Un ángel cuida tu guarida, tu canción.
Un ángel cuida tu suicida corazón.
Usando su nombre, hiriendo la piel no creo que lo puedas detener.
Por eso, déjalo ir.
Un ángel no tiene precio, no se puede comprar
El exvoto o retablito es la constancia agradecida por un milagro. Son una forma de expresión que ha prevalecido en México a lo largo de casi cinco siglos ofrecidos típicamente en las iglesias. Casi siempre consta de una pintura realizada, ya sea por el favorecido o sus familiares y en ella se relata lo acontecido en aquel momento del milagro.
Mis altares, niño Jesús de Praga y toda la imaginería exhibida en esta muestra, representan una mirada reflexiva en torno a nuestra comunidad, que alejada de la cultura de las musas, que cuidaban las obras de arte, siempre debiera estar expectante al devenir de la creación local.
De esta manera, los exvotos constituyen un preciso archivo de la historia cotidiana de un pueblo visto por sí mismo, la traducción de un momento de la sociedad y de la mentalidad que originó las pinturas. La mayoría de los autores son autodidactas, generalmente poco letrados y anónimos. Sin embargo, dos grandes artistas de principios de siglo XX, Gerónimo de León y Hermenegildo Bustos, también pintaron exvotos. La abundante producción de retablos en el centro y occidente del país y el cierre de las iglesias durante la Revolución y la Guerra Cristera provocaron la dispersión de mucha pintura votiva que ha ido a parar a colecciones privadas.