En estos tiempos en que los espacios parecen optimizarse al máximo, los patios, terrazas y balcones muchas veces son tan pequeños que apenas tienen algunos centímetros cuadrados disponibles y cuesta elegir cómo decorarlos para que se conviertan en una extensión de nuestro hogar. Llenarlos de maceteros o cultivar en ellos se hace poco viable, pero ¿y si le contamos que puede tener un verdadero jardín en un lugar mínimo? ¿No nos cree? Siga leyendo y se sorprenderá.
Por Claudia Zazzali C.
Madre Natura le dicen. Y quién es uno para no hacerle caso a una madre, ¿cierto? Por eso vale la pena que miremos a nuestro entorno con otros ojos. Las flores y plantas con las que decoramos nuestras casas no solo sirven para embellecer los ambientes, sino además nos traen una serie de beneficios que impactan positivamente nuestra salud, nuestro estado de ánimo y, en general, para mantener una calidad de vida de una forma sencilla y natural.
Pero ¿cómo hacemos cuando nuestro espacio es tan pequeño que apenas aguanta un par de maceteros?
Una solución práctica, moderna y mucho más fácil de poner en práctica de lo que parece son los jardines verticales o paredes de cultivos. Como su nombre lo dice, son jardines plantados verticalmente en una pared. Existen alternativas técnicamente elaboradas como aquellas que utilizan fibra de vidrio como soporte y un sustrato de fibra de coco para sustentar las raíces. Pero también hay opciones más artesanales y que dan nuevos significados al reciclaje: un simple pallet anclado en su pared cobra nueva vida cuando lo llenamos de distintas especies de suculentas o enredaderas.
LA FABRICACIÓN
Ya mencionadas algunas ideas, también existe la posibilidad de hacerlo uno mismo. ¿Cómo? Muy fácil, basta con tener un poco de conocimiento en carpintería, algunos listones de madera y algunos sacos ripieros para poner en la base.
Así construye una estructura piramidal del alto y ancho que a usted le acomode y con los sacos como base, instala pequeños “balcones” donde sus plantas podrán recibir un riego moderado, manteniendo la humedad y sin filtrar.
Lógicamente, también hay expertos que pueden ayudarle, pero una de las gracias es sentirse dueño de este espacio verde que le ayudará a mejorar el ánimo, oxigenar el ambiente y hasta protegerse de bacterias. Además, cuando usted instala un techo o jardín vertical se protege el impermeabilizante de las paredes exteriores, afectado negativamente por los rayos UV. También son aislantes naturales de ruido y calor, haciendo más frescos los espacios.
VERDE MODERNIDAD
Aunque puede parecer una necesidad romántica la de rodearse de estos especiales seres vivos, existen tendencias en arquitectura y construcción que unen los muros verdes con los sistemas de circulación de aire de cada edificio, mejorando la utilización de lugares abiertos, que promuevan la libre circulación del aire.
Del mismo modo, nos encontramos con importantes tendencias en cuanto a agricultura y jardinería urbana, que suman belleza y agregan la posibilidad de auto abastecerse de algunos vegetales de rápido crecimiento como tomates, acelgas, ajíes y pimentones.
Otro factor a considerar es que en la pared el agua es menos evaporable que en jardines horizontales, por lo que conviene a los ambientes áridos.
La combinación de las especies es según el gusto del propietario, y pueden llegar a convertirse en verdaderas obras de arte; sin embargo, los especialistas coinciden en que deben usarse especies resistentes o de follaje perenne, para que se mantengan en el tiempo sin necesidad de muchas limpiezas o cambios. Se sugiere que las plantas más delicadas puedan ponerse en la parte superior de la estructura, dejando los helechos o musgos en el sector inferior, donde se acentúa la humedad. Lo interesante es que dependiendo de la ubicación, se pueden crear verdaderos cuadros tridimensionales que visten espacios y llenan de energía el ambiente.
Los beneficios son innumerables, incluyendo que a través de la fotosíntesis las plantas absorben el dióxido de carbono transformándolo en oxígeno. Otra particularidad es que solo una planta incrementa de manera notable la humedad en el aire. Esto nos beneficia porque contribuye a que mantengamos nuestras mucosas, la garganta y la piel bien hidratadas. Una de las especies que más contribuye en este punto es la Raphis Marantha, que aumenta hasta un cinco por ciento el nivel de humedad en el aire. Otra de las más usadas es la Dracaena Deremensis que, además de tener grandes hojas, se caracteriza por su gran capacidad de absorber sustancias tóxicas del ambiente, incluyendo muchas relacionadas con cigarrillo y otros tipos de contaminación habitualmente intradomiciliaria.
AROMATERAPIA
Las plantas tienen efectos anímicos positivos. Rodearse de plantas reduce el estrés, relaja y anima. Además de aromatizar, si es que elegimos los ejemplares apropiados. Incluso hay quienes aseguran que un enfermo se recupera más rápido y mejor en presencia de flores y plantas. Algo de cierto tiene que haber, porque se asegura que el análisis de este favorable impacto en nuestras vidas, fue la base de disciplinas como la cromoterapia y la aromaterapia.
Y aunque la idea es sencilla, se ha popularizado tanto en el mundo que incluso hay una firma mundialmente reconocida y que decidió que los jardines verticales o cuadros vegetales, eran el futuro de la decoración de ambientes interiores. Flowerbox es el nombre de esta empresa. Su base: naturaleza y diseño.
En su página web invitan a “salirse de lo convencional, ir hacia donde no se te espera, sorprender desarrollando una estética, con sutileza y refinamiento”, ideas que defienden Thibaut de Breyne y Philippe Tisserand, los creadores de esta particular empresa que no solo da ideas brillantes sobre la unión de naturaleza y estilo, sino además organizan talleres y eventos para otras industrias que quieran reintroducir la naturaleza en las ciudades, las casas y los pisos. Todo, basado en el movimiento "Nature dans la ville" www.naturedanslaville.com.
Y aunque esta marca se ha convertido en un gran referente, lo cierto es que estos cuadros vegetales, inspirados en los jardines colgantes de Babilonia, fueron dados a conocer en 1988, cuando se construyó el primer muro vegetal en el museo La Villette de París, poniendo en práctica los conceptos del arquitecto Le Corbusier, quien hablaba de la naturaleza integrada a la arquitectura en 1940.
En Chile, VerdeGris ofrece la asesoría de un equipo de trabajo multidisciplinario que evalúa desde la temporada hasta las características de las especies a usar, considerando la productividad vegetal, diseño y construcción.
El precepto base es fundamental: las plantas no necesitan tierra, necesitan agua, minerales, dióxido de carbono, luz. Con ello, pueden sobrevivir perfectamente mediante el mantenimiento apropiado, como una muestra más de arte para disfrutar.
“La empresa Flowerbox, mundialmente reconocida, decidió que los jardines verticales o cuadros vegetales, eran el futuro de la decoración de ambientes interiores. Su base: naturaleza y diseño”.