me di cuenta de que estaba bailando por el furor que me producía la música en el cuerpo, más que la danza misma. Así que dije: este impulso ya está adentro, así que lo voy a lanzar. En todo caso, sé que mis estudios en actuación y danza, me han permitido forjar una personalidad como cantante.

<br class="spacer_" />

<em><strong>¿En qué estabas cuando empezaste a componer?</strong></em><br /> Estaba esperando el nacimiento de una de mis hermanas. Tenía diecisiete años cuando descubrí, en la composición, una forma de expresar mis emociones.

<em><strong>¿De dónde surge tu estilo, te inspiras en algún artista extranjero o nacional?</strong></em><br /> No, surge del vacío que, de hecho, no me da miedo, para nada.

<em><strong>¿Aciertos y errores en tu vida, cuáles?</strong></em><br /> Perder una guitarra, fue un gran error. Saber vivir con ello, un gran acierto.

<em><strong>¿Cómo te definirías en lo personal y en lo profesional?</strong></em><br /> Ridícula e intensa.

<em><strong>¿Qué has tenido que dejar de lado en tu vida personal?</strong></em><br /> El tiempo para mi familia y para los pololos, pero eso se retoma de a poco y estableciendo límites.

<strong>VACACIONES EN EUROPA </strong>

Mientras estuvo de vacaciones por Francia, ella aprendió a cantar de una forma muy singular, influida por la música belga; con características agudas y armoniosas. Sus letras rescatan viajes con amigos, pensamientos sobre la realidad de Chile y vivencias personales muy cercanas a la muerte, como accidentes automovilísticos y ahogamientos. Esto último plasmado en su canción Cae y calla, (cuya estrofa inicial es citada al comienzo de esta entrevista), donde argumenta que “morir es dejarse ir”.

<em><strong>¿Qué te parece mal de nuestro mundo?</strong></em><br /> La construcción de represas, termoeléctricas, mineras. Me da mucha rabia la gente que no cuida su casa y abandonan sus luchas por dinero. Me dan ira las personas que dicen que son espirituales y ni siquiera se esfuerzan por cuidar bien a sus hijos. Me da rabia que el Estado chileno venda a empresas extranjeras nuestros recursos más preciados, como la reserva marina ubicada en Punta de Choros en la IV Región. Me molesta que el actual presidente planee autorizar a Suez Energy construir una termoeléctrica tan contaminante, que va a destruir a ballenas, delfines, pingüinos y va a enfermar a toda la gente de la localidad, como ya ha pasado en Tocopilla o Huayco. Allá los niños están enfermos de cáncer, la gente se está muriendo, y en el noticiero nacional muestran pura farándula o cualquier estupidez.

Otro viaje que influyó en su carrera fue el que hizo, en el 2007, a Uruguay y Brasil, “fue una travesía bonita y, a la vez, llena de situaciones fuertes. Hicimos muchas veces dedo —no en las mejores condiciones— y cantamos en pueblos extrañísimos para tener dinero para comer. Eso nos acercó a aquellas culturas de otra forma, ya no como turista, sino como trabajador o sobreviviente. Cuando logramos llegar de Brasil hasta el Titicaca a dedo en una semana, sentimos que habíamos crecido años y que ya éramos muy fuertes, como quien logra una meta muy difícil de alcanzar con la adversidad presentándose a diario. En esos días viví una explosión en la composición”.

<em><strong>“Para mí la música es un trabajo (dentro de él, claro que juego y me divierto), pero no dista de la labor que hace un doctor o un carpintero”. </strong></em>

Ese mismo año, conoció, en un encuentro festivo, a su alma gemela musical: Chinoy, un artista porteño con una amplia trayectoria en la escena independiente chilena, que posee un timbre vocal muy similar al de Camila. Cuando ella le enseñó su música, él no dudó en su talento y la tuvo en cuenta como telonera para una de sus presentaciones en vivo en 2008. En ese entonces, la intérprete ya había grabado cuatro temas bajo la producción de Marcelo Aldunate, uno de ellos llamado Antes Que, el cual marcó su debut como solista.

<em><strong>¿Cuáles son tus mayores logros en la música?</strong></em><br /> Hacer música que me ha llegado a conmover. Anhelo crear una música que me sorprenda, que sea valiente en todos los sentidos, y así poder vivir en el campo y ayudar a proteger la tierra.

<strong>NOMINACIÓN AL GRAMMY </strong>

El 2008 fue especial para Camila. Bajo la naciente emisora de sólo música chilena Radio Uno, se lanzaron sus primeros temas, que la llevaron a participar en importantes eventos de su país, como Rockodrómo y Rock Carnaza. Su nombre empezó a ser considerado por la industria musical chilena. A principios del 2009, firmó con Sello Azul para el lanzamiento de su primer trabajo solista llamado Almismotiempo, disco de doce temas compuestos por ella y producidos por Marcelo Aldunate. Entre las canciones de este trabajo se destacan también Millones (nominada al Grammy Latino como mejor canción alternativa), Lo Cierto y Trenza.

Por estos días, la intérprete está en China “voy a cantar mis canciones en el Pabellón Chileno de la Expo Shanghai. Me presentaré en un formato semi-acústico, con los músicos Iván González, (guitarra eléctrica y piano) y Antonio San Martín (percusiones y bajo)”.

<strong>¿Has pensado internacionalizar tu carrera?</strong><br /> Sí, en eso estoy.

<strong>¿Algún otro disco en proceso?</strong><br /> Sí, se llama Opmeitomsimla, está siendo mezclado y saldrá en septiembre u octubre. Es una continuación de mi primer disco Almismotiempo, de hecho es la palabra al revés.

<strong>¿Hay suficiente espacio para tu tipo de música en Chile?</strong><br /> No sé cuál es ese tipo, pero el espacio para cantar está.

<em><strong>¿Cómo te han tratado las radios, la TV y los medios de comunicación?</strong></em><br /> Las radios bien, la tele no pesca y los medios, en general, sólo en tanto a ellos les convenga.

<em><strong>¿Qué pasa con el apoyo que se da a los músicos en nuestro país?</strong></em><br /> Mmmm, más que el apoyo o no apoyo creo que es un tema de visión. En general, en la sociedad se ve al músico como alguien que se está divirtiendo o jugando con lo que hace. Para mí la música es un trabajo (dentro de él, claro que juego y me divierto), pero no dista de la labor que hace un doctor o un carpintero. La gente reclama mucho porque se cobra dos mil pesos de entrada, o cinco en un recital. No ven el gran esfuerzo y dedicación que implica levantar un concierto de buena calidad, así como al carpintero le requiere disciplina construir bien una casa. El problema no son las personas, sino el sistema que no ha sabido educarlos. Cuando ser músico sea un oficio más, el apoyo va a ser muy distinto.

<em><strong>¿Qué tan difícil es abrirse camino en Chile?</strong></em><br /> La verdad, no sé cómo es en otros lados, acá siempre va a depender del contexto y de cómo se den las cosas. Si tienes mucha convicción y cantas con el corazón, siempre se puede.

 

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación2+5+6   =