Una chilena quedó marcada en la retina de los varones tras aparecer mostrando toda su sensualidad en el filme El chacotero sentimental. Era Lorene Prieto, actriz que entonces daba sus primero pasos y que hoy se ha consolidado gracias a su talento.
Por Maureen Berger H. / Fotografías Vernon Villanueva B.
<em><strong>¿Por qué viviste tantos años en el extranjero?</strong></em><br /> Mi padre es Sergio Prieto, primer violín de la Filarmónica, e hizo su carrera en Suiza, específicamente en Basilea, por eso viví allá hasta los trece años. Esto influyó mucho en mí, conocí un país altamente democrático, con excelente niveles en su educación pública y muy desarrollado. Entonces, volver a Chile era divertido, lo que más me parecía extraño era que tendría que usar uniforme en el colegioâ¦
<em><strong>¿Cuándo te comienza a interesar el tema de la actuación?</strong></em><br /> A los quince años, en el colegio. Una vez montamos una obra de Bertolt Brecht completamente en alemán. A todos les daba lata actuar, menos a mí. Seguí con esta obsesión de ser actriz, sin decir nada a mi familia hasta egresar. Mi papá esperaba que estudiara algo tradicional, él sabía lo sacrificado de la vida del artista. Postulé y quedé en Teatro en la Universidad Católica. Aunque ingresé preocupada, pues no estaba segura de mi talento, con el tiempo me convencí.
<em><strong>Y el talento musical, ¿lo sigues desarrollando?</strong></em><br /> Yo tocaba piano y de chica mi padre me llevaba a los Alpes a escuchar grandes conciertos con tremendos músicos en Suiza. Pero descubrí que podía cantar recién en la universidad. Empecé con cursos de canto lírico y aunque me hubiese encantado hacer de esto una carrera paralela, sólo quedó como un pasatiempo. Adoro interpretar canciones francesas, de cabaret, de los años veinte y cuarenta.
<em><strong>¿Es efectivo que en televisión debutaste con Teresita de Los Andes?</strong></em><br /> Sí, fue un papel chico, yo tenía veintiún años. Después de esto, el director, Vicente Sabatini, me entregó un protagónico en una serie de Corín Tellado. Luego no paré con muchas teleseries y teatro. Ahora bien, aunque me entretengo haciendo de todo, reconozco que si no hago teatro, me falta como lo más vivo de mi profesión. No hay nada tan intenso y donde uno tenga que estar con las pilas más puestas que el teatro.
<em><strong>La película El chacotero sentimental te presentó como una actriz sexy, ¿te costó partir haciendo un desnudo?</strong></em><br /> Fue curioso, porque fui la última persona que dio la audición. Quedé porque una amiga actriz no quiso realizar un desnudo y como yo ya había hecho algo similar en otra película, me sentía preparada.
<em><strong>¿Sientes que quedaste un poco pegada en ese tipo de papeles?</strong></em><br /> Es cierto que desde ahí me empezaron a ofrecer mucho ese tipo de roles; a pesar de que intenté luchar contra ello, no pude. Creo que es muy difícil compatibilizar mi imagen sexy, con lo que, además, puedo ofrecer como actriz en otros temas. En un minuto realicé varias obras de teatro pícaras, que tuvieron mucho éxito, como Todos tenemos problemas sexuales, Orgasmos y 23 centímetros. La vida me llevó rumbo a la comedia, algo que no esperaba hacer jamás. Tu comprenderás que el humor suizo no es lo más divertido que podría existir (ríe).
<em><strong>Igual has sido premiada en drama, por el filme B-Happyâ¦</strong></em><br /> Sí, en esta película de Gonzalo Justiniano realicé un papel dramático y recibí el premio a Mejor Actriz en el Festival de Cartagena de Indias en el 2004. En B- Happy encarno a Mercedes, una esforzada mujer que es madre de una adolescente, Kathy, interpretada por Manuela Martelli.
<em><strong>¿Este semestre se seguirá montando la obra El hijo de la peluquera?</strong></em><br /> Felizmente, sí. En octubre parte la segunda temporada de esta obra dirigida por Javiera Contador, que se monta en el Teatro Mori del Parque Arauco en Santiago. Ha sido súper exitosa, hemos estado copados en una sala difícil de llenar. También participan Fernando Godoy, Ximena Rivas, Dayana Amigo, Paulette Seves y Claudia Burr.
<em><strong>¿En qué estás hoy en televisión?</strong></em><br /> Terminé las grabaciones de la teleserie Feroz de Canal 13 y continúo en algunos capítulos de Infieles de Chilevisión. Pero me han ido cambiado los roles; por ejemplo, he pedido que me pongan más como la bruja y no tanto como la amante.
<em><strong>¿Por qué sigues aceptando estos papeles sensuales?</strong></em><br /> Creo que dejaría de actuar si rechazara todos los roles que me proponen en ese sentido. Claro que me gustaría interpretar otro aspecto del ámbito femenino y siento que, tarde o temprano, va a pasar. Es cosa de tiempo.