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EDICIÓN | Enero 2012

La PAX China

Por Sergio Melitón Carrasco Álvarez Ph.D.
La PAX China

China necesita a Occidente y Occidente tiene en China una de las calderas que mueve sus turbinas.  Pero, ante las incertidumbres que causan las zonas calientes de Asia, circulan noticias, comentarios, opiniones, ciertamente todas sin fundamento serio y muchas veces bastante irresponsables que denuncian a una China que abrigaría intenciones agresivas, o derechamente se estaría preparando para intervenciones militares variadas.  Sin embargo, todo indica que China va en la dirección de la apertura, la confianza, y la inversión a todo riesgo.

Al comenzar diciembre, se supo que el Banco Central de China creó un sistema de administración de un fondo de inversión de US$ 300 billones.  Parte de ese fondo buscará inversiones en Estados Unidos; la otra sección buscará inversiones reales en Europa.  No se crea que aquel es un acto de bondad chino.  Las inversiones aprovechan el momento para obtener retornos y mantener alto el nivel de reservas de su Banco Central, estimadas en 3.2 millones de millones de dólares.

Otro comunicado anunciaba una rebaja de 50% al impuesto a la renta de las pequeñas empresas.  La medida de estímulo busca mantener el ritmo productivo de la pequeña industria ante posibles caídas a causa de la menor exportación.  La rebaja significará el abaratamiento de costos y más productos chinos en los mercados del mundo.  El Estado chino calcula que tras un breve período de ajuste, los montos de recaudación fiscal aumentarían debido a los mayores volúmenes de producción y exportación.  Como se ve, China no necesita hacer guerras porque igual golpea donde más duele: crea cesantía.  Toda vez que una empresa estadounidense o europea decide emigrar o invertir en China por las ideales condiciones de ese país asiático, aumenta el número de cesantes en Norteamérica o en Europa.  China, consciente de esa desconfianza, trata entonces de mejorar los lazos.  En la contraparte, la disposición es recíproca.  Barack Obama ha dado todos los pasos para optimizar sus relaciones con China.  Lo inaudito es que quienes tienen la sartén por el mango, son los chinos, que todavía mantienen restricciones a muchos productos de procedencia estadounidense.

Con todo, el intercambio, compromiso, y mutua dependencia entre Estados Unidos y China crece a diario y ha obligado a ambos Gobiernos a buscar los mejores niveles de colaboración.  En un reciente encuentro de la industria de internet celebrado en Washington, China juró velar por el más estricto cumplimiento de patentes y marcas y prometió defender los derechos de autor; y ambos países se comprometieron a mejorar los servicios y disminuir el ciber-crimen.  De no creerlo.  Como haber escuchado que "China y Estados Unidos se han acercado como nunca, y ahora son socios económicos y estratégicos".  En un mundo de comunicaciones e información instantáneas, esta amistad establece un nuevo mapa político y económico global.

Sin embargo, a China también le interesa Europa que es su mayor socio comercial.  Aunque no le gusta la imagen de enfermero al rescate, sino de socio eficiente.  China ha expresado su confianza en la economía europea y en el Euro, siendo la relación con el gigante asiático uno de los principales fundamentos para la plena recuperación europea.  Y China ha respondido apostando por Europa.  Una Europa deprimida compraría poco.  Un crecimiento europeo del 2% le significa a China un punto porcentual extra sobre una base de expansión mínima de 7% de su PIB.

En su dinámica búsqueda de lograr buen intercambio, Beijing ha desplegado toda su fuerza política y a sus mejores líderes.  Todos los días, una gran delegación china aterriza en alguna capital europea, demostrando su activa diplomacia y su ya conocido y aceptado softpower.  Mientras, Beijing ha declarado en todos los escenarios, que su único fin es crecer en paz, dar mejor vida a su pueblo y nivelar diferencias sociales.  Y pareciera que no hay más ambición china que lograr esas nobles metas.  ¿Será cierta tanta dulzura?  El Ministro de Relaciones Exteriores Yang Jiechi, en un comunicado oficial anunció: "Creemos que el mundo va hacia la multi-polarización, la globalización económica y la informatización social.  El año próximo, China estará en plena ejecución de su XII Plan Quinquenal 2012-2016, cuyo principal objetivo es seguir creciendo en armonía y  cooperación con todo el mundo”.

China pareciera haberse decidido a participar efectivamente en el sistema internacional; de ahí que busque coordinar su actuar con los países desarrollados, mientras saca provecho de cada relación.  Entre sonrisas y declaraciones de adhesión a principios de coexistencia pacífica, a la vez extiende sus redes, compite y desplaza a sus colegas del exclusivo club del poder.  Poder que hay que demostrar; de ahí que el río suene.  Pero no hay que asustarse.  No se va a desbordar.
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Este artículo completo, titulado Pax China, Pax Mundi, se puede solicitar a  smcarrasco@vtr.net.

 

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