Ganadora de siete premios Oscar, incluyendo mejor película y actriz, Shakespeare apasionado (1998) cuenta la historia del joven dramaturgo mientras creaba su famosa obra Romeo y Julieta, en 1593, en un juego entre la realidad y sus personajes en el que termina completamente enamorado.
William Shakespeare (Joseph Fiennes) está en una crisis, no puede escribir ni un solo soneto porque no ha encontrado una musa que lo inspire. Además, entre una disputa de las casas de teatro de Londres, debe entregar una comedia lo antes posible. Durante las audiciones para la obra —de la cual no tiene ni una línea— conocerá a un muchacho que actúa desde el corazón y lo dejará impresionado, pero que en verdad es Viola de Lesseps (Gwyneth Paltrow), la inspiración que tanto esperaba. Una joven de familia adinerada que sueña con poder actuar, en una época en que los escenarios eran un sitio exclusivamente masculino.
En un apasionado y fugaz romance, tal como Romeo y Julieta, deberán enfrentar al destino que los quiere separar, incluso a la misma Reina Isabel I (Judi Dench, mejor actriz secundaria) que aprueba el matrimonio de Lady Lesseps con el ambicioso Lord Wessex (Colin Firth). Por eso, el tiempo está contado y aprovecharán cada instante juntos mientras se va escribiendo la obra de los Montesco y Capuleto.
Bajo la dirección de John Philip Madden, cuenta con grandes interpretaciones —sobre todo las de Paltrow y Dench—, que nos envuelven en una historia emocionante, de época, con hermosos vestuarios, conflictos, momentos de comedia, pero también de tristeza y angustia. Un guión que va mucho más allá de una película romántica y se ha convertido en un imperdible de las producciones de los años noventa.